Alejandro Alemán

Luego de la sorpresa que resultó IT (Estados Unidos, 2017), remake del clásico telefilme homónimo de 1990 (y ambos basados en el libro escrito por Stephen King), las expectativas por esta segunda parte no podrían ser mayores.

Aquella cinta de hace dos años no sólo era un perfecto vehículo para provocar sustos (esa siniestra reinterpretación de Pennywise a cargo de Bill Skarsgård), sino que la metáfora inherente del texto original (el mal que surge en la América profunda y la obligación moral de detenerlo) era actualizada con inteligencia mediante un guion a cargo de Chase Palmer,
Cary Joji Fukunaga y Gary Dauberman, quienes trazaban a los adultos como fuente inagotable de terrores aún peores que el payaso mismo.

En IT: Chapter 2 vemos lo que sucede 27 años después, cuando el payaso Pennywise regresa a Derry y Mike (único del grupo que nunca salió del pueblo) llama por teléfono a sus amigos del “Club de Perdedores” para informarles del regreso de sus peores pesadillas.

Aunque ni tan perdedores, en el grupo hay un rico empresario, un analista de riesgo, un comediante de stand up, y un guionista de cine. Menos benévolo fue el guion con la única mujer del grupo: una esposa golpeada que prefiere correr hacia Pennywise que seguir viviendo en aquel horror.

El reencuentro de estos amigos es la escena mejor lograda de la película: por un momento estos adultos, ensimismados en sus traumas de adultos, vuelven a ser niños, regresando también a los traumas de su oscura niñez.

IT: Chapter 2 no logra igualar la efectividad de su predecesora, pero trata desesperadamente de llamar la atención, de asustarnos, de hacernos brincar del asiento. Simplemente no lo logra. Tal vez sea que ya no hay factor sorpresa, que nos habituamos al payaso o tal vez se trate de la pluma ausente de Cary Joji Fukunaga (quien anda ocupado filmando Bond 25)
en la mesa de guionistas.

Lo que extrañamente sí funciona es la inesperada veta cómica que permea por toda la película: desde el rolling gag del escritor que hace malos finales, hasta los divertidos cameos de famosos directores de cine y de cierto escritor encumbrado.

Así, IT: Chapter 2 se olvida un poco del terror (y tal vez también de las metáforas) para ser una especie de homenaje al universo de Stephen King, algo que probablemente deje satisfecho a los fans del escritor, pero a los seguidores del cine nos provoca una tremenda decepción.

Compartir