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Redacción ejecentral

Casi 22 días después de su desaparición y pese a que un día antes se pagó su rescate, el sacerdote José Moisés Fabila Reyes fue encontrado sin vida el miércoles en la ciudad de Cuernavaca, Morelos. Su muerte se suma a la de otros dos predicadores que fueron asesinados en una semana y el número 24 de la administración de Enrique Peña Nieto.

Fabila Reyes, de 83 años, se desempeñaba como capellán de coro en la Basílica de Guadalupe y fue ordenado como sacerdote hace 57 años.

El cura, originario de Valle de Bravo en el Estado de México, fue secuestrado el pasado 3 de abril durante un viaje de la Ciudad de México a Cuernavaca.

Los primeros indicios conducen a que debido a sus problemas cardiacos, el sacerdote no habría soportado las condiciones del plagio y murió días antes del acuerdo negociado entre su familia y sus captores, quienes pedían 2 millones de pesos por regresarlo con vida.

De acuerdo con la revista Impacto, la operación del secuestro indica que los plagiarios tenían conocimiento de los movimientos de José Moisés Samuel Fabila y esperaron el momento del viaje para secuestrarlo.

El presbítero nació el 15 de diciembre de 1934. Realizó sus estudios básicos en el Colegio San Juan Bosco y a los 12 años de edad ingresó en el Seminario Conciliar de México, ubicado en aquel entonces en Temascalcingo, Edomex. Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1961 en la Catedral de México el 29 de junio de 1961.

Con su muerte, suman tres sacerdotes fallecidos en los últimos días: El pasado 18 de abril, el sacerdote Rubén Díaz Alcántara fue asesinado a puñaladas antes de oficiar misa al interior de la iglesia de El Carmen ubicada en el municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México.

Unos días después,  Juan Miguel Contreras García, vicario de Tlajomulco de Zúñiga, fue asesinado en plena notaría parroquial de la iglesia San Pío de Pietrelcina, en Hacienda Santa Fe, Guadalajara.

(Con información de El Universal, revista Impacto y Zeta). DA

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