Alejandro Alemán

Así es como se hace una película de superhéroes. Una buena narrativa, personajes bien definidos, edición precisa, acción, humor y sensación de peligro. La más reciente cinta de Sony Pictures Animation, Spider-Man: Into the Spider-verse presume de todo lo anterior, pero con un derroche de estilo, diseño, color, desparpajo e irreverencia que inunda todos los espacios de la pantalla. Esta película es, sin duda,  lo mejor que le ha pasado al género de superhéroes desde la trilogía Batman de Christopher Nolan.

Dirigida por la triada de animadores compuesta por Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman pero con el alma creadora de Phil Lord (guion) y Chris Miller (producción), se trata del más grande homenaje que se ha hecho al universo Marvel y es la mejor película que se ha filmado sobre el arácnido desde Spider-Man 2 (2004) de Sam Raimi.

Han pasado 10 años de dominio total de Marvel y su MCU en la taquilla del cine basado en superhéroes, pero en todo ese tiempo no pudieron crear una sola pieza que fuera tan relevante como el Batman de Nolan, el Spider-Man de Raimi, los X-Men de Singer o incluso el Superman de Donner. Into the Spider-Verse se encuentra ya en esta lista.

Se trata, además, de una celebración a la diversidad y merecería el mismo escándalo mediático que recibió la muy aburrida y básica Black Panther (Coogler, 2018). El protagonista de esta historia, Miles Morales (voz de Shameik Moore), es un adolescente de Nueva York, estadounidense de nacimiento, pero de padre afroamericano y madre puertorriqueña, que un buen día fue picado por una araña radioactiva, adquiriendo así los mismos poderes que Peter Parker.

La representación va más allá de la raza, aquí se reconoce a la comunidad latina, a la comunidad afroamericana e incluso algunos de los diálogos suceden en español, pero la representación de género también está presente: las mujeres no son damas en peligro esperando ser rescatadas, sino que tienen los mismos (o más) poderes que los hombres (Spider-gwen, en voz de Hailee Steinfeld).

La inclusión es tal que es una película para todo público, no se necesita ser un erudito en cómics para disfrutarla ni se necesita haber visto antes la saga para entrar en el juego. Sony y Marvel apuestan por la universalidad del superhéroe, en la que Spider-man podría ser cualquiera y donde, según el propio Stan Lee, todos tenemos el potencial de actuar como héroes.

Divertida, sofisticada, plena en diseño, ideas y humor. La mejor película de un héroe Marvel no fue creada por los Marvel Studios, sino por Sony, y se llama Spider-Man into the Spiderverse.

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