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AFP

ROMA, Italia. Los dos principales líderes del gobierno populista italiano manifestaron su apoyo a los ‘chalecos amarillos’ en Francia, exaltando el nacimiento de una “Nueva Europa”, a meses de las elecciones europeas.

El viceprimer ministro y ministro del Interior italiano, Luigi Di Maio, también líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) invitó a los “chalecos amarillos” a “no ceder” en esta lucha que él respalda.

Di Maio escribió “Chalecos amarillos ¡no cedan!”en el blog del partido M5S.

“Yo apoyo a los ciudadanos honestos que protestas contra un presidente que gobierno contra su pueblo”, afirmó el otro viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, jefe de la Liga (extrema derecha), aunque condenó la violencia en las últimas manifestaciones.

Pero más tarde volvió sobre el tema y fue más contundente al desear la salida del presidente francés, Emmanuel Macron. “¡Cuanto antes llegue a casa, mejor será!”, dijo ante la prensa. Más que el apoyo a los “chalecos amarillos”, Salvini busca atacar a Macron, su principal rival antes de las elecciones europeas.

Aunque también condenó los actos violentos, ofreció ayuda de su movimiento, particularmente de su plataforma en internet, bautizada “Rousseau”, para “organizar eventos en el territorio” o incluso “escoger candidatos” y “definir el programa electoral” a través de su sistema de voto.

“Rousseau” es una plataforma interactiva en internet que permite a todos los registrados en el M5S participar en la elaboración de los programas, en la redacción de la leyes y también en la selección de candidatos para las elecciones locales o nacionales.

No obstante, en Italia “Rousseau” ha sido criticada por su falta de transparencia y por estar bajo control de una empresa creada por uno de los fundadores del M5S, Roberto Casaleggio, teórico de la democracia directa y detractor de la democracia representativa.

“Es un sistema concebido por un movimiento horizontal y espontáneo como el de ustedes y nos encantaría si ustedes quieren utilizarlo”, agregó Di Maio en su invitación a los “chalecos amarillos” franceses.

“Como otros gobiernos, el de Francia piensa sobre todo en representar los intereses de las élites, aquellos que viven de los privilegios”, indicó el jefe de fila del M5S.

“El gobierno de (Emmanuel) Macron no está a la altura de las expectativas y algunas políticas implementadas son realmente peligrosas, no sólo para los franceses, sino también para Europa”, agregó Di Maio.

“Nosotros, en Italia, hemos logrado revertir esta tendencia”, les dio la bienvenida y llamó a los galos a hacer lo mismo.

Nace una Nueva Europa, aseguran

Nace una Nueva Europa: la de los ‘chalecos amarillos’, la de los movimientos, la de la democracia directa. Es una dura batalla que podemos enfrentar juntos. Pero, ustedes ‘los chalecos amarillos’, ¡no se debiliten!”, concluyó Di Maio, quien ya lanzó la campaña del M5S para las elecciones europeas de mayo.

Este movimiento surgió en protesta contra el alza del precio de los combustibles, para luego defender reivindicaciones más amplias, relativas a los impuestos o al derecho a un referéndum de iniciativa ciudadana.

Debilitado por esta protesta inédita, Macron, anunció el 10 de diciembre una serie de medidas –como el aumento de 100 euros del salario mínimo- y prometió, en un discurso el 31 de diciembre, una vuelta al “orden republicano”. Pero las voces críticas distan mucho de acallarse.

Si bien la participación ha decaído, durante ocho fines de semana los militantes se han manifestado en toda la geografía francesa, degenerando a veces la protesta en actos violentos.

“La ira se transformará en odio si usted continúa en su pedestal, usted y los que son como usted, considerando al pueblo como mendigos, desdentados, gente que no es nada”, advirtió el colectivo de “chalecos amarillos” llamado “Francia en cólera”, en una carta abierta dirigida al presidente Macron días pasados.

Frente a esta determinación, el gobierno endureció su tono. El ministro del Interior, Christophe Castaner, instó a los prefectos a seguir evacuando, echando mano de la fuerza si es necesario, al “centenar de puntos de concentración” que continúa habiendo en las carreteras francesas.

Desde el inicio del movimiento, más de mil 500 personas resultaron heridas, 53 de gravedad entre los manifestantes, y casi mil 100 entre las fuerzas de seguridad.

Además, diez personas han muerto, principalmente en accidentes al margen del bloqueo de carreteras. ER/EC

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