Foto: Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

La líder nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, pidió licencia para poder manejar el proceso de selección del nuevo dirigente. Fue un anuncio terso que ocultó, dicen los que saben, lo que pasó intramuros el fin de semana. Doña Claudia, con el apoyo de varias de las figuras del PRI de los últimos años, iba a impedir que el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, pudiera inscribirse en la lista de aspirantes a presidir el partido, lo que provocó un incendio. Las fuerzas detrás de don Alejandro, encabezadas por José Murat Casab y Rubén Moreira, amenazaron con irse a la rebelión, costara lo que costara, si le impedían contender por la presidencia del Revolucionario Institucional. Pero además, dentro del repliegue que tuvo que hacer, le exigieron que se decidiera: o dirigía al partido, o seguía de senadora. Las dos no lo permitirían. La licencia resolvió, por ahora, el motín.

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