Tras 19 meses en prisión, Carlos López Valdés fue notificado de su sentencia. FOTO: Especial

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Jair Avalos | Corresponsal

Por primera vez en el país hay una sentencia contra un sacerdote por delitos sexuales. En la Ciudad de México, el cura Carlos López Valdés fue condenado a 63 años de cárcel por el crimen de pederastia. Un caso detenido por casi una década y que ahora, tras la salida de Norberto Rivera Carrera, de la Arquidiócesis ha concluido a favor de la víctima.

López Valdés no obtuvo el beneficio de libertad condicional. Tras 9 años de iniciado su proceso, además debe pagar 75 mil 840 pesos, para resarcir el daño a Jesús Romero Colín.

Romero Colín lo denunció desde 2008 ante la Procuraduría General de Justicia capitalina por abuso sexual. Aunque desde 2007, su familia acusó a López Valdés en la Arquidiócesis Primada de México y fue inhabilitado. Aunque siguió oficiando misa en la Ciudad de México.

También es la primera ocasión en la que dos obispos testificaron ante una autoridad judicial. Se trata de los jerarcas Jonás Guerrero y Marcelino Hernández que en ese momento eran obispos auxiliares de la Arquidiócesis Primada de México.

Actualmente, aún en funciones, Guerrero es obispo de la diócesis de Culiacán y Hernández, titular de la Diócesis de Colima. Ambos sabían de la situación.

En la denuncia, Jesús Romero Colín precisa que las violaciones ocurrieron desde los últimos meses de 1994 y hasta principios de 2001. Cuando las agresiones iniciaron tenía 11 años y era acólito del sacerdote en la iglesia de San Agustín Labrador en Tlalpan, al sur de la capital mexicana.

Por casi una década, y por influencia del cardenal Norberto Rivera, el caso estuvo congelado. Apenas en agosto de 2016, el sacerdote López Valdés fue detenido en Jiutepec, Morelos, y llevado al Reclusorio Norte acusado de “violación”.

El andar de Jesús Romero Colín fue sinuoso con los diferentes Papas y su relación con México. En 2012, Benedicto XVI visitó el país y Jesús acompañado de una comitiva de víctimas de abuso sexual por sacerdotes intentaron abordar al sumo pontífice.

Un día después de que el Papa Francisco cumpliera los primeros cinco años en la silla de San Pedro, se da la noticia de la sentencia. El 19 de julio de 2013 el papa latino mandó una carta en respuesta a la exposición del caso de Romero Colín.

Tengo recibida su carta. Con dolor, vergüenza, la releí y también con los mismos sentimientos la respondo. Perdón en nombre de la Iglesia, así con sencillez se lo pido. No me sale otra palabra. Rezo por usted y por todos los que pasaron por ese martirio. Quiero estar cercano. En Usted y en los que han sufrido lo mismo veo la cara de Cristo ultrajada. Estoy a su lado y, por favor, le pido que rece por mí. Que Jesús lo bendiga y la Virgen Santa lo cuide. Fraternalmente, Francisco”.

Arquidiócesis primada respalda sentencia

La postura oficial de la nueva administración en la Arquidiócesis Primada de México que preside el cardenal Carlos Aguiar es de ratificación a la sentencia “y manifestamos nuestra plena disponibilidad para colaborar con las autoridades en procurar la justicia en la sociedad”.

Secundando la afirmación de los últimos papas: ‘no hay absolutamente lugar en el ministerio para los que abusan de los menores’, ratificamos nuestro criterio de actuación de ‘tolerancia cero’ ante estas situaciones, y de la necesidad de informar, de reconocer el mal y de pedir perdón”, menciona el mensaje.

La oficina de prensa del cardenal Carlos Aguiar Retes mencionó que “no estaremos conformes hasta que quede extirpado este mal. Como ha dicho recientemente el Papa Francisco, esta es una de las prioridades de la Iglesia de nuestra época”.

Aún existen 15 casos en los que la Procuraduría General de la República (PGR) investiga delitos sexuales contra menores por parte de sacerdotes. La gestión del ahora cardenal emérito Norberto Rivera quedará manchada por el abuso de los curas capitalinos y un posible encubrimiento, a semanas de haberse retirado del foco público por completo.

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