Foto: Moisés Pablo/Cuartoscuro

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Julio Pérez de León

Cifras de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México señalan que, al cierre del primer semestre de 201, las denuncias por acoso sexual aumentaron 42 por ciento respecto al mismo periodo de 2017, al pasar de 119 a 169.

El transporte público es el ámbito donde más agresiones ocurren, al grado que el 4.5 por ciento, de las mujeres encuestadas dejaron su trabajo o estudio por causa de la violencia en el Sistema de Transporte Colectivo, revela el estudio “El porqué de la relación entre género y transporte”, elaborado por el BID en 2015, del cual se desprende que el 40 por ciento de las mujeres entrevistadas en la Ciudad de México modifica su vestimenta para evitar algún tipo de violencia en el Metro.

Con esos argumentos estadísticos, la diputada Norma Guel Saldívar, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) exhorta a los gobiernos de los estados para que, en el marco de sus atribuciones, implementen acciones para prevenir, atender y sancionar el acoso sexual contra las mujeres en el transporte público y privado.

El punto de acuerdo que analiza la Comisión de Igualdad de Género precisa que, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el transporte público más inseguro del mundo para las mujeres está en América Latina y el Caribe; seis de cada diez han sufrido algún tipo de acoso mientras se desplazaban.

Informes estadísticos delictivos de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) capitalina, revelan que el acoso sexual aumento 433% en denuncias, desde el 2014 al 2017 en la Ciudad de México, conjuntando averiguaciones previas y carpetas de investigación; el delito se encuentra penado hasta con tres años de prisión en la capital.

La legisladora federal explicó que, en general, los medios fomentan los roles tradicionales de mujeres y hombres, pues en revistas de espectáculos y publicidad, “la población femenina sigue apareciendo como objeto sexual, a pesar de la intención de cubrir su imagen con un barniz de modernidad y presentarla desarrollando roles profesionales”.

Detalló que la violencia contra la mujer no solo es simbólica, iconográfica y verbal, sino también a través de la difusión de sus fotografías sin su consentimiento en los espacios públicos y, en particular, en redes sociales, convirtiéndose en sexting.

Guel Saldívar precisó que el estudio del BID revela que, en Puebla, el 32.3 por ciento de las mujeres dijo que le recargaron el cuerpo; el 23.1 sufrió acoso por el tocamiento de los genitales frente a ellas; al 21 por ciento le manosearon el cuerpo y el 3 por ciento padeció la eyaculación de algún individuo.

En la Zona Metropolitana de Guadalajara, siete de cada 10 mujeres señalaron haber sido víctimas de acoso en los últimos 12 meses.

Por ello, dijo, es fundamental exhortar a los gobiernos de las entidades federativas para que lleven a cabo acciones para prevenir y sancionar el acoso sexual de las mujeres en el transporte público y privado, a fin de garantizar su integridad y dignidad humana. MAAZ

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