Hannia Novell

Caos vial, ausentismo laboral y escolar, connatos de violencia, largas horas de espera en las estaciones de servicio para conseguir al menos 20 litros de gasolina y pérdidas de mil 250 millones de pesos en empresas de Michoacán, Querétaro y Guanajuato, según la Coparmex, son algunos de los estragos provocados por la crisis en el desabasto de gasolina.

Durante las últimas dos semanas, analistas políticos se encargaron de potenciar las debilidades de la estrategia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador contra el robo de combustibles; los errores en la distribución; y las fallas en la logística instrumentada ante el cierre de los ductos de Pemex.

Incluso, advirtieron que de persistir los titubeos en la comunicación institucional, el gobierno de López Obrador caería en el descrédito. Al mismo tiempo, los partidos de oposición a Morena, principalmente PRI y PAN, anticipaban el inicio de un estrepitoso desplome en la aceptación del tabasqueño. De hecho, la saboreaban.

Pero no fue así. Una encuesta de Consulta Mitofsky revela que AMLO está imbatible, que el bono democrático sigue vigente y aún tiene el respaldo de una buena parte de los 30 millones de votantes que lo llevaron a la Presidencia de la República.

Entre el 9 y el 11 de enero de 2019, la empresa entrevistó a mil personas, de las cuales, 56% cree que el gobierno ha tomado las medidas correctas y 70 se dijo satisfecho con la forma en que el gobierno ha explicado el desabasto.

Sin embargo, no todo es tan simple. Hay un par de mensajes interesantes para los simpatizantes de la Cuarta Transformación y para los adversarios del mandatario.

Quienes se desempeñan en Palacio Nacional deben considerar que la simpatía no es total, absoluta y mucho menos para siempre. Ya empiezan a registrarse algunos decepcionados. En la medida que el desabasto de gasolinas afecte de manera más cercana y directa al ciudadano de a pie, los deslindes se irán acumulando.

Por su parte, los detractores de López Obrador tendrán que transformar su manera de comunicarse con la sociedad mexicana. Desde hace días, circulan por WhatsApp, Twitter y Facebook una serie de memes y videos con la imagen del expresidente Enrique Peña Nieto en un fallido intento de vender la idea de que fueron mejores las épocas pasadas.

Si los AMLovers permanecen fieles a su jefe máximo es porque los orquestadores de las redes sociales, han realizado un buen trabajo.

Utilizan frases expresadas por el mandatario en su conferencia mañanera, luego recurren a los memes, nada sofisticado, todo es casero para dar la impresión de que se trata de una ocurrencia ciudadana. Así empiezan a marcar la línea del debate en el ámbito digital.

La Cuarta Transformación está creando nuevos códigos de comunicación con la sociedad; si sus opositores siguen en la misma línea de los medios tradicionales, jamás impactarán en la línea de flotación del tabasqueño.

Independientemente de la popularidad del Presidente, los mexicanos precisamos una solución eficaz que garantice el abasto del combustible y castigue a los responsables del huachicoleo. Resultan inadmisibles propuestas como la de Claudia Sheinbaum, la flamante jefa de gobierno de la Ciudad de México, quien supone debemos acostumbrarnos a la falta de energéticos y cargar gasolina de manera escalonada, de acuerdo con el color del engomado de los vehículos.

Estamos frente a un fenómeno inédito, cierto. Pero, ¿es AMLO imbatible? No. Esto es apenas el inicio. Faltan seis largos años y veremos si el ejercicio del poder no termina por hacer que ésta, como las últimas administraciones, decepcione.

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