Rogelio Hernández López

Colegas, el título no es de cuento. Tampoco para divertimento. Más bien tomémoslo como una alerta. Cualquiera de nosotros, hombre o mujer, que se haya destacado puede ser elegido por este personaje para ser denostado públicamente, vulnerabilizado y expuesto a agresiones más violentas.

Se dice periodista internacional Freelance. Desde hace 5 años muestra inclinación obsesiva por elegir periodistas mexicanos connotados para hacer campañas en su contra. Su técnica, es hacer interpretaciones dolosas de datos ciertos, elige calificativos estridentes para sus títulos. Si alguien le replica los atiborra de injurias en lugar de equilibrar. Vulnerabiliza intencionalmente, expone para el escarnio y facilita que otros agredan.

Es como un transgresor en serie. Acusa de corrupción a quien le place. En 2013 le atizó a Federico Arreola, por separado a Julio Hernández López; después a Joaquín López Doriga y a su esposa; a Carmen Aristegui, a Pascal Beltrán del Río, a Jorge Fernández Menéndez y a Denisse Maerker. Siguió, ahora difama masivamente.No hay otro como él, es periodistófago.

Por ese modo de hacer, contra periodistas y políticos de México, lo han despedido o eliminado como colaborador en The Guardian, El Financiero, Proceso. En el Miami Herald, donde presume que trabaja, no lo reconocen.

2013

El 8 de abril de 2013 el periodista Einer Juárez escribió en el sitio SDP: “recibí la invitación de Julio Roa para escribir columnas para su portal de internet EnLaPolitika.com; acepté y comencé a hacerlo, poco tiempo pasó para darme cuenta de un estilo muy peculiar de ésta persona, al publicarlas se deslindaba de lo escrito por mí y además invitaba a sus seguidores no solo leerlas sino que quien no estuviera de acuerdo pues simplemente me atacara con insultos y descalificativos. Dejé de hacerlo… a lo mejor fue eso lo que dio la pauta para que este personaje se obsesionara con Federico Arreola, acusándolo (sin prueba alguna) de recibir sobornos y ser periodista a sueldo de gobiernos locales y federal”.

“A través de Twitter –prosigue Einer Juárez–  en contra de cualquier norma ética, profesional, personal, seria comenzó un acoso contra Joaquín López Dóriga y su esposa… al igual que emprendió la misma acción en contra de diputadas (Purificación Carpinteyro entre otras); acosa a Julio Hernández López, a (Pascal) Beltrán del Río, mandándoles o mencionándolos en sus tuits cada 5 minutos durante días para después, si alguno llegase a bloquearlo, como un infante de primaria, los ‘exhibiría’ por bloquearlo”.

Dañó a The Guardian

El 19 de septiembre de 2016, el periodista Luis Alberto Rodríguez denunció:

“El reportaje” difundido por The Guardian –en el que intervinieron Julio C. Roa y José Luis Montenegro- respecto a (propiedades en Estados Unidos de) la esposa del Presidente Peña… No es producto de un interés de investigación periodística (…)

“Según la página de Even Better Cleaning, Roa estudio Ingeniería Ambiental durante 4 años… Salió de Puebla. Al parecer es de Pahuatlán, una población casi colindante con Hidalgo. Se fue a Chicago. Conoció a su esposa Eve, fundadora de un negocio de servicios de limpieza a domicilio… Roa abandonó en un autoexilio para irse primero a Chicago, luego a Toronto y después a Canadá para ubicarse nuevamente en EUA”. (en una entrevista reciente Roa afirmó residir en Miami). El “periodista” ya no conoce México.

Ese material hizo que la abogada Aurora Pierdant demandara a The Guardian por daño a su reputación. Notimex informó que el diario ofreció una disculpa a los involucrados y aceptó que publicó información errónea y se retiró “la investigación” del sitio web y al periodista entre sus colaboradores.

2018

La revista Etcétera, especializada en medios, periodismo y periodistas probó el modus operandi del “periodista”, a propósito de otro de sus ataques.

“Bajo la firma de Julio Roa, el 12 de agosto apareció en el semanario Proceso un reporte titulado El top ten del chayote”…cinco días después apareció en el sitio web En la Polítika con la cabeza: El Top 10 de los periodistas mantenidos, con el presupuesto público.

El “periodista investigador” entresacó datos del informe Dinero bajo la mesa elaborado por la académica María Amparo Casar y Luis Carlos Ugalde, pero Roa –asegura Etcétera—“lo hace de manera parcial y sesgada.

“En ningún momento Casar y Ugalde le dan a su trabajo el manejo del top ten de los periodistas millonarios, ni hacen señalamientos personalizados ni nada por el estilo. Se concretan a denunciar la relación medios-gobierno en sus diferentes modalidades, con los matices ya expuestos. Ellos mismos lo aclararon así a través de una carta dirigida a Proceso el 21 de agosto…”

Proceso lo fue retirando y ya no colabora desde octubre de ese año.

2019

El 13 de enero de 2019 el personaje coló un twitter con una lista ahora de 21 periodistas a que como calificó como “huachicoleros que succionaban dinero de Pemex a través de sus sitios de internet”.

Y otra vez encontró decenas de ignatos en las redes sociales que lo retuitearon y agregaron descalificaciones para todos los periodistas sin distinción, fue como otro linchamiento mediático de esos abundantes internautas que sin verificar datos, ni la credibilidad del autor coinciden en fobias y comparten alegremente en modo kitschen. (termino de origen alemán para quienes recogen el lodo de las calles, renuevan los desechos y los reciclan, como lo explica en su antimanual de filosofía el doctor francés, Michel Onfray, autor de más de 30 libros).

De los periodistas que vieron esto en redes sociales, algunos mostraron dudas y unos pocos lo compartieron. Otra vez impactó la intención desprestigiadora. La revista Etcétera reaccionó, ahora sin aludir al autor (quizá por temor a uno de sus ataques):

“La difamación contra periodistas está empezando a ser recurrente, como un método para presionar e inhibir la pluralidad en aquellos espacios digitales y no sólo, pues buena parte de aquellos periodistas ocupan espacios en medios tradicionales”.

“El intento es claro: inhibir la crítica y minar la credibilidad de quienes critican…Estamos seguros de que esta nueva amenaza a la libertad de expresión no prosperará”. Coincidimos.

Los portales informativos, como sabemos son espacios alternativos para periodistas, muchos son empresas formales, con socios, con empleados, con declaraciones fiscales. Varios han destacado porque informan con profesionalismo y menos convencionalismo, los que son serios ayudan a contrastar y ampliar los enfoques de la información, pluralizan el periodismo.

Hasta ahora, parece que el “periodista investigador internacional frelance (así se presenta Julio C Roa) actúa así por necesidad hedonista (ser famoso golpeando a los famosos). En los hechos, con su modalidad kistchen enloda, desprestigia y vulnerabiliza para facilitar agravios o ataques de otros. Campañas así han sido preludio de agresiones más violentas, muchas de ellas mortales. Deseo que este ejemplo de periodistófagia no cunda entre nosotros.

FB: Rogelio Hernández López

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