Compartir

Jorge Díaz Elizondo

Si quiere, olvide el 2 de Octubre del 68, pero éste, recuérdelo muy bien, porque va a cambiar cosas, quién sabe si para bien.

La realidad es necia, en la víspera de la conmemoración de la matanza ocurrida el 2 de Octubre de 1968, cada año se amontonan en los medios de comunicación los hechos de violencia del presente, las ineficiencias, las insuficiencias, las desigualdades, los pendientes. También se acumulan las actitudes oportunistas, las agendas políticas personales, las venganzas, el deseo por jalar agua para su molino, los discursos de odio. Cada 2 de Octubre a México se le corre el maquillaje. El rímel derretido, parece lágrima negra. La mueca que parecía sonrisa, se convierte en una “u” inversa.

Causa impotencia el ver los grandes esfuerzos de muchos por enderezar el barco y luego de algunos momentos de relativo optimismo, toparse con la necesidad de hacer un alto en el camino para atender asuntos ya sea heredados, o bien provocados por la ineptitud o intereses personales; todos ellos, contienen un alto grado de vergüenza.

Pero las resistencias también duelen. Todos aquellos que no quieren ceder un ápice para permitir el tránsito pacífico a un México que intente algo distinto, también tienen responsabilidad en la realidad que nos rebasa.

Tal parece que previo y durante la conmemoración, México entero juega un “Tug of war” o “Juego de la soga”, donde unos jalan para un lado y otros al lado contrario para hacer caer al contrincante en el lodo.

Con tremenda urgencia y rapidez se aprobaron reformas que, sin estar aún seguros, evidenciaban por lo menos un cambio en el paradigma y prometían el posible beneficio de todos, se hacía una propaganda internacional muy favorecedora, si acaso vista sólo en el sexenio de Salinas de Gortari, para luego chocar con Tlatlaya, Guerrero, Chihuahua y los que Usted seguramente recuerda mejor que yo, haciéndonos bajar los hombros. Esto, quiéralo o no, paraliza.

¿Qué sigue? ¿Cuáles serán en el corto y mediano plazo las prioridades de este gobierno? ¿Cuál es el límite al que los inconformes están dispuestos a llegar? ¿Cuál de los dos bandos ama más al país? ¿Cuál de los dos contiene más odio en sus entrañas?

Pedir perdón y trabajar en sentido de atender todas las demandas, no está en la agenda de nadie; perdonar, tampoco.

Si quiere, olvide el 2 de Octubre del 68, pero éste, recuérdelo muy bien, porque va a cambiar cosas, quién sabe si para bien.

email: jorgediaz@live.co.uk

Twitter: @adejorge

Facebook: http://www.facebook.com/JorgeDiazElizondo

Google+:  http://gplus.to/JorgeDiazElizondo

Sitio web: http://goo.gl/KSWHW

Compartir