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Zaid Jilani

Los funcionarios estadounidenses se reunieron durante una conferencia de la Asociación Nacional de Secretarios de Estado (NASS) durante varios días en Washington, DC, el fin de semana, con el tema de la ciberseguridad en mente.

Los paneles y las conferencias se enfocaron en la integridad del proceso electoral de Estados Unidos, y la investigación federal sobre presuntos intentos del gobierno ruso de penetrar los sistemas de votación estadounidenses fue un tema frecuente de discusión.

Los expertos en ciberseguridad del gobierno federal y el ejército tuvieron mucho qué hacer. Todos los secretarios fueron invitados a una sesión informativa a puerta cerrada en el Departamento de Seguridad Nacional, mientras que los expertos federales hablaron ante un público más amplio durante la conferencia.

›El general brigadier Timothy T. Lunderman, un experto en ciberseguridad de la Guardia Nacional, organizó una sesión para exponer ante los oficiales reunidos los recursos disponibles para ellos en caso de un ciberataque o intrusión en sus sistemas. “El mensaje que deben llevarse a casa hoy es que somos un equipo”, dijo.

Sin embargo, una forma de disipar las preocupaciones sobre la integridad de la infraestructura de máquinas de votación electrónica es simplemente no usarla. Durante el año pasado, varios estados regresaron al uso de boletas de papel o al menos requirieron un registro en papel de los votos emitidos.

Por ejemplo, Pensilvania acaba de solicitar a todos los sistemas de votación que mantengan un registro en papel de los votos emitidos. Antes de las elecciones del año pasado en Virginia, la junta electoral de la comunidad votó a favor de la descertificación de las máquinas de votación sin papel: los votantes de todo el estado votaron a la vieja usanza, con boletas.

Funciona. Lo entiendo. Tenemos que dedicarle algo de tiempo, pero al menos somos los únicos que tenemos el control, tal vez sea una buena idea. Supongo que su teoría es que nadie puede hackearlo, así que espero que sea segura”, dijo el votante Ken Rafferty a la prensa local el día de la votación.

El secretario de Estado de Oregon, Dennis Richardson, promocionó con orgullo el sistema de su estado a The Intercept durante una entrevista en la conferencia NASS.

Oregon es uno de los dos estados en el país que exige a sus residentes que voten por correo, un sistema que se estableció mediante referéndum en 1998. Richardson argumentó que este sistema anticuado ofrece la mejor defensa contra la interferencia cibernética.

“Estamos usando papel y nunca involucramos a internet. El internet no es parte del proceso en absoluto hasta que cada uno de nuestros 36 condados anuncia a Salem cuáles son los resultados, y luego se hace oralmente y mediante un correo electrónico de confirmación, y los empleados del condado en cada uno de los condados son muy cuidadosos para asegurar que los números que realmente se publican sean los que ellos tienen”, dijo. “Oregon está en una situación bastante única”.

El representante demócrata de Tennessee, Jim Cooper, recientemente instó a su estado a usar 29 millones de dólares en fondos federales de la Ley Help America Vote para reforzar las máquinas sin papel del estado con un documento impreso. “Tenemos la oportunidad de mejorar nuestro sistema electoral para que no pueda ser hackeado, de forma que los votantes tengan plena fe en la integridad del sistema, para que la democracia funcione bien aquí en Tennessee”, dijo, explicando su solicitud de fondos.

Richardson está de acuerdo con la lógica de que un sistema que no depende de las máquinas de votación electrónicas es más seguro.

Es un sistema que funciona”. … Cada sobre [de boleta] que entra tiene un código de barras y una firma en el sobre exterior. Entonces, el código de barras muestra en el escáner la firma que forma parte del proceso de registro, y luego se compara en la pantalla con la firma en el sobre. Entonces las firmas de cada boleta de papel que llega son revisadas, y es un sistema que creemos que realmente no puede ser hackeado. Funcionó muy bien para nosotros”.

En New Hampshire, el estado usa un sistema híbrido que incluye boletas de papel y máquinas que cuentan electrónicamente boletas de papel.

Karen Ladd, secretaria de Estado adjunta de New Hampshire, promociona los méritos del sistema para The Intercept: “Hacemos muchos recuentos, y sólo puedes hacer un recuento con una boleta de papel. ¡No puedes hacer un recuento con una máquina!”

Los estados de Estados Unidos que votan con boletas de papel pueden parecer anticuados para algunos, pero Canadá las ha usado en las elecciones federales durante toda su historia. Gracias a un ejército de funcionarios en 25 mil estaciones electorales, la integridad de las elecciones de Canadá nunca está en duda. “Está muy descentralizada y está basada en papel, por lo que los documentos se pueden verificar fácilmente después”, dijo Marc Mayrand, exfuncionario electoral de Elections Canada, al National Post.

“Entonces, puede haber un error en la transmisión de vez en cuando o puede haber alguien intentando hackear el sistema que publica resultados para el público en general, pero el resultado siempre es verificable, siempre puedes volver a la evidencia en papel”. 

Traducción Carlos Morales

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