Foto AFP

Compartir

Redacción ejecentral

Un atentado con coche-bomba que destruyó la mayor parte de un cuartel policial ecuatoriano en enero pasado fue obra de cárteles mexicanos y grupos disidentes de la guerrilla colombiana las FARC, aseguró el ministro del Interior de ese país, César Navas.

En lo que sería un hecho sin precedentes en la historia del narcotráfico mexicano, y debido al incremento de la violencia en la frontera entre Ecuador y Colombia, las autoridades ecuatorianas crearon un equipo integrado por un mando policial y militar unificado para vigilar la zona, que conforman cuatro mil elementos.

Navas dijo en rueda de prensa que no puede identificar aún a los responsables, porque son parte de la investigación que llevan a cabo junto con Colombia, pero aseguró que se trata de criminales de México.

Son mexicanos, de lo que tenemos información compartida con Colombia. No tenemos el título de la ‘canción’ (el nombre del cártel), no le puedo decir, porque es parte de la investigación, sí le digo que son cárteles”, Navas en rueda de prensa.

El atentado del 27 de enero se produjo en la población de San Lorenzo, 170 kilómetros al noroeste de la capital, sin que se registraran víctimas mortales. El móvil del ataque sería el aumento de incautaciones de drogas. Después de este hecho, militares ecuatorianos, en tres ocasiones, han cruzado fuego con grupos armados ubicados en la frontera colombiana con Ecuador.

El anuncio ocurre al día siguiente de que el gobierno e Lenin Moreno activó un “mando unificado”, para controlar la frontera norte ante la inusual situación de violencia conformado por 4 mil agentes de la Policía Nacional y soldados el Ejército ecuatoriano.

De acuerdo con los datos disponibles, Ecuador es utilizado por cárteles de narcotraficantes de Perú y Colombia como sitio de almacenamiento, tránsito y exportación de narcóticos, principalmente hacia Estados Unidos y Europa. Sólo en 2017, este país decomisó más de 98 toneladas de narcóticos, la mayor parte cocaína, aunque la cifra es un 11% menor a lo incautado el 2016.

Si bien Ecuador, pese a contar con características similares a las de Perú o Colombia (dos de los mayores productores de coca del mundo) logró evitar convertirse en un país neurálgico para el narcotráfico, no ha escapado de los grupos mexicanos, quienes utilizan sus rutas para el traslado insumos y químicos necesarios para la producción de narcóticos, incluso algunas en altamar, cerca de las Islas Galápagos.

Los reportes en México establecen que cuatro organizaciones tendrían presencia o influencia en Ecuador: el Cártel de Sinaloa, Los Zetas, La Familia Michoacana y el Cártel del Golfo.

Sin embargo, los más recientes cambios en la operación de los grupos mexicanos también podrían haber influido en las conexiones sudamericanas, por lo que la Familia Michoacana o los Zetas trabajarían en alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación, de acuerdo con información recabada por este semanario.

Ningún grupo está posicionado para desafiar a los cárteles mexicanos”, advirtió la agencia antinarcóticos estadounidense (DEA) en su último informe. Las bandas criminales han logrado expandir sus tentáculos por 51 países y todavía tienen una importante presencia en Ecuador.

La policía ecuatoriana ha reportado en el pasado que los narcotraficantes extranjeros contratan bandas locales, las cuales se encargan de las actividades de sicariato, transporte y envío de cocaína.

Compartir