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Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@ejecentral.com.mx

09Sello

ECOLOGISTA

Además de 
incursionar en la política como candidato a la Presidencia en 2012, Quadri ha sido autor de varios libros sobre medio ambiente y desarrollo sustentable. Ilustración: Gilberto Bobadilla de AndaSu proyecto político nos invita a cambiar, pero ¿Gabriel Quadri ya cambió?

—Todos estamos en un proceso de cambio permanente de aprendizaje, de evaluación, de tomar decisiones, de adaptación, de reconocimiento de nuevas realidades, ese es un proceso permanente. “Cambiemos” lo que intenta es convocar a un proceso público, colectivo, de análisis, de reflexión y de acción, como un partido de oposición ante un gobierno que está tomando una preocupante orientación autoritaria; también un partido que tiene como objetivo ofrecer una opción liberal a nuestro país y una opción de instituciones claras en favor de la prosperidad, de la seguridad, del orden, del Estado de derecho, de la legalidad y de la sustentabilidad.

¿López Obrador ya cambió?

—No lo sé. La verdad es que me parece una personalidad muy peculiar.

¿Los electores ya cambiaron?

—Yo creo que sí. Han estado en un proceso permanente de cambio. Yo creo que esta elección reciente fue una manifestación de rechazo al anterior gobierno, de hartazgo, y fue un electorado que se entregó a los brazos de la demagogia y del populismo por una reacción a esta decepción con gobierno anteriores. Fue muy triste.

—Los partidos políticos están desacreditados ante los ciudadanos. ¿Por qué crear uno más?

—Queremos ser una opción política que hoy por hoy no existe en México, no hay ningún partido liberal que tenga este perfil. También queremos aprovechar el enorme vacío que existe, en el sentido de que no hay oposición funcional en México: tenemos un PRI que está sometido totalmente a los deseos y los caprichos del régimen; un PAN que está desmantelado, desmoronado, sin proyecto, sin futuro, y una colección de pequeños partidos satélites al servicio del régimen.

“Queremos ofrecer un partido realmente de ciudadanos, de profesionales, de empresarios. Quienes estamos construyendo Cambiemos somos gente que inspira confianza que inspira un nuevo modelo de hacer política y que se asume como un contrapeso a un régimen que está tomando decisiones irracionales y que está llevando al país a una situación de caos, de desconfianza de incertidumbre y poniéndole al país costos onerosísimos.

— ¿Cuáles son esas acciones irracionales?

— El aeropuerto, la cancelación de subastas de energía limpia, la cancelación de las líneas de transmisión que iban a permitir la generación de energía renovable en el sureste del país, la interconexión entre BC y Sonora, proyectos fantasiosos y caprichosos como el aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya y la refinería; el desmantelar la administración publica, haciendo recortes irracionales para llevar dinero a programas de subsidio clientelar. O sea, el gobierno está construyendo una red de clientelas políticas enorme, muy costosa, a costa de la destrucción de la capacidad operativa de la administración pública.

¿Qué significa ser un partido de centro en México?

—Es un partido que abraza el libre mercado, está en favor del capitalismo ilustrado, eficiente, dinámico, un partido que se basa en el Estado de derecho, en la legalidad, en el orden; un partido que tiene entre sus fundamentos el progreso, la prosperidad, que ve a México como una potencia emergente; un partido que se ofrece como una propuesta racional muy clara y un partido de oposición desde el liberalismo.

¿Qué partidos del mundo son sus referentes?

—“Ciudadanos”, en España, es una buena referencia para nosotros. “La República en Marcha”, de Emmanuel Macron, en Francia, también nos inspira. Lo que está haciendo Macri en Argentina. Queremos un país sustentable, competitivo, con oportunidades iguales para todos e igualdad ante la ley. Imperio de la ley y la legalidad.

— En 2012, usted repudiaba a los políticos, pero ahora aspira a convertirse en uno. ¿Qué pasó?

—Pues sí, es cierto, pero hay que actuar. Me parece que es muy peligroso y muy triste que la sociedad tolere y se mantenga expectante ante un espectáculo terriblemente preocupante y peligroso como el que estamos observando en el actual gobierno, de irracionalidad, de centralización del poder, de autocracia, de incompetencia, de erosión del Estado de derecho y la legalidad, y de destrucción del aparato del Estado. Este gobierno está imponiendo a la nación daños patrimoniales gigantescos como lo que ocurrió con el aeropuerto de Texcoco. Es muy difícil para persona que queremos al país mantenernos expectantes.

¿Calculó lo que podía generar su tuit sobre Guerrero, Oaxaca y Chiapas?

—Mi intención era generar una discusión provocadora, desde luego, porque a veces hay que provocar para motivar la reflexión, para eso son las redes sociales también. Lo que yo creo es que es fundamental que se discutan las verdaderas causas de la pobreza en esos estados, que son causas institucionales…

¿Es culpa de los gobiernos locales?

—Y de la sociedad también. Las causas institucionales hay que abordarlas sin hipocresía, sin corrección política, porque si no las identificamos y no están claras, es imposible superarlas.

¿La hipocresía también es causa de la pobreza?

—Yo creo que estos tres estados merecen y deben exigir ellos mismos esta reflexión profunda de por qué la pobreza, por qué el atraso, por qué son los estados más miserables del país, por qué no han podido subirse al carro de la modernidad como lo han hecho Guanajuato, Querétaro, Nuevo León o Aguascalientes. Por qué ellos permanecen durante décadas en la miseria, a pesar de billones de pesos, ¡billones de pesos!, que destina el gobierno federal para el combate a la pobreza. Es el fracaso total del asistencialismo como política social.

Entonces, lo que se requiere son cambios institucionales de fondo y es preciso discutirlos y es preciso identificar las verdaderas causas, porque si no es imposible resolverlo. Y creo que es una enorme hipocresía por parte de los gobernantes de esos estados rasgarse las vestiduras, ellos son los que deben pedir perdón.

“Y también es responsabilidad de todos los líderes de las organizaciones sociales en estos tres estados rentistas, mafiosas, improductivas, todo esto es una constelación de instituciones improductivas. El caso de la CNTE, por ejemplo: Tú dime ¿es casualidad que en los estados más pobres y con la peor educación, la CNTE sea quien realmente ejerce el poder y que tiene secuestradas a las sociedades, a la niñez y al sistema educativo? ¿Por qué lo toleran? ¿Por qué lo mantienen? Tienen que preguntarse eso ellos. ¿Por qué la sociedad es tolerante?

¿Estaría dispuesto a viajar a esos estados?

—¡Por su puesto!

—Lo han declarado persona “nos grata”…

—Pues sí, pero eso es inconstitucional. Yo puedo moverme en el país como me dé la gana.

¿Cuándo le fue peor: con este tuit o con el que proponía prohibir el reguetón?

—¡Bueeeeno! Es que realmente es una música detestable, para descerebrados, de una vulgaridad impresionante. Da mucha tristeza que los adolescentes y los jóvenes anden en esos abismos de mal gusto. Evidentemente eso que dije en Twitter era una broma, pero tiene un fondo de razón.

—También le llovió cuando arremetió contra los indigentes…

—Es terrible que un gobierno local esté cediendo el espacio público —que además es utilizado por muchos niños y jóvenes— a grupos de indigentes que defecan y orinan ahí y tienen convertida a la Plaza de la República en un área imposible de ser aprovechada por las familias. Los indigentes deben de ser recogidos y llevados a centros donde puedan sobrevivir; a albergues donde puedan ser acogidos, con todo el respeto a sus derechos humanos, pero no es posible que estén lumpenizando y degradando el espacio público.

—Oiga, ¿qué fue de la combi color turquesa que utilizó en 2012?

—Por ahí anda (y muestra una tasa grabada con la imagen del vehículo). Fue mi símbolo de campaña. Esa combi tenía como 30 años.

¿Le dolió cuando lo descubrieron bajando de su Jetta y subiendo a la combi una cuadra antes del lugar donde era el mitin?
—¡Por supuesto que no! Eso era lógico. ¿Pues que creían: que yo iba a andar en carretera en una combi destartalada? Es absurdo. Era un instrumento de campaña, eso era obvio; era una imagen de campaña. Yo andaba en la campaña en un Jetta. Pero ahora sí quiero hacer algo en serio, desde una posición autónoma, libre, nueva, ya sin ataduras a ningún partido, como fue el caso de Nueva alianza, que les agradezco mucho la oportunidad que me dieron de participar en la elección de 2012, pero necesitamos un partido distinto.

—En el debate de aquellos años usted machacaba mucho sobre la idea de que internet y banda ancha fueran derecho humano. ¿Sigue pensando igual?

—Yo creo que en el siglo XXI deben ser bienes públicos. El gobierno tiene que garantizar la disponibilidad para todos.

¿Se acuerda de la edecán de aquel debate?

—Sí, claro.
—Ya va para los 65 años, pero no se le ven…

—Hago ejercicio, tengo una mujer extraordinaria, soy feliz, me cuido. Eso es todo.

—De cuajar su proyecto y lanzarse como candidato en 2024, estará imponiendo un récord: hacer campaña a los 69 años…
—No sé, creo que Ruiz Cortines era de la misma edad.

—Él tenía 64 cuando llegó al poder…

—Bueno, en el mundo hay muchísimos líderes que a esta edad de ninguna manera están descartados, al contrario estamos en una época de lo mas productiva, donde tenemos toda la experiencia y la capacidad para emprender nuevas nuevas aventuras.

¿Qué errores no volvería a cometer?

—Más que errores, eran limitantes o restricciones propias de las circunstancias en las cuales yo participé. Era un partido pequeño, gremial, pues así es muy difícil que pueda crecer, que pueda desarrollarse plenamente como una alternativa, como ha pasado con Ciudadanos en España, con En Marcha de Macron. Yo creo que esto puede ocurrir en México, pero con un partido libre, nuevo, moderno, ciudadano 100%; de gente intachable, que tenga toda la energía y la experiencia para ofrecerle una alternativa al país.

—La gente que lo conoce dice que es usted perfeccionista al extremo. ¿Eso es una virtud o un defecto?

—Yo no creo que sea perfeccionista. Soy disciplinado, tanto en mi trabajo como físicamente.

—¿Cree que tiene demasiados haters en Twitter?

—Sí, claro. Pero a uno se debe juzgársele también por la calaña de los enemigos que tiene. A mí francamente me complace mucho el tipo de enemigos que surgen en las redes sociales, porque es justamente el tipo de perfiles contra los cuales Cambiemos piensa erigirse como una alternativa

¿Tiene amigos en política?

—No tantos. No he sido una persona muy dada a las relaciones publicas, pero ahora tenemos que hacerlo un poco más, desde luego, tenemos que conseguir financiamiento que es el gran reto de cambiemos para este año, para asegurar el registro del partido.

—Hemos revisado sus discursos y nos parece que “sustentabilidad” es su palabra favorita

—Es una. Es uno de los rasgos fundamentales del partido. Queremos una política ambiental muy sólida, queremos una transición energética mucho más acelerada, que México cumpla con sus compromisos en materia de cambio climático, que hoy este gobierno los está destruyendo, los está repudiando, lo cual nos llena de vergüenza. México está en una posición de ridículo ante las naciones. Queremos ciudades sustentantes de alta calidad de vida y de baja huella ecológica.

¿Qué le parece la idea del Tren Maya?

—Me parece una fantasía. Es un capricho, una ocurrencia que no tiene ningún sustento. No hay estudios de mercado, financieros ni evaluaciones de costo-beneficio, ni mucho menos hay un proyecto ejecutivo. Los trenes en el mundo no son rentables, con todo respeto. Va a ser un elefante blanco, va a significar miles de millones de pesos tirados a la basura, sin estudios de impacto ambiental y pidiéndole permiso a la madre tierra… ¡Por favor! De cuando acá un gobierno democrático se hinca y se pliega a rituales paganos para tomar decisiones. ¡Es algo inconcebible!

¿Le gusta el plan de una nueva refinería?

—¡Peor todavía! Es un proyecto ambientalmente ilegal, porque desmontaron y destruyeron los manglares y la selva de la zona, sin permiso de nadie. Eso es un delito ambiental. Alguien debe ir a parar a la cárcel por eso. Es un proyecto que no es rentable, que es imposible que recupere la inversión en un periodo razonable. Es un proyecto en el que no deben comprometerse recursos públicos, el gobierno no tiene porque estar gastando en refinerías; en todo caso, que lo haga el sector privado, si fuera rentable. Y tan no es rentable que el sector privado no está haciendo ninguna refinaría, en ningún país del mundo. Hay una sobreoferta, hay una exceso de capacidad instalada en el mundo de refinación, en todo caso que compre una o dos en Estados Unidos.

“Es un gobierno que ve al pasado, que no tiene un proyecto de futuro, todas sus imágenes sus fetiches, sus referencias son del pasado; viven en el pasado. En lugar de que el gobierno estuviera pensando en la transición energética, en las energías limpias, cómo hacer de México un país competitivo en materia energética, va al revés, procurando combustibles fósiles.

¿Percibe en AMLO tentaciones de perpetuarse en el poder?

—Claro. Es como le hizo Hugo Chávez en Venezuela, utilizar toda la renta petrolera para construir grandes redes clientelas de gente dependiente de subsidios para perpetuarse en el poder, estableciendo nexos de dependencia del individuos hacia el Estado que tiene una intención: asegurarse una base electoral para mantenerse el poder indefinidamente.

¿Quién apadrina a Quadri?

—Nadie. Sólo yo y mis colegas y amigos que estamos en el partido.

¿Quién acompaña a Quadri en esta aventura?

— Básicamente Rodolfo Higareda, Pablo Rion y un grupo importante de empresarios.

¿Por qué el bádminton y no el tenis?

—Porque el bádminton yo lo jugué desde niño y es un deporte hermosísimo, muy demandante físicamente, que requiere muchísima velocidad, reflejos, condición física, técnica, destreza. Jugar bádminton es como jugar ajedrez: está en juego la mente y el cuerpo de manera integrada. Es apasionante

¿Por irle al Necaxa y no al América?

—Porque desde que nací fui necaxista. Desde que tenía cuatro o cinco años iba con mi tío a ver el futbol. Ambos, necaxistas.

¿Extraña al Necaxa de los 90?

—No, porque era un equipo falso, era una impostura, no era un Necaxa real, era una franquicia, un equipo segundón en una gran empresa. En realidad no convocaba a nadie. Ahora sí. porque tiene su arraigo en Aguascalientes, su propio estadio, sus propios dueños, su propia afición.

¿Por qué Led Zeppelin y no The Beatles?

—Los dos. No son excluyentes.

¿Por qué “Cambiemos” y no “Cuarta Transformación”?

—Jajaja. En todo caso la nuestra será la Quinta Transformación.

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