Simón Vargas

“El mundo no será destruido por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos que lo observan y no hacen nada.”

Albert Einstein

¿Cuántos de los mexicanos cumplimos las leyes? ¿Cuántos de nosotros hemos buscado evadir las normas o evitar sanciones? ¿Qué se entiende por cultura de la legalidad? El término es relativamente nuevo y hace alusión al conjunto de creencias, normas y acciones que promueven el que la población no tolere la ilegalidad; este concepto hace alusión no sólo al grado de respeto de las leyes vigentes sino también a la confianza y certidumbre de los aplicadores.

El tema está rodeado de claroscuros, la relación de las leyes y los mexicanos ha sido compleja, y lo anterior se debe a tres principales factores: 1) la existencia de múltiples leyes y normas tanto a nivel internacional, federal, estatal y municipal y el poco conocimiento de cada una de ellas y su respectivo plano de acción; 2) la carencia de programas de difusión que las den a conocer a la sociedad, con el uso del lenguaje necesario que permita su comprensión; ya que se considera que es un tema de “expertos” cuando en realidad es un tema social, y 3) la desestimación histórica por las leyes y la escaza aplicación de sanciones a aquellos que las desacatan.

En nuestro país, desafortunadamente muchas veces el grado de cumplimiento de la cultura de la legalidad es directamente proporcional al beneficio y conveniencia personal, en ocasiones pasarnos un semáforo en rojo nos parece fácil en comparación con llegar tarde al trabajo y el respectivo regaño y/o descuento; en otras, nos parece sensato evadir impuestos con la excusa de que es más necesario el dinero en casa, es así como existen diversos y cotidianos ejemplos: dar sobornos, estacionarnos en lugares prohibidos, beber en vía pública, dañar propiedad ajena, etc; es decir, en un país donde algunos consideran las leyes capaces de moldearse a su antojo, la legalidad pierde toda su esencia.

De acuerdo al estudio: Cultura de la legalidad en México del Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México, en nuestro país continúa existiendo una actitud de permisividad frente a acciones efectuadas al margen de la ley, ya que el 84% de los encuestados justifican el que se comentan faltas o infracciones si esto se debe a una urgencia, si fue accidental o si nadie resulta afectado ni dañado; un 62% está de acuerdo en que, para poder capturar delincuentes, en ocasiones las autoridades pueden actuar al margen de la ley; y un 70% dice que entiende bien las leyes, pero solo 23% piensa que la mayoría de los mexicanos las respetan.

Por otro lado, esta investigación arrojó porcentajes importantes sobre la disonancia entre lo que esperamos de la sociedad y lo que realmente hacemos de forma individual, ya que si se trata de un servidor público, 23% de los mexicanos no justifica bajo ninguna circunstancia que se haya cometido una infracción y 58% espera que se le denuncie por haberla cometido, sin embargo; cuando existe un beneficio para la población, 56% de los encuestados justifica que un servidor público cometa una infracción.

En el ranking mundial tampoco estamos bien ubicados en cuanto al tema, ya que de acuerdo al Índice de Estado de Derecho 2019 publicado por la organización internacional civil World Justice Project, descendimos dos lugares con respecto a la edición pasada, y actualmente nos encontramos en el lugar 99 de 126; donde los datos más inquietantes son que México obtuvo el puesto 117 en ausencia de corrupción, el 115 en justicia criminal, el 87 en cumplimiento regulatorio y el 113 en justicia civil.

Las cifras deben instarnos a pensar en posibles soluciones a corto y mediano plazo como el fortalecer las instituciones responsables del equilibrio entre el poder político y la ciudadanía, y que éstas puedan actuar sin intimidaciones; así mismo, se debe reducir la distancia entre las sanciones en cuanto al tema de corrupción y su aplicación real, y finalmente se debe plasmar un compromiso constante con la libertad e independencia de los medios de comunicación y de periodistas, exhortándolos a que informen basados en la veracidad, la justicia social y los valores.

Cumplir con la cultura de la legalidad en México nos permitirá incrementar el Índice de Estado de derecho; debemos conocer las leyes no con la finalidad de encontrar la mejor forma de infringirlas sino para incluso pugnar con nuestros familiares el respetarlas y seguirlas, el acato de las leyes nos permitirá no vulnerar más la sociedad, pero sobre todo brindarle a niños y adolescente una nueva directriz para regirse, porque convencido estoy que si ellos conocen y se envuelven de una cultura donde se honran las leyes, donde se enaltece el bienestar común y donde se antepone el bien social al personal, el futuro será mucho más apacible y habrá un México con mayor amor a sus instituciones.

*Analista en temas de Seguridad, Justicia, Política y Educación. *Si deseas recibir mis columnas en tu correo electrónico, te puedes suscribir a mi lista en el siguiente vínculo: http://eepurl.com/Ufj3n

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