Jose Luis Camacho

 

Imaginemos por un momento que la ceremonia de Congreso General, que congregó a cerca de mil invitados y atrajo los reflectores de todos los medios de comunicación y millones de espectadores, ha concluido exitosamente. El presidente del Congreso, Porfirio Muñoz Ledo, ha pasado a la historia por ser el hombre que entregó la Banda Presidencial al primer Presidente de México extraído de la izquierda y que el festejo en la plancha del Zócalo resultó ser una verdadera celebración popular. Andrés Manuel López Obrador ya es el presidente de 128 millones de personas y es el Jefe del Estado mexicano.

 

El periodo de transición tan arduo e inusitado por la actividad desarrollada por quienes conformarían el nuevo gabinete y por el propio Presidente electo, no permite hablar de un periodo de luna de miel, pues la sociedad ha escuchado a lo largo de cinco meses compromisos y planteamientos en favor de sus intereses, los cuales espera que de inmediato se traduzcan en acciones.

 

Sabedor de ello, el domingo 2 de diciembre el Presidente Andrés Manuel López Obrador se levantará muy temprano para recibir el primer informe de seguridad por parte de Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública; Olga Sánchez Cordero, titular de Gobernación; así como de los mandos militares de la SEDENA y de la SEMAR, reuniéndose con ellos y algunos otros integrantes de su gabinete de seguridad, para analizar y tomar las primeras decisiones en la materia.

 

Las noticias sobre asesinatos y robos no han cesado ni reconocido el inicio de un nuevo gobierno. La lucha entre grupos delincuenciales por hacerse el control de territorios para la producción y venta de droga no conoce de tiempos políticos. De ahí que una de las primeras acciones del Presidente sea el despliegue de elementos de la Policía Federal en distintos puntos de la geografía nacional, al tiempo de apurar al Congreso para la aprobación de la creación de la Guardia Nacional.

 

Por su parte, el equipo económico del nuevo presidente ultima los detalles de la propuesta de paquete económico para el año entrante, el cual en cuanto sea presentado al Congreso, colmará la atención de las y los 628 legisladores federales, quienes buscarán atender las demandas de sus distritos por mayor cobertura de los programas sociales, obras de infraestructura y mejor seguridad.

 

De manera paralela, serán turnados al Senado los nombramientos que el Presidente ha hecho de quienes serán su secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, así como para cubrir la vacante generada en diversos Estados del mundo por el retiro de los embajadores políticos de la anterior administración. La terna para cubrir una vacante en el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación también se formará en la fila de asuntos prioritarios a tratar por la Cámara de Senadores.

 

Mientras tanto, en la casa de enfrente, en la de los Diputados, se recibirán los nombramientos que el Ejecutivo realice para atender las carteras de Hacienda y Crédito Público, subsecretarías de ésta y jefatura del SAT, tratándose de ratificaciones legislativas urgentes para que el Presidente cuente con interlocutores oficiales ante los diputados para atender el paquete económico.

 

La gran cantidad de asuntos que deben ser resueltos antes de que fenezca este año que corre, hará que en los primeros 30 días del nuevo gobierno fluyan de manera acelerada y a penas sus integrantes se den cuenta de las responsabilidades que han asumido para una sociedad que espera mucho.

 

El sector económico del país estará atento a cada decisión que se tome.

 

Ello sin perder de vista que el gobierno del presidente Trump tampoco dará tregua al nuevo mandatario mexicano y seguirá exigiendo la repatriación de los migrantes centroamericanos varados en Tijuana, al tiempo que el Capitolio dará los primeros pasos para analizar la conveniencia de aprobar el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.

 

Cuando apenas se hayan atendido los temas urgentes de diciembre, México experimentará la cuesta de enero y con ella, la reducción de salarios y la puesta en marcha del nuevo paquete económico, dando inicio con ello a una nueva y colmada actividad para el gobierno mexicano.

 

Confiamos que las y los integrantes del nuevo gabinete se hayan preparado suficientemente para los nuevos retos que enfrentarán, pues México ya no está en condiciones de aguantar más curvas de aprendizaje.

 

Por los Corrillos…

 

No hay duda, la política mexicana Martha Tagle será la nueva presidenta nacional de Movimiento Ciudadano. Mujer experimentada, capaz, honesta y visionaria, dotará de vitalidad al sistema de partidos de oposición.

 

@jlcamachov

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