Hannia Novell

Este sábado 29 de abril se cumplen los primero 100 días de Donald Trump al frente de la nación más poderosa del planeta.

Es difícil hacer un balance objetivo desde este lado de la frontera cuando hemos sido víctimas del bullying del magnate. Sin embargo, el ejercicio se puede realizar con base en sus propias palabras. En entrevista para la agencia Associated Press, reconoció que la evaluación de estos primeros tres meses “no es muy significativa”.

Aceptar lo anterior para alguien que basó su campaña sobre la promesa de un cambio inmediato, debe ser sumamente difícil. Trump tuvo que invertir buena parte de este periodo en enfrentar el escándalo por la participación rusa en los comicios que le dieron el triunfo. Caso que no está cerrado y que aún investigan el FBI y el Capitolio.

Las órdenes ejecutivas que firmó para prohibir el ingreso a territorio estadunidense de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, están en suspenso debido a que fueron bloqueadas por jueces federales.  Los expedientes podrían llegar a la Corte Suprema.

Con respecto al muro en la frontera con México, el mandatario presentó al Congreso un proyecto de presupuesto de mil 550 millones de dólares para arrancar este año la construcción, y dos mil 600 millones de dólares para el próximo año fiscal.

El líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Paul Ryan, ya advirtió que no hay posibilidades para destinar esos recursos en el presupuesto fiscal de 2017 y que, en todo caso, podrían aprobarse para el próximo. Pero no hay cheques al portador. Mientras Trump insiste en que México —de alguna manera, tarde o temprano—, tendrá que pagar por la barda, legisladores saben que eso no es del todo cierto y que deberán aplicar recortes a varios sectores para transferir los fondos a esa barrera que ni detendrá la inmigración ilegal, ni el tráfico de drogas o de armas.

Además, los legisladores ya se la han jugado con él. Por ejemplo, los republicanos tuvieron que optar por la “opción nuclear” y cambiar las normas del Senado para poder aprobar con una mayoría simple a Neil Gorsuch como juez de la Corte Suprema.

Pero ya no estuvieron dispuestos a apoyarlo en la eliminación del Obamacare, el plan de salud de su antecesor Barack Obama, lo que se constituyó en uno de sus fracasos más sonoros.

Bravucón, siempre dispuesto a darle vuelta a la página, el empresario parece no molestarse demasiado en esas fallas y presume sus “logros”. El más notable: el ataque a posiciones del Estado Islámico en Siria. Decisión que tomó, por cierto, mientras disfrutaba de “la más hermosa tarta de chocolate” que degustaba con su homólogo chino, Xi Jinping.

Esta semana será decisiva para Donald Trump. El viernes 28 se vence el plazo para que el Congreso apruebe el presupuesto fiscal. Si no lo hace, el gobierno cerraría. La interrogante es: ¿hasta dónde sus propios correligionarios están dispuestos a tolerar sus bravuconerías y los tuitazos disparados a horas de madrugada?

Han sido 100 días de verdades a medias, de contradicciones y de falta de resultados. Son demasiados los frentes abiertos y la división que generó en la propia sociedad norteamericana parece cobrarle la factura: una encuesta elaborada por The Wall Street Journal y la cadena NBC revela que 54% de los ciudadanos desaprueba su gestión. Mientras tanto, la promesa de “Hacer América grandiosa de nuevo” está ahí, en el discurso, y con amplias posibilidades de convertirse en una grandiosa promesa incumplida.

@ HanniaNovell
Periodista, reportera y conductora. Premio Nacional de Periodismo por su cobertura en Irak y reconocida por el Foro Económico de Davos, como joven líder mundial.

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