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Ricardo Eguia

No hay peor violencia que la pobreza…» sostenía el nacionalista, famoso pensador, abogado y político hinduista Mahatma Gandhi.

Sostenía que era sano el equilibrio entre los factores capital y trabajo e igual de valiosos para un desarrollo material con justicia…

La pobreza de los pueblos al decir del «CONEVAL», el «BID» y el «Banco Mundial» obedece a un engarce de factores relacionados con bajos salarios, empleos precarizados y sistemas educativos altamente deficientes…

Por su parte «Global Monitoring Report» en su informe conjunto con el «FMI» y el propio «Banco Mundial» en las conclusiones sobre la consecución de los objetivos del milenio y las metas a alcanzar precisamente este año 2015, pero definidas desde el año 2000 en la Cumbre del Milenio celebrada en Nueva York, alarma por un mundo al punto del quiebre y muy lejos de reducir a la mitad la cantidad de personas que sobreviven con un dólar o menos al día…

En el precitado informe se insiste que los aspectos fundamentales que han impedido alcanzar esas metas mínimas son un crecimiento económico lento o definitivamente estancado; menos o malos servicios a la población en materia de salud y educación; deficiencias o inexistencia de un verdadero estado de derecho; corrupción incontrolada; sistemas tributarios que recaudan poco y son tolerantes con la elusión y la evasión; retraso o deficiencias en la construcción de infraestructura que debería alcanzar entre 3.5% y un 4% del PIB; políticas públicas que aumentan la desigualdad, que aumentan la ingobernabilidad por los conflictos que la pobreza trae aparejados; falta de garantías y programas estrictos para la sustentabilidad del medio ambiente entre otras cosas que inciden no solamente en la persistencia sino en el ignominioso aumento de la pobreza…

Antes de seguir y a reserva de fundamentarlo con datos duros, resulta obvio que nuestro país «encaja» negativamente en todos esos factores que imposibilitan no solo combatir con eficacia la pobreza, sino que tampoco ha podido frenar su incremento sexenal.

Más adelante dicho informe añade y aquí solo un extracto que esa brecha de un dólar diario o menos para definir la pobreza se agrava por la imposibilidad de una alimentación sana que implica raquitismo, enfermedades y muerte prematura no solo infantil, sino también de adultos, incidencia que se recrudece e incrementa según datos de la «OMS» por la falta de acceso razonable a una fuente de agua y que se incumple con la disponibilidad diaria de al menos 20 litros por persona…

Estas angustias vitales de millones de seres humanos nos deben llevar a la confronta permanente entre el discurso, las estadísticas y la realidad…es hora de encarar, asumir y corregir esa deriva inhumana y señalar las lacras, las comisiones y las omisiones asaz negativas mismas que en nuestro país han determinado el incremento y por millones adicionales en cada sexenio de pobres que afecta a familias, a millones de jóvenes a los que se les está cancelando el futuro y han incrementado también la mano de obra infantil barata y con ello más enfermedades óseas, deformidades, accidentes y muerte temprana.

Para un desglose más o menos ordenado y si la pobreza se mide en parámetros de nutrición, agua potable y calidad en los servicios de salud y educación, esas mediciones son confusas y hasta contradictorias pues la SEDESOL afirma que existen 7.4 millones de personas con inseguridad alimentaria pero para proyectar pobreza moderada donde hay pobreza extrema otorga los siguientes números: 42% de la población nacional en pobreza, esto es, 33% en pobreza moderada y 9% de la población que no tiene ni para comer hoy y desde hace varios sexenios lo que conlleva a inferir que el simple cambio de nombre (Solidaridad, Oportunidades, Prospera) de los programas asistencialistas son inicuos cuando de cada peso ochenta centavos se quedan en la burocracia y veinte centavos son no solo insuficientes para combatir este cáncer social, sino que son además inocuos pues no combaten las causas de la pobreza sino que tan siquiera la han paliado  un ápice pues acorde a cifras de organismos Internacionales especializados el país rebasa los sesenta y ocho millones de pobres y contando en la medida que todas las políticas públicas señaladas líneas arriba están «alineadas» para exacerbar este caudaloso y riesgoso mal en el que se populariza aquella frase del Leviatán, «el hombre es lobo del hombre».

«Retumba de frontera a frontera y de costa a costa el vozarrón de la pobreza» denunciando las injusticias con su mensaje moral de condena, molestia y mortificación contra las rutinas que han ido piramidando la miseria, el enojo y la angustia recordándonos como sociedad el desdén evanescente y la desmemoria colectiva en la que nos hemos escondido a pesar de una infamante reedición cotidiana de «Los miserables» de Víctor Hugo refregándonos en la nariz «que Jean Valjean está en la cárcel por robar una hogaza de pan…» a  consecuencia precisamente  de una economía depravada que le exige a más de la mitad de la población mexicana «aprender a callar y morir ante nada que enterrar…» ni siquiera el ADN mitocondrial.

Ahora bien, antes de ponderar esas políticas públicas alineadas para aumentar la pobreza es procedente traer a este texto una fórmula casi matemática que dice: Pobreza igual a corrupción y nadie lo explica mejor que el Secretario de Economía Ildefonso Guajardo en el pasado foro de Davós cuando expresó «es la corrupción factor para impedir el crecimiento económico» que inhibe la inversión, eleva el costo de las empresas, demerita el potencial del país y prolonga el subdesarrollo…

Suena por tanto muy  interesante escuchar al Sr. Lic. Enrique Peña Nieto anunciando nuevos protocolos, aunque insuficientes para limitar la corrupción  lejos aún de los primeros frutos y  por ello sin motivos todavía para la euforia…solo optimismo de que se destrabe en el Senado la «Ley de transparencia» y dejen transitar un macizo «Sistema Nacional Anticorrupción» para que este país deje de ser un coctel explosivo.

Pero retomando el tema de los vicios recurrentes en el combate a la pobreza y volviendo sobre las causas que se mencionan en el informe de ‘Global Monitoring Report» para no alcanzar en este año las  metas globales, resulta por demás evidente que tampoco México ha hecho bien la tarea ya que si de educación básica hablamos la Reforma Educativa está enredada, entrampada, siguen cobrando maestros que no trabajan, que se niegan a ser evaluados y por toda la geografía nacional no solo siguen miles de escuelas sin pisos, sin agua, sin inglés, sin maestro y sin otro método de aprendizaje que no siga siendo el de la memorización que no produce habilidades ni pensamiento crítico…

Si se trata de los precarios salarios también sigue en la congeladora del Senado un proyecto para desindexarlos, desvincularlos de otros muchos referentes para que sea solo una unidad de medida para efectos laborales de tal suerte que si el PIB fuere del 2.7% y la inflación del 4% el incremento salarial sería del 6.7% tan solo para nivelarlo a-posteriori con la inflación precedente.

En lo que concierne a la economía el país viene de un prolongado lapso de mediocre crecimiento económico y la historia nunca podrá perdonar a Fox y a Calderón que con un barril de petróleo a $100 dólares y una exportación de 3.3 millones de barriles diarios, ingresaron al país entre el 2002 y el 2007 quinientos mil millones de dólares, los cuales fueron desviados, robados y despilfarrados a tal punto que el PIB solo creció un inaceptable dos por ciento en toda esa nefasta e impune «docena trágica panoide».

Sin una Reforma Fiscal Integral, solo una Miscelánea grandota, en un país que recauda poco y se «recarga» en «Pemex» manteniendo pese a la Reforma Energética un régimen fiscal de expolio para sostener el 34% de todo el gasto público federal, el SAT retozón icónico con delirio megalómano desafía la tormenta que viene devolviendo impuestos ni siquiera pagados por las grandes empresas bribonas y también cancela créditos fiscales a otras sumando entre ambas maniobras encubiertas la cantidad de $325 mil millones de pesos, más del 2.6 veces el recorte según datos de la «Auditoría Superior de la Federación».

Ha habido un enorme gasto público con nulo impacto en el desarrollo y en el crecimiento per-cápita y es aquí donde se cuela Perogrullo para recordar que «gastar menos, no implica seguir gastando mal»

El recorte presupuestal puede estar basado en la obligación de prevenir solo en la coyuntura inmediatista y ese recorte solo se justificará si sirve para «remover la grasa» de una obesa e ineficiente burocracia dorada en los tres poderes y además no afecte el gasto social ni a la infraestructura productiva rezagada.

Resultaría inaceptable para un país con más de la mitad de la población en pobreza que se apliquen de«bote pronto las doctrinas del shock y del auge del capitalismo del desastre»  y a las cuales acuden a la menor provocación los chicago boys seguidores de Friedman.

Procede sí «desatascar» la economía con un enérgico uso de la política fiscal con más impuestos a la riqueza y más intervención del estado con políticas distintas que eviten mayor caída de la demanda interna, los empleos y los salarios pues ello implicará hacerle cosquillas al monstruo de la recesión que dejaría a los mexicanos en coma y a un país en ruinas.

Por último y habida cuenta de que se me acabó el espacio, ahora y con el Recorte presupuestal de $62,000 millones de pesos a «Pemex» y de $10,000 millones de pesos a «CFE» imposible que el crecimiento económico rebase el dos por ciento del PIB pero además esos recortes, más los que se están urdiendo traerán peores calamidades para los millones de pobres de este país y al decir de la«Asociación mexicana de la Industria del petróleo» ese aplanamiento del gasto  implica primero incapacidad de replantear, ante caída de los precios del petróleo, presupuestos objetivos y proyectos factibles; agregando que ese recorte  afectará también en forma directa a un millón de personas y cinco millones indirectamente en la cadena de empresas proveedoras del sector hidrocarburos».

A reserva de complementar este análisis somero, procede que a las «cruzadas contra el hambre» se sumen «cruzadas contra la corrupción» ya que pocos pueblos logran reducir la pobreza sin reducir antes la corrupción.-

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