Jose Luis Camacho

¿Qué importancia se considera al tema de las relaciones exteriores de México? ¿Cuáles son los objetivos de la próxima administración y cómo piensa proyectar su gobierno a nivel internacional? Se trata de algunas de las interrogantes que se plantean de cara al inicio del nuevo gobierno federal que encabezará, a partir del 1 de diciembre próximo, Andrés Manuel López Obrador, y para lo cual ya hay respuestas.

 

De ello se ha encargado quien ha sido nombrado como el próximo secretario de Relaciones Exteriores (SRE) de México, Marcelo Ebrard Casaubón, exjefe de gobierno de la Ciudad de México, así como egresado de la carrera de Relaciones Internacionales por el Colegio de México y exoficial mayor de la SRE.

 

Marcelo Luis Ebrard Casaubón nació el 10 de octubre de 1959 en la Ciudad de México. Sus abuelos y su familia son de ascendencia francesa. Es el mayor de siete hermanos. Estudió la escuela primaria y secundaria en el Colegio Simón Bolívar; la preparatoria en la Universidad La Salle. Estudió la licenciatura en Relaciones Internacionales en El Colegio de México, de donde se graduó en 1984 con la tesis “Congreso y democracia en México”. Tiene una especialidad en Administración Pública en la École Nationale d’Administration (ENA) en Francia.

 

Fue funcionario en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como servidor público en los Poderes Ejecutivo y Legislativo, así como jefe de gobierno de la Ciudad de México (2006-2012).

 

Durante su mandato al frente de la ciudad capital, fue evidente su vocación internacionalista al haber estrechado lazos de amistad y cooperación con otras urbes en el mundo, así como haber sido la Ciudad de México sede de importantes eventos internacionales.

 

“Marcelo Ebrard cuidará muy bien tanto la relación con los países de América, como la relación con los gobiernos de Estados Unidos y del Canadá, sobre todo, en el proceso de negociación del Tratado de Libre Comercio, y no solo eso, la alta estima y expectativa que se tiene con el próximo canciller no es otra que la de ser amigos de todas las naciones si es posible”, ha dicho el Presidente electo López Obrador, y lo cual ha sido cumplido a pie juntillas por Ebrard.

 

Ello porque a unas semanas de entrar en funciones, Marcelo Ebrard ya ha tenido importantes reuniones con representantes diplomáticos extranjeros, así como con funcionarios estadounidenses y japoneses, en una labor que se prevé intensa en aras de diversificar los intereses nacionales y consolidar nuestra presencia en el mundo.

 

Asimismo, ha tomado una decisión por demás positiva y benéfica para México, pues el Fideicomiso ProMéxico dejará de existir y con él sus 46 oficinas en el exterior, encausando la promoción económica de México a quienes lo han hecho históricamente: las embajadas y consulados mexicanos.

 

Marcelo Ebrard ha demostrado ser el primer interesado en fortalecer al Servicio Exterior de México y consolidar a la política exterior como la palanca de desarrollo y crecimiento. Al tiempo.

 

@jlcamachov

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