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Tomás de la Rosa

tdelarosa@ejecentral.com.mx

Aline, una microempresaria en la Ciudad de México, todos los días se compra un café “cajeta frappuccin” y un “caramel macchiato” para su amiga, cada vez gasta unos 120 pesos. Hacer esto representa un lujo para 27.8 millones de personas, el 51.3% de la población ocupada en el país. La razón: en el primer trimestre del año alcanzó su máximo histórico el número de personas que ganan hasta dos salarios mínimos, según estadísticas del Inegi.

› Sólo que esa población que percibe dos salarios mínimos perdió su nivel de ingreso entre enero y marzo de este año. Es decir, 7.4 millones de trabajadores se empobrecieron, pues de ganar más de tres salarios mínimos ahora ganan dos o están desempleados.

Las empresas también registraron un mínimo histórico en los trabajadores que cobran más de tres salarios mínimos. En números esto significa que, a marzo pasado, quien gana más de 318 pesos diarios (unos 10 mil pesos al mes) suman 6.3 millones de personas, esto es 7.4 millones de trabajadores menos, respecto a los 13.7 millones de personas que tuvieron los mayores salarios en el país en el cuarto trimestre de 2007, en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

Además de tener más personas trabajando por un sueldo más bajo, también se registró otro máximo histórico en el número de trabajadores que carecen de la prestación laboral de servicio de salud. Poco más de seis de cada 10 personas ocupadas en el país, 33.8 millones, tienen que asistir a los servicios médicos privados. Y son ellos, junto con sus familiares, los que serán atendidos por el Instituto de la Salud para el Bienestar que pretende crear el gobierno federal para que México, como ha dicho el presidente Andrés Manuel López Obrador tenga un “un sistema de salud como el que tienen en Dinamarca, como el que tienen en Canadá”.

Un cuarto récord laboral atribuible al gobierno de López Obrador es que hay más de 15 millones de personas trabajando en el sector informal de la economía. Esto además de generar un gasto para el Estado por cuestiones de salud, también implica un golpe fiscal al erario, porque no se recauda impuesto sobre la renta (ISR). Para dimensionar lo que representa este número de personas, vale señalar que la informalidad en México equivale a toda la población actual de Jalisco y Puebla, entidades que son la cuarta y octava mayores economías del país por su contribución al Producto Interno Bruto (PIB).

› Así, el sexenio en el que atender la pobreza es uno de los ejes de las políticas públicas y en el que el presidente Andrés Manuel López Obrador repite la frase “Por el bien de todos, primero los pobres”, las cifras de su propio  gobierno muestran que habrá más pobres, porque en México 27.8 millones de trabajadores cobran diariamente el equivalente a entre 0.4 y 0.7 horas de lo que recibe de paga un trabajador en Los Angeles, California.

Según el Berkeley Labor Center, de la Universidad de California, un trabajador con salario mínimo en Los Angeles cobra 14.25 dólares por hora. Es decir, considerando una jornada de ocho horas, recibe una paga de 114 dólares o equivalente a más de dos mil 200 pesos por día. En contraste, en México, más de 10.6 millones de trabajadores cobran hasta un salario mínimo de 103 pesos o 5.3 dólares al día.

En tanto, más de 17.1 millones de trabajadores mexicanos (31.7% de la fuerza laboral del país) cobran entre uno y dos salarios mínimos, es decir, los que cobran entre 103 y 205 pesos, su paga diaria equivale a 0.4 y 0.7 horas de lo cobra un trabajador en California (Estados Unidos). 

La diferencia en la paga mínima entre los dos países es de dos mil pesos, un 65% o lo que es lo mismo, por cada peso que cobra un trabajador en México con un salario mínimo, su homólogo californiano cobra el equivalente a 22 pesos.

Las ventas y el valor de mercado, explicó el presidente de la Comisión de Auditoría Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, (CCPM), Guillermo Mendieta, es lo que determina los niveles salariales. 

Por su parte, José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, detalló: “En la determinación de salarios, a nivel macroeconómico, se consideran las perspectivas de la inversión fija bruta, la producción industrial, por los pedidos manufactureros. Además por las expectativas de consumo, por ejemplo las ventas mismas tiendas (establecimientos con más de 12 meses de operación). A grandes rasgos, eso es lo que determina el nivel de contratación y los sueldos y salarios”.

Para los especialistas, en el pasado reciente, algunas empresas tenían previsiones para evitar la pérdida del poder adquisitivo de sus ejecutivos, a través de incrementos salariales u otras acciones para reforzar su competitividad. Sin embargo, en el actual escenario macroeconómico, las compañías están más orientadas a la reducción de costos con medidas como días descanso laboral sin goce de sueldo, home office, entre otros. 

Las compañías también han limitado el incremento salarial ante los mayores recursos monetarios que deben destinar a la previsión social, prima vacacional, entre otros rubros.

La reacción de las empresas se debe a los planes del gobierno federal y a la incertidumbre en la economía, pues justo esta semana el panorama se complicó aún más. La evaluadora internacional de riesgo crediticio Fitch Ratings degradó la calificación soberana de México a “BBB” (desde “BBB+”), esto derivado del mayor riesgo financiero que representa Petróleos Mexicanos (Pemex) y la perspectiva económica para nuestro país se agravó por las amenazas de Estados Unidos de aplicar los aranceles a las exportaciones mexicanas. Además Moody’s cambió la perspectiva de la calificación soberana a “negativa”.

Esas noticias, llevaron a que la paridad cambiaria perdiera, tras conocerse la noticia la tarde de este miércoles, un total de 26.27 centavos de peso; al pasar de 19.5740 a 19.8367 pesos por dólar.

A esta fragilidad económica se debe sumar la posibilidad de una falta de acuerdo con Estados Unidos, que no frene la implementación del 5% de aranceles a productos mexicanos este lunes 10 de junio.

Apenas el 30 de mayo, el presidente Andrés Manuel  López Obrador reiteró en su comparecencia mañanera que la economía se encaminaba y que eran los opositores a la Cuarta Transformación los que aseguraban lo contrario. 

“Está muy bien la economía en México, son buenos los pronósticos aún con lo expresado ayer por el Banco de México, somos respetuosos de su autonomía, nuestros datos nos indican que vamos bien, por ejemplo ayer reducen estas expectativas, pero al mismo tiempo se aprecia el peso”. 

Pero días después el escenario cambió y esto impactará aún más, a corto plazo, el ingreso de la clase media. 

Débil mercado interno

“Si el trabajador no recibe un pingüe (abundante o copioso) salario, su nivel de vida no será digno”, escribió recientemente el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, Ignacio Martínez Cortés.

› La situación económica familiar es grave con el nivel de ingreso salarial actual, comentó el economista a ejecentral, porque no es suficiente para la adquisición de los útiles escolares de los hijos. Además, todavía puede ser peor, si el trabajador es despedido porque pierde la seguridad social que “es el rubro más importante, por el seguro médico”, comentó Martínez Cortés.

Lo dicho por el coordinador de LACEN se confirma con la información de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), integrado por cadenas comerciales como Soriana, Chedraui, HEB, Casa Ley, Coppel, Liverpool, Palacio de Hierro, 7  Eleven, Farmacias del Ahorro, entre otras, que tienen más de 59 mil 300 tiendas en el país.

El reporte de ventas de las tiendas con más de 12 meses de operación (ventas a tiendas iguales, como lo llaman los especialistas) ligó cinco meses consecutivos con caídas en términos reales, es decir al eliminar el efecto inflacionario.
En diciembre del año pasado, las ventas a tiendas iguales disminuyeron 1.4%, en enero de 2019 la baja fue de 1.8%; en febrero -0.6%, en marzo -3.3% y en abril la baja fue marginal (0.01%), pero baja. Dichas variaciones son respecto al mismo mes del año anterior.

Incluso, un punto a resaltar es que en febrero pasado, el monto de las ventas totales de los socios de la ANTAD sumaron 89 millones de pesos en todo el mes, cifra que lo ubica como el nivel más bajo en al menos los últimos 88 meses o siete años. Esa facturación fue 29% inferior respecto a las ventas del mismo mes de 2018.

El reporte de las ventas de ANTAD es el indicador adelantado de la economía más importante del país; sin embargo, la asociación se niega a proporcionar sus datos estadísticos, más allá de 2017. Al menos, esa fue la respuesta de la ANTAD a este periódico.

Debilidad del mercado

Toda la información disponible confirma la debilidad del mercado interno, y se evidencia con la clasificación de gasto (ponderadores) que hace el Inegi para la medición de la inflación.

Por ejemplo, Aline que gasta 120 pesos en dos cafés se podría considerar privilegiada, porque los 27.8 millones de personas que ganan hasta dos salarios mínimos destinan diariamente entre 37 y 78 pesos para adquirir los productos de la canasta básica. Además, aportan entre cuatro y ocho pesos diarios gastos relacionados a la educación; entre 21 y 43 pesos diarios para el rubro alimentos, bebidas y tabaco, y entre 16 y 33 pesos diarios al gasto relacionado a la vivienda.

› El tema de vivienda cobra relevancia, porque según los datos del Inegi sobre la vivienda en México, 37 de cada 100 viviendas son prestadas (13%), rentadas (12%), en proceso de pago (9%) o intestadas (2%). Las restantes 63 son propias. Todos estos número evidencian la debilidad del mercado.

Inflación, el cáncer de los más pobres

El incremento generalizados de los precios en México, mejor conocido como inflación, se encuentra muy por encima de la meta de 3.0% del Banco de México (Banxico). Hasta la primera quincena de mayo, la inflación anualizada fue de 4.7%. De mantenerse ese nivel, el salario mínimo de casi 103 pesos diarios perdería casi cinco pesos de su poder adquisitivo.

Por lo anterior, los economistas reconocen que una inflación superior a la meta del banco central mexicano afecta a la población que menos recursos tiene en el país.

A pesar de que en México el salario mínimo representa el 4.6% de lo que se paga como mínimo en California, Banxico dejó entrever que el incremento al salario que propició López Obrador, de 12.9% real, podría general una espiral inflacionaria. Esto lo informó en el comunicado de política monetaria del 16 de mayo pasado.

El economista de Scotiabank, Alejandro Stewens, recordó que Banxico tiene en su “balance de riesgos” el incremento al salario mínimo de 2019. 

“En algunos sectores las revisiones salariales ya han rebasado las ganancias en productividad, lo cual pudiera generar presiones de costos con afectaciones en el mercado laboral y, por ende, mantener la inflación subyacente elevada, tal como se ha estado observando”, informó Stewens, sobre lo señalado por Banxico.

Por otro lado, según el gobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León, la economía mexicana llegará a su meta inflacionaria de 3.0% hasta el próximo año.

Esos dos elementos serán claves para la próxima revisión  del salario mínimo. Esto en el sentido del compromiso del Presidente de la República de los incrementos salariales sean, cuando menos, uno o dos puntos por arriba de la inflación.

Es importante señalar que el incremento con López Obrador es el más elevado en 47 años, sólo superado por el 13.4% real que se registró con el presidente Luis Echeverría en 1972.

Así, en 2019, el salario con López Obrador se ubicó en más de 100 pesos, algo que no pasó en cuatro sexenios. Incluso, la última vez que el salario mínimo tuvo, a valor presente, el mismo monto fue en 1994, con Carlos Salinas de Gortari.

El futuro de la recuperación del poder adquisitivo de los mexicanos es incierto. Incluso para los que son prioridad en esta administración, los pobres, porque hace un par de días Banxico redujo su pronóstico de crecimiento para el PIB de México en 2019, de un rango promedio de 1.6% a 1.3 por ciento.

Además, la tasa de desempleo en abril fue de 3.5%, superior al 3.4% del mismo mes de 2018. Para entender ese nivel, basta ver lo que dicen los economistas del Grupo Financiero Ve por Más: “La tasa de desempleo promedia 3.48% en lo que va 2019, y se mantiene en niveles relativamente altos”. 

LOS DATOS

En México, 45% de la población pertenece a la clase media, mientras que en los países industrializados el promedio es de 61%, de acuerdo con un estudio de la OCDE.

13.7millonesde personas ganaban más de tres salarios mínimos (318 pesos diarios) en el último trimestre de 2016.

6.3 millones de personas perciben más de tres salarios mínimos en la actualidad, lo que representa una reducción de 54% respecto a los niveles
de 2007.

El incremento al salario con López Obrador es el más elevado en 47 años, sólo superado por 13.4% real con se registró con el presidente Luis Echeverría en 1972.

En algunos sectores, las revisiones salariales ya han rebasado las ganancias en productividad, lo cual pudiera generar presiones de costos con afectaciones en el mercado laboral y, por ende, mantener la inflación subyacente elevada, tal como se ha estado observando”

Alejandro Stewens, economista de Scotiabank


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