Jose Luis Camacho

Examinar las tendencias políticas que encierra la aprobación del Paquete Económico 2019, puede llegar a ser un juego azaroso para cualquier analista de la realidad nacional, sobre todo en este momento de redefiniciones políticas a las que se ha tenido que ajustar el gobierno entrante y con un proyecto concreto de austeridad, que todavía genera incertidumbre entre muchos sectores del servicio público.

 

Los resultados en las urnas del pasado julio, no sólo determinaron el proyecto político que debería implementarse durante los siguientes cinco años y diez meses que dura el encargo del Presidente de la República 2018-2024, sino también precisó la integración política de ambas Cámaras Federales. Sin embargo, fue gracias a la negociación política y parlamentaria al interior de la Cámara de Diputados que Morena integró a su grupo parlamentario a cinco diputados del PVEM, consolidando con ello una mayoría absoluta no vista desde 1994.

 

Es por ello que la coyuntura política y parlamentaria al interior del Congreso vuelve a transformarse, luego de 21 años de no contarse con una mayoría absoluta, por lo menos en la Cámara de Diputados. Si bien el grupo parlamentario de Morena tendrá la posibilidad de decidir, por sí mismo, el futuro de la política económica y las asignaciones presupuestales en el país, una vez presentada la propuesta de Paquete Económico; deberá abrirse un necesario periodo de negociación que integre a los distintos sectores sociales, representantes de los distintos órdenes de gobierno, comisiones ordinarias tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores, así como grupos de interés, los cuales tendrán la posibilidad de incidir en la discusión y futuro presupuestal para el año 2019 en áreas, ramos y proyectos claves para el país.

 

Justamente, es en este particular periodo de transición política que vive el país, que la presentación del Paquete Económico —entendido como el conjunto de proyectos que contienen los Criterios Generales de Política Económica, la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (LIF) y el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF)— será una brújula que nos permitirá identificar las principales directrices que adoptará el siguiente gobierno, así como las áreas y retos a atender, considerados como prioritarios para el país. En este sentido, se tiene previsto que se incluyan por lo menos 25 nuevos proyectos de carácter social, laboral y medioambiental.

 

Es importante señalar que en la práctica del sistema presidencial mexicano, el citado instrumento de política económica es diseñado conjuntamente para su presentación ante la Cámara de Diputados, por los miembros de la administración saliente como de la entrante al año de renovación por del Poder Ejecutivo Federal. De ahí que los virtuales secretarios de Hacienda y Crédito Público y de Economía durante el próximo gobierno, el Dr. Carlos Manuel Urzúa Macías y la Dra. Graciela Márquez Colín, serán los encargados de ajustar y definir los criterios de política económica que se presenten en los anteproyectos del equipo del Presidente Enrique Peña Nieto, por medio del secretario del ramo, el Dr. José Antonio González Anaya.

 

Son precisamente estos meses en que los equipos de gobierno y de transición se han reunido para lograr un cambio ordenado y una propuesta de paquete económico que responda a las nuevas prioridades, propuesta que formalmente se dará a conocer durante la primera quincena del mes de diciembre.

 

El Presidente electo, Lic. Andrés Manuel López Obrador, ha sido categórico en cuanto a negar algún incremento de cargas impositivas a los contribuyentes, señalando que su gobierno deberá ajustarse a los actuales impuestos que se encuentran vigentes en las leyes fiscales. Sin embargo, no hay que olvidar que casi por regla general, las nuevas administraciones no presentan modificaciones fiscales durante su primer año de gobierno; lo que pudiera reajustarse de manera eventual.

 

¿Cuáles serán entonces los tiempos del Paquete Económico 2019?

 

Una vez que el nuevo Presidente de la República asuma su cargo el 1 de diciembre de 2018, contará con quince días para enviar a la Cámara de Diputados el Paquete Económico para el año 2019, para su discusión y aprobación, ello de acuerdo con el antiguo texto del artículo 74, fracción IV, de nuestra Constitución Política y que es vigente para esta última ocasión, debido a que a partir del 2024 el Ejecutivo que asuma funciones el 1 de octubre, deberá entregar dicho instrumento a más tardar el 15 de noviembre.

 

Debido a que la Cámara de Diputados tiene hasta el 31 de diciembre para aprobar el proyecto de PEF, se ha acostumbrado no agotar el tiempo que marca la Constitución para su presentación a más tardar el 15 de diciembre del año de la elección; por ejemplo, el Presidente Enrique Peña Nieto a tan sólo unos días de haber asumido el cargo, presentó el Paquete Económico 2013 un 7 de diciembre de 2012. Lo anterior, da un mayor margen de maniobra al Legislativo para examinar, discutir y en su caso modificar el proyecto puesto a su consideración.

 

Antes de iniciar con la discusión del proyecto de PEF, será necesario aprobar todas aquellas contribuciones que, a juicio del Presidente de la República, sean necesarias para cubrir las erogaciones, así como variables económicas, las cuales se encontrarán previstas en la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (LIF), tales como inflación, tasas de interés, impuestos, derechos y multas, los precios del dólar y del barril del petróleo, así como el aumento del Producto Interno Bruto. En este sentido, se llevará a cabo el proceso ordinario en la Cámara de Diputados, para después pasar al Senado de la República como Cámara Revisora. De acuerdo con la práctica parlamentaria, el Poder Legislativo deberá aprobar la LIF en un periodo que va de unos días a un par de semanas después de haberse presentado el Paquete Económico a la Cámara de Diputados; por ejemplo, en 2006 las Cámaras Federales aprobaron la LIF el 21 de diciembre; mientras que en 2012 se realizó el 13 de diciembre.

 

Para el caso de un año ordinario, la iniciativa de LIF deberá enviarse a la Cámara de Origen a más tardar el 8 de septiembre, aprobándose por la misma a más tardar el 20 de octubre; mientras que el Senado de la República tendría hasta el 31 de octubre para su aprobación, de acuerdo con el artículo 42 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

 

Entonces, habiéndose aprobado la citada Ley, la Cámara de Diputados deberá iniciar con el análisis, discusión, y en su caso, modificación del PEF, en donde se contemplará la distribución y cantidades asignadas a las distintas instituciones que componen al Estado Mexicano. Para el 2019 se prevé que el presupuesto se encuentre integrado por más de 5.2 billones de pesos, de los cuales alrededor de 41% serán destinados de manera irreductible a cubrir la deuda, las participaciones y aportaciones de las entidades federativas; ello sin olvidar los gastos en salud, educación, desarrollo social, energía, seguridad pública y defensa, que ascienden a otro 47% del gasto público. La Cámara de Diputados tendrá este año, hasta el 31 de diciembre para aprobar el PEF, donde los ciudadanos podremos vislumbrar las vicisitudes y prioridades que adoptará el nuevo gobierno, y que deberán complementarse con los objetivos planteados en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

 

Al tratarse de un tema definitorio para la política pública, la presentación y aprobación del Paquete Económico 2019 permitirá a la ciudadanía conocer el rumbo por el que transitará el nuevo gobierno.

 

@jlcamachov

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