FOTO: Daniel LEAL-OLIVAS/AFP

Compartir

Daniela Arroyo

LONDRES, Reino Unido.-  Los líderes de Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Alemania pidieron este jueves explicaciones a Rusia por el atentado contra un exespía ruso en Inglaterra, mientras Moscú se disponía a responder a las primeras sanciones británicas.

«Nosotros, los líderes de Francia, Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido, condenamos el atentado contra Serguéi y Yulia Skripal en Salisbury», afirmaron en un comunicado conjunto la primera ministra británica Theresa May, su par alemana Angela Merkel, y el presidente francés Emmanuel Macron y el estadounidense Donald Trump.

El uso de un agente nervioso de rango militar, de un tipo desarrollado por Rusia, constituye el primer uso ofensivo de un agente nervioso desde la Segunda Guerra Mundial. Es un ataque a la soberanía británica», añadieron, denunciando «un patrón» de conductas irresponsables del país presidido por Vladimir Putin.

«Compartimos la conclusión británica de que no hay alternativa posible» a la responsabilidad rusa en el atentado, afirmaron los cuatro líderes, reclamando a Moscú que responda «a todas las preguntas», en particular a las surgidas sobre su programa de armas químicas novichok.

«Reclamamos a Rusia que responda a todas las preguntas relacionadas con el atentado de Salisbury», exigieron.

«Rusia debería en particular dar una información plena y completa del programa Novichok a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas», pidieron los cuatro, en un comunicado que zanja cualquier asomo de división entre los aliados.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, respaldó este jueves a Londres en su «proporcionada» respuesta tras el ataque con gas nervioso contra un exespía ruso en Reino Unido, asegurando que deben haber «consecuencias».

Moscú niega haber desarrollado un programa Novitchok

«No ha habido ningún programa de desarrollo de armas químicas bajo el nombre +Novitchok+ ni en la época de la URSS, ni en la de Rusia», respondió este jueves el viceministro ruso de Exteriores, Serguei Riabkov, citado por la agencia Interfax.

Rusia además preparaba para dar la réplica a un gesto que calificó de «absolutamente irresponsable».

«Se están preparando la medidas de respuesta y serán adoptadas próximamente», afirmó la portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajarova, que denunció en este caso las «acusaciones absolutamente absurdas contra Rusia y su pueblo».

«La posición de la parte británica nos parece absolutamente irresponsable», declaró por su lado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

May anunció el miércoles una serie de sanciones contra Rusia, entre ellas la expulsión de 23 diplomáticos rusos y la interrupción de los contactos bilaterales por la tentativa de asesinato del 4 de marzo.

En su primera visita a la ciudad donde ocurrió el atentado, Salisbury, en el sudoeste de Inglaterra, May, insistió en la culpabilidad de Rusia: «tenemos a Rusia por culpable de este acto despreciable y vergonzoso en lass calles de una ciudad tan remarcable».

Esta ciudad del sudoeste de Inglaterra hasta ahora apacible vive momentos de nerviosismo por el potencial impacto en la salud de la sustancia usada.

Skripal y su hija estuvieron en un pub y un restaurante del centro antes de ser hallados inconscientes en un banco, y todavía no se ha determinado en qué lugar recibieron el veneno.

 Unas primeras sanciones británicas suaves 

Rusia tenía hasta ahora 59 diplomáticos acreditados en Reino Unido. Los 23 expulsados, considerados por Londres como «agentes de inteligencia no declarados», tienen una semana para irse. Se trata de la más importante ola de expulsión de diplomáticos rusos por Reino Unido desde el fin de la Guerra fría.

Además, May suspendió los contactos bilaterales de alto nivel, incluyendo una visita prevista del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y toda representación diplomática británica en el Mundial de fútbol Rusia-2018.

Los analistas consideran sin embargo estas sanciones como «moderadas», principalmente porque no golpean donde más podría doler a los círculos de poder rusos, en sus numerosas inversiones en el Reino Unido.

«Hay una desconexión muy clara entre el anuncio de que Rusia es un Estado agresor contra Inglaterra, que ha cometido un acto muy grave -según Theresa May-, en territorio británico, y el nivel de la respuesta, particularmente débil», dijo a la AFP Mathieu Boulègue, investigador de la organización de política internacional londinense Chatham House.

Para Jonathan Eyal, director adjunto del centro de análisis londinense RUSI, «la primera ministra se ha reservado munición para una confrontación futura», y, al mismo tiempo ha enviado el mensaje de que Londres no quiere «una ruptura total de las relaciones diplomáticas». DA

ES DE INTERÉS |

Londres envía ultimátum a Rusia por exespía envenenado

Londres expulsa a 23 diplomáticos rusos

Ejército inglés se suma a investigación sobre exespía ruso

Envenenan a exespía ruso en Reino Unido

¿A quién beneficiaría la muerte del exespía ruso Skripal?

5 casos célebres de personas envenenadas por razones políticas

Compartir