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Jonathan Nácar y Marco Antonio Aguilar

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Los youtuber son lo de hoy

Hace siete años sacaron sus cámaras y comenzaron a grabar. Opinaban sobre la política, las noticias más relevantes y temas triviales, pero su alcance era marginal en comparación a los medios tradicionales. Pero hace dos años todo cambió. Se subieron a la ola de las “benditas redes sociales” y usaron, como su principal estrategia, las transmisiones en vivo y sus comentarios ácidos. Hoy, desde la primera fila, se han convertido en los protagonistas de las conferencias mañaneras del presidente Andrés Manuel López Obrador. Se les conoce como “los youtubers”.

Un nuevo grupo de informadores disruptivos encontraron la rendija perfecta en el fenómeno mediático más notorio del nuevo régimen, irrumpieron en la escena pública y se integraron al debate político. Su impulso fue el boom de los medios digitales y el uso de plataformas como YouTube, Facebook, Instagram y Twitter, para llegar a su audiencia prioritaria: los jóvenes, el grupo entre 26 a 35 años que en las pasadas elecciones presidenciales abonaron 63% del total de votos que le dieron el triunfo al entonces candidato de la coalición Juntos Haremos Historia. 

Aunque su presencia no fue tan notoria sino hasta la llegada al poder de la llamada Cuarta Transformación, con rapidez se han ido apropiando de los espacios. Se trata de jóvenes y adultos-jóvenes, en su mayoría hombres —son menos mujeres, como Juncal Solano a cargo de la conducción del Charro Político o Nancy Rodríguez al frente de Oro Sólido—, quienes con cámara o micrófono en mano piden la palabra, insisten, increpan, señalan, se adueñan del espacio, causan controversia y registran todo con sus cámaras, para luego transmitir contenidos que viralizan.

Este fenómeno por ahora crece y se expande. Actualmente cuentan con audiencias que superan el millón de suscriptores en sus canales de YouTube, perfiles de Twitter con más de 100 mil seguidores, y un aumento promedio de hasta 800 seguidores por día. Los vloggeros -escrito así por que utilizan el video-, muchos provenientes del periodismo tradicional del que ahora son críticos, ya firman autógrafos y se toman selfis con sus seguidores. Advierten que llegaron para quedarse, pues su objetivo, coinciden, es informar sin ataduras y con honestidad. 

¿Por qué hay un auge youtuber?” explica Arturo Lechuga Lozano, mejor conocido como El Mariachi Ninja, porque “se ve impulsado por tanta corrupción, violencia, inseguridad y pobreza en el país, es suficiente para que la ciudadanía busque nuevas opciones para informarse, porque ya está cansada de lo mismo y de los mismos”.

Se autodefinen como medios alternativos y quien les dio el primer aval fue el propio Presidente, cuando en su primer discurso el 1 de julio, tras conocerse su triunfo, sostuvo: “fue ejemplar la pluralidad y el profesionalismo de la prensa, la radio y la televisión. Los medios de información no fueron, como en otras ocasiones, correas de transmisión para la guerra sucia. También mi gratitud a las benditas redes sociales”.  

La nueva fuerza 

Hace tres semanas se empezaba a producir en redes sociales, principalmente en Twitter, un movimiento a través del hashtag #FuerzaYoutuber, que estaba enfocado a conseguir que más representantes de medios “independientes y alternativos” se incorporaran a las conferencias matutinas. Días después, el 13 de marzo, afuera de Palacio Nacional, cientos de personas se dieron cita para arropar a los vloggeros.

Aunque no todos lograron el acceso, los que pudieron entrar al recinto consiguieron transmitir desde el interior y celebraron lo que consideraron un “triunfo” que les había otorgado el foro de las redes sociales. 

“De lo que no se dan cuenta los medios de comunicación tradicionales, es que mientras más ataquen a los youtubers, los hacen más fuertes, ya todos sabemos quién miente #FuerzaYoutuber: @DavichoBrraM.

“Los youtubers ahora tienen una presencia importante y van a más, por favor háganlo bien ya que son factor de cambio y tienen credibilidad, que no se les suban los humos, que sea su trabajo el que hable por ustedes, ¡¡¡fuerza!!!: @arielresendiz”, se leía en los apoyos que recibieron en redes sociales, durante su protesta 

Al finalizar la conferencia de prensa, sobre la calle de Moneda en el primer cuadro de la ciudad, largas filas de personas esperaban a los youtubers para robarles una foto o la firma del recuerdo.

A partir de abril de este año, anunció entonces el equipo de comunicación encargado de la logística de las mañaneras de López Obrador, que el acceso al acto sería más restringido, pues los medios y periodistas debían presentar certificación de su trayectoria e impacto para asistir. Pero la orden del Presidente fue de total apertura a todos los comunicadores.

“A propósito, ¿ya entraron quienes estaban solicitando de redes sociales?”, preguntó el pasado 20 de marzo el Presidente a su equipo de comunicación sobre la solicitud que una semana atrás habían hecho los youtubers. Sí —asintió con la cabeza, Jesús Ramírez Cuevas, vocero del Gobierno de la República—.

Desde la óptica de El Caporal, enfocado 100% a las redes sociales, “no creo que los youtubers estén generando interés en la política, sino, al contrario, somos consecuencia del interés por la política que ha generado Andrés Manuel López Obrador en los ciudadanos”. 

Civilización del espectáculo 

Entre diciembre y enero, las comparecencias de López Obrador en Palacio Nacional no contaban con la presencia de estos vloggers; solamente los medios tradicionales y algunos portales. Pero gota a gota fueron llegando, sin notarse, dispersos, y ocuparon sus sillas. A mediados de febrero, las conferencias del Presidente dieron un giro inesperado: los youtubers tomaron el micrófono.

A los pocos días, los ánimos “se calentaron”, como el propio tabasqueño dice. Los youtubers comenzaron a ganar las preguntas, a descalificar a algunos medios tradicionales y crecieron en el número de seguidores.

“Ahora también formamos parte del espectro informativo los medios independientes y alternativos que utilizamos plataformas digitales y que cada día somos buscados por más personas, millones. Con nuestras virtudes y limitaciones diariamente millones de personas buscan en nuestros espacios lo que no han encontrado en esos medios grandes y famosos: Honestidad”, asegura Vicente Serrano, quien dirige Sin Censura Media.

En tiempos de postverdad, la información se presenta de una manera en que se confirma al lector lo que ya piensa, cree y siente, dice el especialista Luis Antonio Espino, consultor asociado de Integralia, al referirse al papel de los vloggers . “Y si ésta se da de manera irreverente, con groserías y un tono de voz hasta divertido, genera mayor empatía con el usuario”, agrega.

“Los youtubers conocen a su público. Saben si son completamente pro-AMLO o anti-AMLO y le dan a ese público justo lo que quieren oír. No buscan informar, sino mover emociones, creencias y generar visitas y suscriptores en sus canales”, pues la informalidad con la que presentan la información, añade, los muestra atractivos y auténticos para las audiencias, a diferencia de un presentador de noticias en radio o televisión, que es percibido más lejano, formal y de jerarquía, afirma el analista de discurso.

Según Espino, “en pocos días, los youtubers comenzarán su propia competencia y ya no con los medios tradicionales, buscarán ser el canal que genere el cuestionamiento más memorable, el más chistoso, el que arranque una sonrisa al presidente, la que genere más polémica o escándalo. Entre ellos mismos buscarán diferenciarse, creando sus propios escándalos y se va a volver más un espectáculo que un acto de rendición de cuentas, un acto de informar”. 

El perfil

No se trata de una generación espontánea, coincidieron los especialistas consultados por ejecentral. Su incursión es parte de una tendencia mundial donde los medios digitales, las redes sociales e internet viven un auge como el centro del debate público, ante la exigencia de una sociedad que busca informarse de una forma más inmediata, directa, sin poses y en un lenguaje más abierto, habitual y cercano.

›Su origen, apunta Luis Ángel Hurtado, director general de Comunicación Política Aplicada, se remonta desde 2014, pero incluso antes de ese primer apogeo entre los años 2010 y 2011 cuando la compañía enfocada en compartir videos es vendida a Google empieza a tener un hit comercial, en el sentido de que antes la red social se alimentaba por todos los usuarios sin recibir ningún beneficio económico. Con su venta inicia la comercialización de  espacios y se busca un mayor tránsito con los fenómenos virales. 

“La red social (YouTube) se inunda de personas que buscan un reflector o cierta atracción sobre un público, ya sea en un ambiente comercial o meramente de entrenamiento, cultural o educativo. A partir del 2012 comienza un giro interesante con la incursión de los youtubers en el terreno político, surgen los noticieros políticos, periodistas que se meten a hacer capsulas informativas u opiniones del acontecer mundial y en específico del contexto mexicano”.

El perfil de los youtubers está focalizado, reitera el académico de la UNAM, para todas aquellas personas que de alguna manera quedaron “desencantadas” de los medios tradicionales, además de la incursión de una generación para la cual la radio o la televisión ya no resulta su canal preferido para informarse sino ahora lo hacen a través de las redes sociales, siendo las más populares: Facebook, Twitter, así como YouTube. 

“Empieza la curva de los youtubers a partir de 2015, desde entonces empezó a haber un nicho para hablar de temas políticos, aunque me inclinaría sobre el que los trabajos en el terreno digital meramente noticioso tienen un par de años hacia atrás”, señaló. 

Renovarse o morir en el intento

Para Ilse Lugo, consultora en comunicación digital, la creciente popularidad de esta oleada de comunicadores se ha convertido en un vehículo “necesario” debido a que los medios convencionales no han encontrado la fórmula para llegar a los jóvenes promedio (menores de 30 años), quienes ahora son los principales consumidores de información. 

“El extra que dan los youtubers es que muchas veces tienen un tono más sarcástico, crítico e incluso burlón. Se están apoderando de la escena. Como usuarios de medios terminamos escuchando a cierto comunicador porque es con el que empatan tus ideas, se pierde el ejercicio de escuchar a otro porque sientes que no haces clic y discrepas de sus comentarios. Con los youtubers el extra puede ser un sketch, alguna parodia, o su lenguaje que coincide con la forma de pensar de su auditorio, por cómo da a conocer las notas. Obviamente hacerlo como un usuario más común lo hace más ligero y coloquial”, apuntó Lugo.

Aunque en su mayoría los comunicadores en redes sociales han demostrado ser buenos “estrategas” al saber cómo llegar a los usuarios nativo-digitales, con publicaciones que consideran la duración adecuada, el formato y tipo de lenguaje compatibles con la población que busca nuevos canales para informase, la celeridad tecnología –señaló la especialista en social media–, implica un reto para irse acomodando a las nuevas tendencias, las app y nuevas formas de comunicar. 

Los youtubers “son lo de hoy, pero el reto que deberán considerar para renovarse es que tienen que estar ideando como seguir atrayendo a las nuevas generaciones y seguirlas cautivando; deberían buscar otro tipo de preparación, que tengan la iniciativa de fortalecer su formación de informadores, porque algo que sin duda ahora es tendencia en algún momento se puede acabar o cambiar”. 

Los peligros del éxito 

Existe un riesgo para esta nueva forma de comunicación, advierte Erick González Aguilar, consultor de medios informativos y redes sociales: la comercialización que les permita sobrevivir. 

Pueden surgir, añade, grupos o personas que en el afán de generar un mayor ingreso o remuneración, hagan alianzas comerciales mucho más marcadas, con contenidos pautados u opiniones sesgadas, con la finalidad de monetizar su canal. 

“Seguramente veremos un mayor número de voces en lugares donde comúnmente no pensaríamos, como espacios en plazas públicas y una mayor incursión que abona al debate político, pero el punto complejo es qué corriente es la que va a predominar. Habrá ejercicios cada vez más engañosos, menos honestos y menos transparentes y mucho más agresivos de lo que hemos visto”, advierte González Aguilar.

De acuerdo a una estimación realizada por ejecentral con ayuda de la aplicación Socialblade, que permite conocer la cantidad de interacciones, seguidores, seguidos, suscriptores, me gusta y hasta la ganancia aproximada de cada youtuber, estos nuevos comunicadores pueden llegar a obtener mensualmente pagos de YouTube entre 947 y hasta 166 mil pesos, dependiendo la viralización y visitas que alcance su contenido.

Otro riesgo es el uso político que pretendan ejercer grupos de interés utilizando las plataformas digitales. “Parte de la campaña de (Donald) Trump fue de difusión de plataformas nacionalistas como son Breitbart o Info Wars, que son de un contenido muy polémico como divulgadores de propaganda y noticias falsas que buscan satisfacer a las personas que no coinciden con las tendencias de apertura y de derechos humanos de plataformas como Twitter o Facebook. Trump discrimina a la gente que se comunica a través de redes”, apunta el especialista.

Otro caso similar es el que ocurre en Brasil. Con la llegada a la presidencia de Jair Bolsonaro, medios digitales vieron la oportunidad de su crecimiento y comenzaron a tratar al mandatario con entrevistas amistosas y una cobertura menos agresiva, con la que el ultraderechista se siente cómodo y hasta promociona en su cuenta de Twitter: “excelentes opciones de información”. 

“Somos consecuencia del interés que ha generado AMLO”

El Caporal

Mi canal surgió en el 2016 como un espacio de desahogo personal sobre temas de corrupción y desaparición forzada que cubría para la prensa escrita. Con el paso de los meses, el canal comenzó a crecer debido a que la gente le gustaba la manera como explicaba los acontecimientos políticos cotidianos.

El Caporal fue uno de los primeros proyectos informativos de México que nació en la plataforma y sin remuneración. Para las precampañas presidenciales comencé a notar un fenómeno nuevo en la plataforma: La gente comenzó a interesarse en los precandidatos, principalmente quería saber más sobre Andrés Manuel López Obrador.

La información que ofreció la prensa tradicional no satisfizo la necesidad de la gente que quería saber todavía más de Andrés Manuel López Obrador y menos del resto de los candidatos.

Gran parte de la población, principalmente simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, comenzó a desconfiar de la prensa tradicional por dos motivos: el entonces candidato descalificaba los artículos en su contra (sean verídicos o no) y debido a las campañas de desprestigio emprendidas desde algunos medios que terminaron por auto desprestigiarse.

Este escenario fue terreno fértil para que varios simpatizantes, principalmente seguidores de AMLO, crearan su canal de YouTube para cubrir la demanda de información afín al candidato. Fue así como llegó una segunda oleada de youtubers sin perfil de periodistas, abiertamente proAMLO.

Los altos índices de aprobación del ahora Presidente evidencian que gran parte de la ciudadanía sigue interesada en lo que ocurre con él. Un ejemplo claro de ello es cómo en la prensa tradicional comienzan a reportar sucesos que carecen de interés periodístico, pero tienen un alto interés público, como en qué gasolinera bajó AMLO a hacer del baño, si tomó agua de coco y sin popote, etcétera.

Todo esto ocurrió sin que quienes integren la prensa tradicional se percataran que desde hace varios meses un grupo de generadores de contenido en YouTube estaba creando una audiencia bastante alta. Con Andrés Manuel López Obrador como presidente hubo otro “bum” de creadores de contenido en la plataforma.

Las conferencias matutinas se convirtieron en fuente amplia para hablar del tabasqueño en las redes sociales en general. Fue así como aparecieron también canales que se dedican a resubir fragmentos de la conferencia de prensa sobre temas específicos; con la visita masiva de reporteros al Palacio Nacional y el escándalo generado en torno a ellos, la prensa tradicional se ha percatado del crecimiento de estos proyectos que llevan varios meses de trabajo detrás.

El Caporal es el único canal de YouTube en México hecho por un periodista que trabajó en prensa escrita en un medio de circulación nacional. Mi objetivo es que todos mis seguidores entiendan la problemática para que, cuando después consuman información de cualquier medio, logren comprenderla; he decidido conservar la imparcialidad y objetividad en la plataforma, de la misma manera evito los clickbaits y el amarillismo, y me respaldo en el rigor, precisión y veracidad de los datos expuestos.

No creo que los youtubers estén generando interés en la política, sino, por el contrario, somos consecuencia del interés por la política que ha generado Andrés Manuel López Obrador en los ciudadanos.

De los canales que ubico, creo que sólo el mío, el de Sin Censura Media, Campechaneando y El Chapucero nacieron mucho antes de las precampañas, sin embargo, Campechaneando y El Chapucero han mantenido su contenido en torno a AMLO.

La imparcialidad que busco ha impactado para que mi canal tenga un crecimiento más discreto del resto, por lo tanto, mi audiencia tiene un perfil muy particular. Me siguen simpatizantes de diversos partidos políticos, en cuanto a los seguidores proAMLO están dispuestos a escuchar críticas sobre él y a cuestionarlo. En general gustan de información política variada y no enfocada exclusivamente en torno al Presidente.

“El primer youtuber de izquierda fue López Obrador”

Ignacio Rodríguez ‘El Chapucero’

A diferencia de lo que la “prensa tradicional” cree, ninguno de los youtubers nos generamos de manera espontánea. Ninguno de nosotros empezó a tener millones de suscriptores y visualizaciones de nuestros videos de un día para otro “nomás porque sí”. Eso no pasa en ninguna parte y menos en las redes sociales, donde la competencia es más feroz que en cualquier otro medio. El “fenómeno youtuber” ya lleva cuando menos cuatro años en crecimiento, pero a la “prensa tradicional” se le hizo conveniente ignorarlo, creyendo que sólo por tener sus propias redes sociales que sólo replicaban sus propias notas, tenían esta parte cubierta. 

Todavía hay prensa tradicional que creyó y sigue creyendo que los youtubers son los werever, los luisito, los escorpiones dorados, que son millenials que sirven a una audiencia muy joven, incluso niños. Pero esto, como ya empezó a quedar claro en la mañanera de AMLO y la polémica desatada con los reporteros, no es así. El “fenómeno youtuber” donde participamos varios de nosotros, se ha convertido en un nuevo espacio no sólo de expresión, sino también de contacto ciudadano inmediato con millones de mexicanos en una retroalimentación que nunca han tenido los medios de comunicación.

La “prensa tradicional”, cuando menos en el periodo neoliberal, dejó de servir al ciudadano y, en lugar de ello, sirvió al poder. Entre más cercano era un medio al poder, entonces era más influyente. El “valor” se medía como los bienes raíces: si estabas cerca del Presidente, valías mucho. Si estabas lejos del Presidente (o peor, vetado), valías poco. ¿Y el ciudadano? Eso no importaba. Este fue el modelo que se mantuvo por sexenios, hasta que las redes sociales maduraron a tal grado, que los ciudadanos pudieron expresarse de manera colectiva a través de ellas, primero de manera un poco desorganizada, pero con la llegada de los primeros youtubers, empezaron a tener una voz. Y cuando digo los primeros youtubers no hablo de mí, sino del actual Presidente, Obrador, que a través de sus primeros videos de YouTube que vienen desde el 2015, lograba transmitir sus ideas sin editar y de manera masiva a los mexicanos. Mientras medios ignoraban las redes sociales y su masificación, ya AMLO era pionero en aprovecharlas para saltar el cerco mediático de la prensa tradicional. Por esta razón, AMLO siempre defiende las “benditas redes sociales”, porque tiene claro que fue a través de Facebook y YouTube que millones de mexicanos recibieron sus reflexiones, que eventualmente se transformaron en votos para su causa.

Sin embargo, México era y sigue siendo mucho más que AMLO, por lo cual fue natural que empezaran a surgir más youtubers usando el mismo lenguaje sencillo y natural de AMLO para informar sobre las noticias que, sencillamente, la prensa tradicional omitía o de plano distorsionaba. ¿Cuál es el mayor valor de los youtubers? Sin duda, su credibilidad, porque a pesar que prácticamente todos nosotros apoyamos abiertamente el proyecto obradorista, no por ello somos deshonestos con nuestras audiencias, o pretendemos defender lo indefendible, como era muy común en el periodo neoliberal.

La masiva retroalimentación que existe entre un youtuber y su audiencia es clave para el crecimiento de cualquier canal en YouTube o fan page en Facebook. Un youtuber que ignora los comentarios o peor, se pelea con sus seguidores acaba matando su canal. Así, mientras la prensa tradicional se debía al poder, los youtubers nos debemos a nuestra audiencia. Esta es la diferencia fundamental. 

«Ya estamos aquí y ahora; lo que está en juego es la credibilidad”

Arturo Lechuga Lozano, ‘El Mariachi Ninja’

El surgimiento de youtubers no es nuevo, quizá lo nuevo sea su incursión en la política mexicana, pues hubo alguien que en 2012 dejó sentadas las bases para nuestro surgimiento: El 5anto, Rod López ¿Por qué hay un auge youtuber? Se ve impulsado por tanta corrupción, violencia, inseguridad y pobreza en el país, lo anterior es suficiente para que la ciudadanía busque nuevas opciones para informarse, porque ya está cansada de lo mismo y de los mismos, las nuevas opciones como son los youtubers y los twitteros vienen a darle un nuevo aire a la comunicación, son los nuevos canales para informarse.

Un impulso dado desgraciadamente por la corrupción por parte de los partidos políticos, de las instituciones, una gran corrupción de un duopolio televisivo; vemos que unas pocas familias son dueñas de la riqueza de este país, algunas de esas familias tienen concesiones de medios de comunicación. Respecto a la información… se identifica a los medios tradicionales por dar noticias sesgadas; que lleva línea. Sobre la misma información y su manejo tenemos que es un negocio de unos pocos donde se repartían miles de millones de pesos en publicidad oficial, que era otorgada a estos pocos medios y sus periodistas. 

Mi impacto es bajo, porque no me voy al amarillismo ni al alarmismo. Hago material que relacione una noticia actual con eventos anteriores, el hilo histórico con el pasado porque las noticias tienen una vida muy breve. Lo que busco generar es que las personas tengan el hábito de investigar de manera rápida, que en algún momento vean la información histórica que pueden hallar y que les dará un panorama más amplio, no el de la inmediatez y la visceralidad. Estoy llegando a gente de 35 años en adelante.

Algo importante es la comunicación con la gente en redes sociales: responder a sus comentarios, si no les respondes es volver al modelo pasado de construir figuras o ídolos, pues considero que un ciudadano que se comunica con otros ciudadanos puede generar pequeños cambios positivos en la sociedad. La gente te va haciendo más tolerante a la diferencia de ideas, aunque a veces no faltan las discusiones. ¿Se han hecho más partícipes en la cuestión política? Algunos de ellos sí, se nota en el intercambio de ideas cuando me comentan tanto en el canal como en twitter.  

“No debemos favores ni tenemos amigos en la política”

Sin Censura, Vicente Serrano

Me resulta interesante ver cómo los periodistas famosos y los medios grandes siguen sin entender la realidad de la información. Ya no hay verdades absolutas como las que se tenía que tragar el mexicano de a pie en tiempos de Jacobo en “24 Horas”.

Ahora también formamos parte del espectro informativo los medios independientes y alternativos que utilizamos plataformas digitales y que cada día somos buscados por más personas, millones. Con nuestras virtudes y limitaciones diariamente millones de personas buscan en nuestros espacios lo que no han encontrado en esos medios grandes y famosos: Honestidad. La gente no es tonta y ya le cayó el veinte que detrás de una “verdad” en los medios casi siempre hay un interés político o económico, los 50 mil millones de pesos despilfarrados en publicidad oficial en el sexenio de Enrique Peña Nieto lo confirman.

Por eso, en Sin Censura estamos blindados y presumimos de autoridad moral. Sobrevivimos sin un peso de la infame publicidad oficial. Hemos encontrado otras vías para financiar nuestra labor y poder gritar a los cuatro vientos que somos independientes y honestos. No debemos favores ni tenemos amigos en la política.

Considero que esa independencia es la aportación más importante a una sociedad encabronada por medios que parecieran estar más preocupados por proteger al político corrupto que cumplir cabalmente con su labor de informar honestamente a la ciudadanía. Sólo como ejemplo dejaría de tarea revisar la cobertura de Televisa, TV Azteca e Imagen TV del escándalo de la Casa Blanca de Peña Nieto y La Gaviota. Menciono esas tres empresas porque son de las que encabezan la lista de las más beneficiadas por los contratos de publicidad oficial otorgados por el gobierno de Enrique Peña Nieto ¿Es coincidencia que estas tres empresas no hayan dado cobertura mayúscula al mayor escándalo del sexenio? Claro que no, con dinero baila el perro o se compran lealtades.

En Sin Censura con Vicente Serrano no somos improvisados o charlatanes como ya nos intentaron pintar en un segmento de TV Azteca. Somos periodistas de carrera y multi galardonados. Más de 30 años de experiencia, tres premios Emmy y un Micrófono de Oro a la excelencia periodística en Estados Unidos y un Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México nos avalan. La razón por la que decidimos lanzar el programa en plataformas digitales es porque los medios tradicionales han ido cerrando las puertas. Ni de locos pensar que con nuestra estridencia y nuestras mentadas de madre a corruptos y chayoteros nos abrirían un espacio en radio o televisión tradicional ¿Y saben qué? Gracias por el gran favor que nos terminaron haciendo.

La gran innovación de los medios independientes en las benditas redes sociales es la inmediata interacción con la audiencia. La audiencia crítica tiene la gran oportunidad de reconocer o reclamarle al periodista por lo que dice o calla. Nosotros ya lo entendimos y por eso a algunos nos ha parecido hasta extraño que colegas de los medios tradicionales se quejen de las reacciones del público si se ponen de pie o no en las mañaneras o vean un sesgo en las preguntas y lo externen en los chats con un chayotero o vendido. Eso sí, nunca solaparemos un ataque ni amenaza. En Sin Censura llevamos nueve años aguantando señalamientos de todos los bandos y no nos cansaremos de promover el espíritu crítico en una audiencia ávida de expresarse y lo señalamos diariamente: No crean a ojos cerrados ni en nosotros, hagan su tarea.

A los colegas sólo pedimos una silla en la mesa del debate público. Si algo podemos contribuir en las mañaneras es a hacer las preguntas que ustedes no pueden por la falta de independencia la cual no siempre se traduce en falta de honestidad, lo entendemos. Ahora les toca entender a ustedes en los medios tradicionales que la realidad es otra y que cada vez hay periodistas (o comunicadores, youtuberos, blogueros, etc.) verdaderamente independientes, sin interés en hueso, en chayote ni favores.

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