Compartir

Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@ejecentral.com.mx

Don Fernando Coello Garrido, con casi 90 años encima, se había enamorado de una muchacha de menos de 25. Viudo, lúcido y con dinero en la bolsa, el nonagenario no vio impedimento y la hizo su novia. Pero las hijas de don Fernando no pensaron igual, porque se corría el riesgo de que la fortuna familiar quedara en manos de una advenediza, si es que al millonario anciano se le ocurría casarse con ella.

Las tres hijas hablaron con su padre para intentar explicarle las consecuencias legales de una hipotética boda, pero don Fernando está lejos de ser un viejillo dócil, tiene su carácter y las mandó a volar. Los dos hijos varones optaron por no meterse y dejaron al señor hacer lo que quisiera con su corazón y con su plata.

Era necesario, entonces, un plan más arriesgado, si es que querían rescatar algunos de los bienes de don Fernando, uno de los pocos mexicanos que puede decir que es nieto y abuelo de dos gobernadores de Chiapas: José Mariano Coello y Manuel Velasco Coello.

Cuando la esposa de Fernando Coello, Nelly Garrido Martínez, aún vivía, el hombre decidió dejar parte de la fortuna a nombre de su amada de origen tabasqueño. Pero la señora murió intestada y la ley señala que, en esos casos, es el cónyuge quien queda como albacea; es decir, como el responsable de decidir cómo se manejan los bienes de la persona fallecida.

De esta manera, don Fernando volvía a ser el dueño de sus propios bienes, pues todo lo que estaba a nombre de la señora Nelly lo había conseguido él con sus negocios mineros, inmobiliarios y con la herencia que le dejó la familia Pedrero, que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX hizo fortuna con el monopolio del alcohol en Chiapas.

05 Chiapas 121

Se cuenta que la familia materna de don Fernando formó policías privadas para prohibir la producción de licores caseros, a fin de controlar el mercado.

El propio don Fernando cuenta que tras la muerte de su esposa les entregó a cada uno de sus cinco hijos 50 millones de pesos, con lo cual dio por repartida la herencia de doña Nelly. Sin embargo, la distribución no dejó conformes a todos, sobre todo a las que sabían que los recursos de don Fernando eran mucho más elevados.

Decano. Fernando Coello Pedrero es actualmente senador suplente por Morena, partido de su amigo López Obrador.

El abuelo estuvo cerca de un infarto cuando, un día de 2014, ya con su nieto Manuel Velasco como gobernador, un notario le habló por teléfono para decirle: “Oiga, no sabía que había cambiado el albacea de los bienes de doña Nelly”. El abuelo respondió: “Pues yo tampoco, pero ahora mismo voy a ver qué pasó”.

El plan consistió en hacerse de la ayuda de una jueza local para simular notificaciones y dar por válidos documentos en los que familiares daban su aval para que el patriarca dejara de ser albacea. Era una maniobra complicada, pero no imposible si se contaba con la complicidad y discreción de funcionarios de alto nivel.

Por aquellos días, el presidente del Tribunal de Justicia estatal era Rutilio Escandón Cadenas, actual gobernador electo de Chiapas, quien tiene buena relación y por eso apoyó en 2012 en su candidatura al todavía gobernador Velasco. También tiene buena comunicación Leticia Coello Garrido, madre del mandatario

Al año siguiente, en enero de 2013, Escandón fue nombrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado y, por ende, cabeza del Poder Judicial local. Cuatro meses después, en mayo de ese año, Escandón contrajo nupcias con Rosalinda López Hernández, quien acababa de terminar su gestión como senadora del PRD por Tabasco (2006-2012). Los testigos del enlace matrimonial fueron los entonces recién electos gobernadores de Chiapas, Manuel Velasco Coello, y de Tabasco, Arturo Núñez Jiménez. 

Rosalinda López renunció al PRD en 2015, y para las elecciones de este año fue candidata de la coalición PAN-PVEM para la alcaldía de Centro (Villahermosa, Tabasco), pero fue derrotada por el expriista y abanderado de Morena, Evaristo Hernández Cruz. Desde hace algunas semanas, Rosalinda ha sido mencionada como posible titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT) del futuro gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En un principio Rosalinda quería ser candidata a la gubernatura de Tabasco, pero desistió y se unió al proyecto de su hermano Adán Augusto López Hernández, actual presidente electo de Tabasco bajo los colores de Morena. Hasta 2013 fue integrante del PRD, partido al que se unió después de una larga militancia priista.

Fernando Coello es, pues, uno de los vasos comunicantes entre Morena y el Partido Verde, fuerzas que sumaron en los comicios del pasado 1 de julio. Por ejemplo, el extitular del Poder Legislativo local y exdirigente estatal del Verde, Eduardo Ramírez Aguilar, es hoy senador por Morena. La extitular de la Secretaría de Desarrollo y Empoderamiento de la Mujer con Velasco, Sasil de León Villard, dejó el Verde postularse por Morena para el Senado y hoy es la coordinadora de la bancada del Partido Encuentro Social.

Sin problemas de dinero

Cuatro años han pasado desde que don Fernando Coello fue imposibilitado para administrar sus propios bienes. De acuerdo con fuentes cercanas al empresario, sólo tiene control de las rentas de algunos inmuebles, pero las grandes inversiones y propiedades quedaron en manos de quien se quedó como albacea.

Pero no todo es gris en el panorama de don Fernando. Su nieto Manuel Velasco será senador de la República en cuanto termine su gestión con gobernador. En la gubernatura de Chiapas quedará Rutilio Escandón, quien es amigo de Andrés Manuel López Obrador, el próximo presidente de la República, quien le tiene a don Fernando un cariño filial, pues lo ha protegido desde joven y además se encargó de cuidar a los padres del tabasqueño los últimos años de su vida.     

Y en cuestión de dinero no existen los rencores. “No hay problema con mis hijos, entre ellos la relación es de cariño y todos tienen mucha lana, son millonarios todos mis hijos”, dijo don Fernando, quien fue consultado por ejecentral. “Su papá es millonario y les va a dejar más dinero todavía, ¿entonces qué más quieren? No hay problemas de dinero, menos de herencias ni de esas tonteras”.

Sobre la gestión Rutilio Escandón en Chiapas, Fernando Coello dijo que “manejando el estado con prudencia y haciendo las cosas bien, el estado saldrá adelante”.  Respecto a López Obrador, su protegido desde hace 30 años, el nonagenario dijo que es “una persona humilde y bien intencionado”, por lo que “vendrán cosas buenas para el país”.

Compartir