Raúl García Araujo

El crimen y la violencia van ganando la batalla en la Ciudad de México.

El reconocimiento público de las autoridades de la ciudad de que en la capital del país se “vive la peor crisis en materia de seguridad pública” deja a los ciudadanos en la incertidumbre y al acecho de criminales que con total impunidad matan, secuestran, extorsionan y roban a gente inocente que su único pecado es acudir a diario a sus centros de trabajo, convivir en restaurantes con sus amigos o divertirse en su ciudad.

A seis meses de gobierno, Claudia Sheinbaum llega reprobada en el tema de seguridad y lo que es peor, sin un proyecto eficaz que detenga el avance -como epidemia- de una delincuencia que día a día se torna más violenta.

Apenas el pasado lunes, la jefa de Gobierno reconoció ante empresarios que le ha costado trabajo tomar el control de las instituciones de seguridad pública, lo cual es realmente preocupante.

Dijo que tanto la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Procuraduría capitalina y los penales, están en un total proceso de descomposición.

Ante tales afirmaciones se abre el abanico para hacer varias preguntas:¿Quién manda en la Procuraduría capitalina? ¿Quién manda en la Secretaría de Seguridad Ciudadana? ¿En manos de quién están los ciudadanos? ¿Será el crimen que avanza de forma desmedida en la ciudad?

Las respuestas están en la evaluación propia de cada una de las víctimas de un delito.

Es decir, una familia que sufrió una extorsión y que acudió a denunciar el delito a las instituciones responsables de brindar seguridad y procuración de justicia, y al ver que no pasó nada para detener a sus extorsionadores, sabrá que los criminales tienen el control de la ciudad.

Así ocurrió con unos empresarios de la colonia Peñón de los Baños, en la alcaldía Venustiano Carranza, quienes platicaron a En Corto su historia.

En los primeros días de mayo tuvieron que dejar su negocio de más de 20 años de trabajo –un establecimiento de venta de materiales de construcción- porque llegaron a extorsionarlos y ante la falta de actuación de las autoridades cerraron sus puertas, para huir de la capital del país.

“Por miedo a que nos mataran, nos fuimos de nuestra ciudad”, comentó el empresario.

Lo mismo dirán las víctimas de un secuestro, de un robo o que es peor de la pérdida de un familiar por un asalto en el transporte público.

No se equivoca la procuradora capitalina Ernestina Godoy al afirmar que en la ciudad se vive “la peor crisis en materia de seguridad”.

Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en el primer cuatrimestre de 2019 los homicidios dolosos subieron casi 30 por ciento, es decir, 112 casos más entre enero y abril de este año comparado con el mismo lapso de 2018. También subieron los delitos de alto impacto como secuestro, extorsión y robo con violencia.

En la Ciudad de México sus habitantes viven a diario ante la incertidumbre de ser víctimas de un delito o lo que es peor perder la vida en medio de un acto criminal.

Mientras tanto siguen al frente de las dependencias clave funcionarios grises y sin experiencia probada.

La jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum se comprometió con empresarios de que a más tardar en el mes de julio se verá un cambio en el tema de seguridad pública, lo cual está por verse.

En Cortito: Nos cuentan que en el Consejo de la Judicatura analizan diferentes fallos del juez de la Ciudad de México, Víctor Manuel Rocha Segura, quien presuntamente ha favorecido a un grupo de litigantes que son investigados por autoridades federales.

araujogar@yahoo.com.mx

Twitter: @araujogar 

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