Su vida o su poesía

Tuni Levy | Viernes 5 de febrero, 2016

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

 

Al poeta palestino Ashraf Fayadh ya no lo van a matar.  Su sentencia de muerte en Arabia Saudita por negación de su fe ha sido revocada.  Lo que va a morir es su poesía.

 

Un estudiante universitario en el 2008 presentó la denuncia en su contra, de acuerdo con el escritor.  El poemario “Instrucciones en el interior” motivó su sentencia.  Se le imputó “insultar a Allah”, “renunciar al islam” y “difundir ideas negativas para la sociedad”.  “Yo no soy un ateo; es imposible que yo pudiera serlo” declaró Faydh a la BBC, “la acusación en mi contra se basaba en interpretaciones equivocadas de algunos de los poemas”.

 

Su defensa argumentó que la sentencia era injusta porque se le negó un juicio imparcial.  Human Right Watch, la iniciativa Change.org y Amnistía Internacional, dirigieron acciones para evitar la condena.  El hashtag #freefayadh se hizo viral.

 

Esta semana un tribunal saudí anulo la sentencia de muerte.  A cambio Fayadh deberá ofrecer una disculpa pública, enfrentar una condena de ocho años de prisión, recibir 800 latigazos en 16 sesiones.  Ah, y el poeta tendrá que renunciar a su poesía.

 

 

La princesa Leia

Tuni Levy | Jueves 14 de enero, 2016

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

 

Me emocionó verla de vuelta.  Así, con la evidencia de los años andados.  Sin esconderlos, sin disfrazarlos.  Porque todos crecimos y Leia también creció.  Los años le marcaron pliegues en la piel, a ella y a Han Solo.  La Galaxia donde Star Wars sucede no es diferente, ahí también las mujeres y los hombres envejecen.

 

Pero a Carrie Fisher se lo reprocharon.  La actriz tuvo que explicar el incuestionable transcurrir del tiempo, se tuvo que defender y pedir tregua: “Por favor dejen de debatir si he envejecido bien o no”.

 

Cuando los trolls virtuales criticaron su apariencia, Carrie posteó en su cuenta de Twitter: “La juventud y la belleza no son logros”.  Kyle Smith, un articulista del New York Post, le respondió:” Renuncia a la actuación si no quieres ser juzgada por tu apariencia”.

 

Yo me quedo con Leia y su edad, y el tiempo que transcurrió entre sus 19 y sus 59 años.  Me gusta de la saga todo lo fantástico, lo ficticio y lo imposible.  Me gusta también todo lo que se acerca a lo que somos: lo vulnerable, lo humano, lo fugaz.

Reflexiones para el 2016, un México menos desigual

Tuni Levy | Lunes 21 de diciembre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

“La desigualdad humilla”

Therborn

 

Un auto del año en el semáforo donde una mujer carga a su hijo por la espalda con un rebozo mientras vende chicles.  Uno de los hombres más ricos del mundo en un país donde veintitrés millones de personas no pueden obtener una canasta básica.  Colonias marginadas que colindan con edificios de primer mundo.  Necesidades mínimas que no se cubren y el 10% de la población concentrando el 64.4% de la riqueza.

 

La desigualdad de acuerdo con Goran Therborn, es la violación de la dignidad humana; es la negación de la posibilidad de que las capacidades de cualquier ser humano se desarrollen y tiene muchos efectos: muerte prematura, enfermedades, humillación, sometimiento, discriminación, exclusión del conocimiento o de la vida social, pobreza, impotencia, estrés, inseguridad, ansiedad, falta de auto-confianza y de orgullo propio, y exclusión de las oportunidades de la vida.

 

El estudio realizado para OXFAM 2015, por Gerardo Esquivel, explica que mientras que el PIB per cápita crece a menos del 1% anual, la fortuna de los 16 mexicanos más ricos se multiplica por cinco.  México es la decimocuarta economía del mundo y en el país hay 53.3 millones de personas viviendo en la pobreza (Esquivel).

 

En 1811 Von Humbold describió a nuestro país como el “país de la desigualdad”.  Más de doscientos años después Augusto Monterroso no discrepa tanto “la singular, verdaderamente híper-real característica de México es su desigualdad social”.

 

“SI los ricos se estuviesen haciendo más ricos, pero los de en medio y los de abajo estuviesen también mejorando, esto sería otra cosa” (Stiglitz).

 

 

Lecciones de una madre

Tuni Levy | Viernes 11 de diciembre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

 

A Mark Twain le tocó la vida del siglo XIX, la de la esclavitud en Norteamérica, la del sistema de plantaciones.  En su autobiografía describe cómo para la sociedad en la que vivía, tener esclavos estaba bien: “Los periódicos locales no decían nada en contra, los púlpitos locales nos enseñaban que Dios la aprobaba, que era una cosa sagrada”.

 

“Hubo, sin embargo”, explica Twain, “un pequeño incidente en mi infancia que tocó este tema.  Teníamos un pequeño niño esclavo que habíamos contratado por alguien en Hannibal (Mississippi).  Había sido comprado y alejado de su familia y amigos.  Era un espíritu alegre, inocente y gentil, y probablemente la creatura más ruidosa que existía.  Todo el día cantaba, chiflaba, gritaba, -era enloquecedor, devastador, inaguantable.  Finalmente, un día, perdí la paciencia, y fui furioso con mi madre, y le dije que Sandy había estado cantando por una hora sin parar, y ya no lo soportaba, y que si por favor lo podía callar.  Se le llenaron los ojos de lágrimas y sus labios temblaron y dijo algo así -pobre niño, cuando canta se ve que no está recordando, y eso me reconforta; pero cuando está quieto, temo que esté pensando y eso no lo puedo soportar.  Nunca volverá a ver a su madre, si puede cantar, no lo voy a impedir, pero estaré agradecida por ello, si fueras mayor lo entenderías y el ruido de ese niño sin amigos te alegraría”.

 

“Fue un discurso corto”, agrega Twain, “y formulado de pequeñas palabras, pero me hizo sentido y el ruido de Sandy dejó de ser un problema para mí.”

 

El autor de Tom Sawyer y Huckleberry Finn creció e incorporó en su literatura y en su discurso su posición antiesclavista, posiblemente producto de las lecciones de su madre.

 

Para 1863 la esclavitud en Estados Unidos había sido abolida, Twain vivió para verlo.

 

(Texto de Mark Twain extraído de María Papova, Brainpickings)

 

 

¿Refugiados en casa?

Tuni Levy | Viernes 20 de noviembre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

 

Ocho sirios se presentaron hace un par de días en la frontera México Estados Unidos.  Dos familias con dos hijos cada una, buscando asilos.  Fueron detenidos por las autoridades norteamericanas.

 

El debate.  El miedo de invadir países de occidente con “terroristas”.  Los gobernadores de Estados Unidos mayoritariamente optando por cerrarse.  ¿Y si Sartori tuviera razón?  ¿Y si fuera cierto que los flujos migratorios en Europa y la doctrina multiculturalista están poniendo en peligro a esa sociedad?  Una estadística del periódico The Economist arrojó el siguiente resultado: el número de refugiados con cargos de terrorismo doméstico en Estados Unidos después del 11 de septiembre es cero.  La Casa de Representantes pasó la semana pasada una propuesta de ley que agrega barreras a refugiados sirios e iraquíes que intenten entrar a Estados Unidos.  Una crisis humanitaria sin precedentes.  Europa contagiada por el terror.  En México las propuestas de recibir refugiados se han guardado en el cajón.  Las derechas del mundo sumando fuerzas.  Los argumentos racionales arrinconados.  Los que no escuchan de motivos, los que velan a sus seres queridos.  Obama intentando sostener promesas de asilo contra todos los que difieren.  Los afectados viendo la posibilidad de escapar de la tragedia nacional, cada vez más remota.  Y más sangre.  Más hospitales bombardeados.  Más familias sin descendencia.  Más huérfanos.  Más estigmas provocados por la confusión de las balas.  Ellos son nosotros, dice Nicolas Kristof, columnista del New York Times, mientras que otros buscan ladrillos para hacer crecer las paredes de sus fronteras.

Política de hijo único

Tuni Levy | Viernes 30 de octubre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

A Mao le salieron las cosas mal.  Su estrategia de aumentar la población prohibiendo el aborto y las anticonceptivos con el fin de aumentar la fuerza productiva y el Ejército de Liberación del Pueblo, duplicó la población en China.

 

A Deng Xiaoping también le salieron mal.  Su política de restringir la población para lograr el crecimiento esperado en el año 2000 redujo la fuerza laboral del país.

 

Ambos líderes politizaron e hicieron asuntos de gobierno temas tan sensibles como el numero de hijos que una familia debe tener.

 

La política de un solo hijo o de dos en el campo si el primero era una niña pobló al país de historias difíciles de contar.  Historias acerca de abortos de bebes de nueve meses.  Historias de mujeres embarazadas que huyen de una ciudad que controla todos sus movimientos.  O de clínicas que consideran legal la violación de la individualidad.  Historias de multas impagables a parejas que se atrevieron a concebir el segundo.  Historias de esterilizaciones involuntarias de doctores que trafican con bebes, de ultrasonidos forzados, de hijos olvidados.

 

El fin de la política del hijo único se anuncia.  Posible producto de nueva estrategia política para reconstruir la fuerza laboral.  Quizás algo de presión social ha comenzado a impactar.  Por lo pronto nuevas generaciones de chinos pondrán un poco más en contexto a la palabra hermano.

La prisión contra Harvard en un debate

Tuni Levy | Viernes 9 de octubre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

 

El mes pasado, el Wall Street Journal documentó un encuentro que se llevó a cabo entre el equipo de debate de una de las universidades más prestigiosas del mundo, Harvard, y el equipo de debate de la Correccional del este de Nueva York.  El evento se realizó en las instalaciones de la prisión de alta seguridad.

 

Los presos tuvieron que enfrentarse en su preparación para el debate a varios retos como la falta de acceso a internet, así como a los requerimientos de una aprobación administrativa para tener acceso a materiales escritos, la cual podía tomar semanas.

 

El programa universitario de Bard tiene el compromiso de ofrecer a los reclusos la oportunidad de una vida mejor por medio de la educación.  Prepara dentro de las prisiones a profesionistas, quienes una vez fuera de prisión, tienen el 2% de probabilidades regresar contra un porcentaje de 40% de quienes no toman el programa.  La iniciativa tiene como parte de sus actividades un equipo de debate.

 

La mañana antes del encuentro, los participantes del equipo de la prisión se juntaron para hablar acerca de los nervios y de su esperanza de que el debate llegara a inspirar a otros presos para recibir educación.

 

Una hora de debate y el jurado llegó al veredicto: Los reclusos eran los ganadores.  Tres hombres encarcelados por crímenes violentos vencieron al equipo triunfador por excelencia.

 

 

Ahora en Oregon

Tuni Levy | Viernes 2 de octubre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

 

“Dispara ahora y paga después” anuncia la página grabagun.com, que vende armas a distancia.  “Haz click aquí para ver lo fácil que es obtener tu propia arma o rifle.”  “Cualquiera que sea el motivo que tienes para querer comprar una arma, grabagun tiene la elección perfecta para ti.”

 

La mañana de ayer fueron 10 muertos y 20 heridos según las últimas cifras del New York Times al momento del escrito de esta columna.  Un hombre de 20 años en una universidad comunitaria de Umpqua, Oregon.

 

Se acepta Visa y Mastercard.  Paso 1 es escoger el arma.  Paso 2 agregar al “carrito”.  Paso 3 escoger tu distribuidor con licencia.  Paso 4 recoger tu arma.  Se ofrecen tarjetas de regalo.  Hasta 18 días para pagar.  Paquetes combo.  La mayoría de los estados ( en EU) permiten que las municiones sean enviadas directamente a tu casa  Precios para todos los bolsillos: desde 126 dólares hasta 2,500.  Con 18 años cumplidos, un estadounidense puede adquirir un rifle o escopeta, con 21 una pistola o revolver.

 

Rita Cavin, la presidenta interina de la universidad explicó que había familias esperando al último camión, con estudiantes evacuados y tenían también “terapeutas de dolor” para aquellos que no encontraran a sus familiares entre los que bajaran del camión.

 

“Los estudiantes están corriendo por todos lados.  Dios mío”, Kayla Marie.  1 de octubre de 2015.

 

 

 

El sismo del 85 desde un camión

Tuni Levy | Viernes 18 de septiembre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

 

 

El camión de la escuela.  Justo en la parada de una compañera, Silvia estaba por subir y luego el temblor, la confusión, los nervios.  Los habitantes de la ciudad, al menos los más jóvenes, no sabíamos de placas tectónicas que al acomodarse derrumban edificios, se comen calles, desentierran árboles.

 

Yo por lo menos no sabía de profesores que no llegaban ese día a la escuela, ni nunca.  Entendíamos poco de desastres naturales que ocurren a la vuelta de la esquina.  Las réplicas nos atormentaron y por años o décadas quedó el movimiento de la tierra plagado de significados.

 

Mi familia vivía a dos cuadras de la Cruz Roja de Polanco.  El primer cuerpo sin vida que vi fue por la ventana de mi casa.  Por algún motivo, a la mitad de la calle había que trasladar las bolsas de plástico negras desde un coche a una ambulancia y coincidió con que andaba asomada.

 

Luego la sociedad civil, la que emergió ese día (como bien lo señala el doctor Lorenzo Meyer y otros académicos), la que reaccionó y se movilizó, la que hizo historia ante un gobierno rebasado por las circunstancias.  Doce años eran suficientes para ir a preparar víveres, embolsar agua, organizar despensas.  No era lo que estábamos transformando, sino en lo que nos transformábamos nosotros mismos.

 

Hace 30 años que nos convertimos en algo más que meros habitantes en solitario. No por que anteriormente no había rasgos de solidaridad sino por que ese día lo hicimos todos, lo hicimos en conjunto.

 

El sismo del 85, marcado por cifras disparejas entre las oficiales (3,192 muertos) y las estimadas (20,000), nos hizo otros y llenó nuestras cabezas de palabras y de ideas que a partir de ese día habitan en nuestras cabezas: escombros, brigadas, topos, el hotel Regis, los Televiteatros, perros rastreadores, fosas comunes, damnificados, noticias de vida que no llegaron, campamentos improvisados, niños milagro.

 

 

¿Qué llevan los refugiados sirios en sus bolsas?

Tuni Levy | Jueves 10 de septiembre, 2015

Lo poco que cargan, lo mucho que recorren.

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Foto | AP

 

Miembros del Comité de Rescate Internacional, una organización que trabaja en establecer refugiados en sus nuevos hogares, preguntaron a algunos refugiados sirios que cruzaban por Europa por el contenido de sus bolsas.

 

Aquí algunas respuestas:

 

Yah Omram, un niño de 6 años, carga en una mochila azul: un par de pantalones extras, una venda.  Un cepillo de dientes y pasta.  Bombones y crema dulce.

 

 

Aboessa, una mujer de Damasco, lleva en su bolso medicamentos, crema antisolar, un cable de carga y sus documentos.  También un sombrero, toallas húmedas y un frasco de comida para su bebé de 10 meses.

 

 

Un farmaceuta, les mostró el contenido de su bolso: un celular muerto (por que se mojó), otro que funciona, billetes envueltos en bolsas de plástico y fotos de su familia.

 

 

Una familia que perdió todo cuando su barco se comenzaba a hundir pudo sólo conservar una bolsa con un peine, una playera, unos pantalones, un pañal, dos cartones de leche y un paquete de galletas.

 

 

Nour, un artista que salió de Siria con dos pequeñas mochilas, pudo conservar sólo una.  En ella lleva una playera, el reloj roto de su novia, un rosario, un pin de la bandera siria, sus documentos y dos pulseras.

 

 

Una foto, un niño sin vida

Tuni Levy | Jueves 3 de septiembre, 2015

JARDÍN DE MATATENA | La columna de Tuni Levy

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No se necesita tanto.  Se necesita una imagen.  No de cientos ni de miles.  De uno.  De un niño.  Un pequeño que yace sin vida a la orilla del mar.  Boca abajo, todavía con sus zapatos puestos.  Una camiseta roja y unos pantaloncillos cortos.  Las olas del mar lo alcanzan a tocar.  No sabemos por qué un hombre que parece un guardia, de principio se detiene y lo observa en vez de correr y levantarlo.

 

 

Víctima de un naufragio, junto con al menos otros 12 sirios de un grupo de 30 que intentaban llegar a Grecia.  Las autoridades turcas lo encontraron sin vida en la playa de Bodrum.  No sabemos su edad.  Tampoco su nombre.

 

 

La imagen aterra al mundo, le recuerda una primavera fallida que desde el 2011 hace todo menos florecer.  La imagen también levanta las cifras de todos los otros: los más de doscientos mil muertos, cinco millones de refugiados y cinco millones de desplazados internos (aproximados).  La imagen de tan sólo uno nos explica lo complicado del conflicto, las secuelas que cruzan fronteras, las fronteras que se abren y se cierran.  La imagen de sólo un niño nos muestra lo aterrador, lo vulnerable, lo frío de la muerte.