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Redacción ejecentral

Al menos 76 personas murieron durante las violentas protestas registradas en Nicaragua, que suma 34 días de crisis, en contra del presidente Daniel Ortega, donde se acreditó la participación de grupos “parapoliciales” empleados para reprimir a los manifestantes, reveló este lunes el informe preliminar de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El documento de la CIDH da cuenta de tres días efectivos de investigaciones, en las que sus delegados recibieron miles de denuncias de diversos tipos de violaciones a los derechos humanos, desde ejecuciones hasta faltas en la atención a la salud registrados a partir del 18 de abril pasado.

La evidencia recabada permite concluir el uso de armas de fuego por parte de la Policía en Nicaragua y no descarta la comisión de ejecuciones extrajudiciales a manos de francotiradores.

Información documental, audiovisual y testimonios recabados por el organismo “evidencian graves violaciones de derechos humanos durante un mes de protestas, caracterizadas por el uso excesivo de la fuerza por parte de cuerpos de seguridad del Estado y de terceros armados”, indicó el informe.

Esto habría derivado en decenas de muertos y centenares de heridos, detenciones ilegales y arbitrarias; prácticas de tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes; censura y ataques contra la prensa; y otras forma de amedrentamiento como amenazas, hostigamientos y persecución dirigidas a disolver las protestas y a inhibir la participación ciudadana, agregó la Comisión.

De acuerdo con el reporte, desde el 18 de abril hasta la fecha de divulgación de este informe, al menos 76 personas murieron y 868 resultaron heridas, cinco de gravedad. Asimismo, 438 personas fueron detenidas, entre estudiantes, población civil, defensoras y defensores de derechos humanos y periodistas.

La Comisión condenó las muertes, agresiones y detenciones arbitrarias de las y los estudiantes, manifestantes, periodistas y otros ciudadanos. De igual forma la CIDH condena las muertes de dos policías y agresiones contra otros funcionarios públicos producidas en este contexto.

Urgió al Estado de Nicaragua a que cese de inmediato la represión de la protesta social.

Las calles de Managua mostraron mayor actividad la mañana de este lunes que cualquier día de la semana pasada, sin embargo, en los departamentos (provincias) todavía se respira la resaca de las manifestaciones multitudinarias del fin de semana y, tanto las carreteras intermunicipales, como las universidades, continúan bloqueadas por campesinos y estudiantes.

La crisis incluye multitudinarias manifestaciones a favor y en contra del presidente Daniel Ortega, que comenzaron con protestas en oposición a unas fallidas reformas a la seguridad social y que continuaron debido a las víctimas mortales de los actos represivos.

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