Eduardo Penafiel

Vivimos un momento muy particular a nivel sociedad y país. Con un gobierno entrante con tanto poder y control, sumado a una cantidad de temas económicos, sociales y de seguridad a tratar y resolver (por mencionar algunos), el 2019 pinta como un año de mucha incertidumbre, pero también de muchas oportunidades.

Hoy la tecnología, el acceso inmediato a la información y el ecosistema digital nos permiten estar al día en todo lo relacionado con nuestro entorno, no podemos simplemente ser espectadores esperando que los cambios dependan de los demás porque así lo dice en la descripción de sus puestos. Si bien la colaboración y la relación entre gobierno y sociedad es importante, existe un factor clave para tratar los temas con la seriedad que se merecen y que puede actuar como un detonador de cambio: la confianza.

Para entender el peso e importancia de la confianza en nuestro día a día de cara al 2019, me gustaría ejemplificarlo en tres niveles:

Confiar en lo que leemos y vemos: Con los escándalos asociados al manejo de nuestra información por parte de Facebook, Google y otros jugadores, sumado a la proliferación de las noticias falsas, este año millones de personas optaron por abandonar servicios en línea y redes sociales, así como eliminar suscripciones a distintos newsletters y servicios de comunicación, todo esto en un esfuerzo por tener un mejor control sobre la información y los datos.

Aunque el declive de los servicios de televisión por cable y el mercado de los periódicos y demás medios impresos no es tan notable todavía en nuestro país, las evidencias en el resto del mundo son contundentes. En este 2019 los mexicanos tendremos que analizar de mejor forma cuales son los medios y las fuentes confiables no solamente para leer noticias y estar bien informados, sino también para consumir el contenido ad hoc a nuestros hábitos y preferencias.

Esto hará que de forma natural el nuevo gobierno se vea forzado a ser más transparente con los medios y ante la sociedad, algo que será fundamental para lograr que la mayoría de las personas entiendan las implicaciones y consecuencias de estos grandes cambios y que estos se desarrollen y ejecuten con menos trabas.

Confiar en tu país y los gobernantes: Independientemente del partido, ideología y preferencia política, estamos viviendo un momento clave que requiere de un esfuerzo colectivo. Dicho de otra forma, necesitamos jalar parejo. Debemos de ser más críticos que nunca pero también tenemos que ser tolerantes, pacientes y exigentes con nuestros gobernantes por el bien de este país. Venimos de uno de los peores sexenios en la historia moderna y la oportunidad es enorme, pero el equilibrio entre lo que se promete, se exige y se cumple es fundamental para avanzar tanto a nivel sociedad como a nivel país.

Confiar en lo que consumimos: En un principio podríamos pensar que la responsabilidad recae en las grandes compañías, pero la realidad es que el impacto de lo que consumimos a diario, depende de nosotros. Mientras que transparentar procesos, comunicar de forma clara los beneficios y el impacto en nuestra salud y el medio ambiente depende de ellas, está en nosotros ser muy críticos y exigentes con lo que consumimos. Desde leer bien las etiquetas o las letras chiquitas para entender el origen de los productos, hasta hacer un esfuerzo por consumir lo local, es importante entender que somos corresponsables de todo el ciclo: desde la compra hasta el momento de tirar o deshacernos de productos y el manejo de los residuos.

En el 2019 responsabilizarnos por nuestras acciones no será suficiente. Hoy más que nunca aspectos como la colaboración, la apertura, pero sobretodo la confianza serán claves para avanzar como país y madurar como sociedad.

Suena muy clavado, pero créanme, vale la pena intentarlo.

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