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Redacción ejecentral

Sin proponérselo, los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) encontraron un instrumento para medir el nivel de desempleo que hay en la administración pública federal a raíz de la política de austeridad que aplica la Cuarta Transformación.

Cuentan que en los primeros cinco días, después de abierta la convocatoria para el concurso para ingresar al Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN), ya tiene más de siete mil postulantes.

Esta cifra, dicen los que saben, implica todo un récord, sobre todo si se considera que en esta edición las plazas vacantes son sólo 98. Oséase que por cada cargo disponible en las juntas locales y distritales del instituto, hay 72 personas buscándolo. Y eso sin considerar que la convocatoria se cierra el próximo 20 de julio, por lo que se espera que la demanda aumente.

La hipótesis de los consejeros, dicen los enterados, es que el INE, que ha sido defenestrado por los integrantes de la 4T, incluido el presidente Andrés Manuel López Obrador, se está convirtiendo en una opción de los damnificados que dejó la nueva administración, que además no es nada despreciable, porque para esta primera convocatoria los sueldos mensuales van desde 66 mil pesos para un vocal secretario en una junta distrital, hasta 131 mil pesos para un vocal de Junta Local Ejecutiva o director de área.

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