Eduardo Penafiel

Depende a quién le preguntes. Rituales y momentos para tomar la cerveza existen muchos y durante años ha sido el tema para explorar por parte de las cerveceras más grandes del mundo, tratando de destacar en un mercado muy competido y en el que cada vez es más complicado sobresalir, además de la cantidad de restricciones a las cuales se enfrentan para comunicar su producto.

En Estados Unidos la cerveza siempre ha estado ligada o ha tenido una relación muy cercana con el deporte, no solamente para disfrutar un partido en el estadio o frente a la televisión, sino que ha través de los años se ha posicionado como una bebida para recuperar la energía perdida post ejercicio. El problema con esto es que las generaciones más jóvenes cada vez beben menos y rechazan al alcohol porque lo ven como algo que produce efectos muy negativos contra la salud y el bienestar.

Esta tendencia ha obligado a marcas tradicionales y a nuevos emprendedores a darle un giro al consumo de la cerveza y a su comunicación, buscando rescatar a ese nicho de mercado que en algún momento confiaba en los beneficios de la cerveza. Así nacen las cervezas de recuperación o recovery beers, las cuales están producidas con electrolitos, sales de mar y algunos otros ingredientes para recuperar energía. Aunque este tipo de cervezas llevan muchos años en el mercado, generalmente no contenían alcohol y eran utilizadas por atletas que querían experimentar con el sabor de la cerveza, pero no tenían ningún beneficio físico.

Hoy la oferta ha cambiado respetando el grado de alcohol de una cerveza, pero con distintos ingredientes para que no solamente se trate de igualar el sabor, sino de ofrecer beneficios funcionales para la salud. Michelob Ultra que por cierto lleva ya un rato en el mercado mexicano, se promociona en nuestro país como una cerveza para un estilo de vida balanceado y activo, pero en Estados Unidos va más dirigida a una cerveza post ejercicio, ayudando a recuperar la energía perdida.

Aunque ya existían varias marcas independientes y artesanales dentro de la categoría, Michelob Ultra fue la primera en promocionarse de forma masiva como una recovery beer, lo que ha desatado un gran debate. Mientras algunos expertos argumentan que este tipo de bebidas si ayudan a fortalecer el metabolismo del cuerpo después de una sesión de ejercicio, otros exponen que al tener alcohol, el efecto es contraproducente. El problema es que el alcohol es un ingrediente que en vez de hidratar, generalmente deshidrata y aunque contenga electrolitos y carbohidratos, tomar alcohol justo después de hacer ejercicio aunque sea en baja graduación, puede afectar el desarrollo de los músculos y la forma en como sintetiza las proteínas tu cuerpo. 

Pero aunque los estudios y los médicos no lo recomiendan, las evidencias no son del todo claras y las marcas siguen intentando atraer a las generaciones más jóvenes y a los nuevos tomadores, que generalmente tienen su primer contacto con el alcohol a través de una cerveza. 

Para los tomadores de cerveza, este tipo de tendencias aportan muchas opciones para probar algo nuevo, aunque no siempre todo es bueno. Y para los que hacen ejercicio hoy existen muchas opciones para disfrutar de una cerveza un poco más ligera pero al final, al parecer no existe nada que reemplace al agua como el líquido más importante para hidratar al cuerpo.

No está mal disfrutar de una cerveza en el momento que uno quiere, pero aunque el grado de alcohol sea menor, todo el alcohol en exceso es malo y al parecer para después del ejercicio, una no está mal pero más de una puede tirar a la basura todo el trabajo y el esfuerzo invertido en la rutina. No vale la pena.

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