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Julio Pérez de León

La orientación económica del gobierno federal para 2019 es de subsidio y apoyo a los sectores más desfavorecidos de la población. Pero no todos.

A través del incremento de las partidas orientadas a diversos programas sociales se busca reducir los niveles de pobreza en México; sin embargo, ahoga las posibilidades de aumento, consolidación y crecimiento de las principales generadoras de empleo e ingresos: las Mipymes.

Cifras de la Secretaría de Economía (SE) revelan que las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) generan 72% del empleo y aportan 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país; al tercer trimestre del año pasado se tenían registradas más de cuatro millones 100 mil de estas empresas.

›Pese a estos resultados, el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) estuvo cerca de extinguirse como parte de la política del gobierno federal. De hecho, la titular de la SE, Graciela Márquez Colín, a inicios de diciembre había anunciado su desaparición, pero el Inadem “reapareció” en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019 con un gasto 80% inferior con comparación al programado en 2018, al pasar de tres mil 435 millones de pesos a sólo 659 millones 400 mil pesos.

De ese total, 591.2 millones de pesos se destinará a subsidios y 68.2 millones de pesos es para gastos de operación del Fondo Nacional del Emprendedor (FNE), la relevancia del Inadem es el manejo del FNE, cuyo objetivo es “impulsar y detonar la actividad económica mediante la creación de empresas que generen empleos y crecimiento económico”.

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Con la baja presupuestal se verán afectadas las acciones de fomento y mayor cobertura para promover el desarrollo de las Mipymes, las cuales no caminan solas en el crecimiento de la economía, sino que van de la mano con una comunidad que se mueve en su entorno, como inversionistas (incubadoras y emprendedores) y aceleradoras.

El FNE se creó en 2014 tras la fusión de los fondos de Apoyo para la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Fondo PYME) y el Emprendedor, como parte de la herencia del Sistema Nacional Pyme, creada en la administración del presidente Vicente Fox, en 2001, con el objetivo de “fomentar el crecimiento económico nacional, regional y sectorial, mediante el fortalecimiento ordenado, planificado y sistemático del emprendimiento y del desarrollo empresarial en todo el territorio nacional, así como impulsar la consolidación de una economía innovadora, dinámica y competitiva que se sustente crecientemente en Mipymes más productivas ubicadas en sectores estratégicos”.

La reducción presupuestal al FNE implicará que alrededor de 42 millones 500 mil mexicanos que forman parte de la clase media y son los principales buscadores de financiamiento para crear o ampliar sus Mipymes se vean limitados para comprar inventario en 31% de los casos, 17% para ampliar un negocio, 21% para adquirir maquinaria y 8% para cubrir deudas.

Según el tamaño de la empresa es la necesidad de créditos o financiamiento, en el caso de las Micro es del 84%, para la Pequeña del 71% y la Mediana en 61% de las empresas.

A lo anterior se suma la tasa de rechazo para el financiamiento privado, particularmente del sistema bancario con 90% para el caso de las micro, 72.8% para las pequeñas y 60.2% para las medianas; entre las causas por las que no acceden a créditos los emprendedores y propietarios de Mipymes destaca que carecen de garantías o aval en 25, 22 y 21%, respectivamente.

En contraste, el gobierno federal destinará poco más de tres mil millones para apoyar a las microempresas de base social en zonas de alta y muy alta marginación bajo el rubro de Programa de Microcréditos para el Bienestar; se trata de generar empleo en poblaciones marginadas de acceso a crédito.

La meta de este programa es beneficiar a los conocidos tradicionalmente como “changarros” (tienditas y talleres artesanales), que son negocios básicos generalmente del sector terciario de la economía o servicios y que no generan valor agregado.

Asimismo, se destinarán poco más de 100 mil millones de pesos al programa de Adultos Mayores, dos mil 200 millones de pesos se destinarán en Becas para los Jóvenes y cerca de 500 millones de pesos para el programa Sembrando Vidas que busca producir zonas arbolaceas maderables bajo el esquema de créditos a la palabra.

En tanto, para “Proyectos estratégicos para la atracción de inversión extranjera”, se redujeron 76.8 millones de pesos (34.4% menos que en 2018), para la “Promoción del comercio exterior y atracción de inversión extranjera directa”, disminuyó el presupuesto en 55.6 millones de pesos (11% menos) y para “Protección de los derechos de los consumidores y Sistema Nacional de Protección al Consumidor” decreció en 18.9% al pasar de 409.4 millones de pesos en 2018 a 344.8 millones de pesos en 2019.

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