Compartir

Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@ejecentral.com.mx

7:30 de la mañana. La primera actividad de la maestra fue hacer sus oraciones y después unos minutos de meditación. La jornada sería intensa y se requería serenidad y energía. Era el lunes 20 de agosto, día del regreso a clases con el nuevo modelo educativo, y era también el regreso de ella, de Elba Esther Gordillo.

Una parte de los cinco años que estuvo presa, la profesora recurrió al yoga y a la meditación para sobrellevar el encierro, encontrar paz, obtener la fuerza interna que le permitiera salir a flote y emprender una nueva misión: recuperar el control del sindicato de maestros y sincronizar relojes con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para demoler la Reforma Educativa.

A las 8:30, la maestra estaba lista para desayunar con sus familiares. El menú fue ligero y la charla, amena. Una hora después, Gordillo se dio unos minutos para dar el último repaso a su discurso. La parte donde diría “recuperé la libertad y la Reforma Educativa se ha derrumbado” ameritaba ensayarla, demandaba contundencia y emotividad.

El mensaje fue redactado por la propia maestra. Lo escribió desde el sábado y fueron necesarias varias horas de concentración. Cuando estuvo listo, llamó a tres de sus cercanos colaboradores para leérselos en voz alta. Le hicieron algunas observaciones, pero en esencia el discurso fue de Elba Esther, igual que la idea de mostrar la foto de ella misma tras las rejas y alzar el expediente judicial en señal de triunfo.

Con la imagen de su reclusión quería poner en evidencia que el proceso en su contra fue mediático y hueco. Con el legajo en todo lo alto, deseaba mostrar que por la vía legal logró derrotar lo que ella considera una treta política, contaron a ejecentral personas de su primer círculo de confianza.

El domingo, la profesora ensayó tres veces con el teleprompter, un artefacto que nunca había utilizado y con el que debía familiarizarse si quería estar lista para la fecha señalada. “Maquiavélica”, le han dicho a Gordillo por hacer coincidir su regreso a la arena política con el inicio del ciclo escolar y el encuentro entre el gabinete de Enrique Peña Nieto y el de López Obrador.

Pero todo fue una irónica coincidencia. Cuentan que cuando la maestra fue absuelta, una persona de confianza se le acercó para recomendarle descanso, que reflexionara los pasos a seguir. Fue entonces que Gordillo decidió tomarse unos días y, al azar, dispuso que hablaría el lunes posterior a dos fines de semana. Sobre la reunión de gabinetes, ni enterada estaba.

A las 10:30 de la mañana del lunes 20, Gordillo salió de su departamento en la calle de Galileo para dirigirse al salón Castillo del Hotel Presidente Intercontinental, en Polanco, donde la esperaban centenares de simpatizantes y periodistas.

EL MENSAJE FUE REDACTADO POR LA PROPIA MAESTRA. LO ESCRIBIÓ DESDE EL SÁBADO PREVIO. CUANDO ESTUVO LISTO, LLAMÓ A TRES DE SUS CERCANOS COLABORADORES PARA LEÉRSELOS
 EN VOZ ALTA Y LE HICIERAN OBSERVACIONES.

El color naranja que lució en la última entrevista antes de ser detenida, en febrero de 2013, fue cambiado por el negro de un sobrio traje sastre. Las pulseras y los anillos que destellaban en aquella charla con Adela Micha, se quedaron en el cajón y la maestra llegó esta vez sin alhajas, sólo con unos aretes muy discretos y una pulsera de hilo en la muñeca derecha; los alardes sobre sus zapatos y bolsos costosos fueron tapados por filosofía budista.

Es mejor conquistarse a sí mismo que ganar mil batallas; hoy, esta guerrera está en paz”, dijo la dirigente sindical, parafraseando un proverbio de Buda que textualmente reza: “Es mejor conquistarse a sí mismo que ganar mil batallas. Entonces la victoria es tuya. No te la podrán quitar, ni los ángeles ni los demonios, ni el cielo ni el infierno”.

Mística, Gordillo dijo que no tiene deseos de venganza, “lo que viene debe plantearse con cuidado, sin obsesiones y sin odios; sin rencores por el pasado y pensando en el futuro, trabajando siempre por el bien de la patria. El pueblo y todos debemos estar a la altura de esta nueva etapa de la historia de México”.

La frase, a decir de sus cercanos, entraña el propósito de la profesora de involucrarse activamente en los foros de la Consulta por un Acuerdo Nacional sobre la Educación, que se llevarán a cabo en los próximos dos meses para definir las características que tendrá el proyecto que reemplazará a la Reforma Educativa.

Fuimos una organización fuerte y autodeterminada. Es preciso enfrentar el momento y recuperar su fortaleza con grandeza de espíritu, pero con contundencia, pues estamos obligados como trabajadores de la educación a protagonizarlo”, dijo el lunes Gordillo, quien ya prepara una batalla legal para recuperar la presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), donde existen amparos interpuestos por maestros para limitar el poder de decisión del actual dirigente, Juan Díaz de la Torre. Por el momento, el que suena como prospecto de la maestra para encabezar el gremio es Moisés Jiménez, exdirigente de la sección XV del SNTE, en Hidalgo.

Cambio de piel. El aspecto de Gordillo Morales fue más austero del que tenía antes de su arresto.

PHOTO-2018-08-20-13-28-23-WEBUna de las acciones jurídicas que la maestra Gordillo tiene contempladas en el corto plazo es ampliar la queja interpuesta ante la Comisión Interamericana de Derecho Humanos, con sede en Washingon, por violación a sus garantías fundamentales, al ser objeto de persecución política.

“Lo que yo no quiero que suceda de nuevo en este país es defender a alguien que sufre de persecución política”, dijo a ejecentral el abogado Marco del Toro, quien defendió a Gordillo durante su reciente proceso judicial.

La profesora no tendrá obstáculo para recuperar las cuentas y propiedades que le fueron aseguradas durante su proceso judicial, pues ha sido exonerada de acusaciones de defraudación fiscal, pero será un proceso gradual y, en lo inmediato, no tendrá  control absoluto de sus bienes, según comentó Del Toro.

Después de su reaparición, la maestra ha dedicado el tiempo a atender asuntos familiares. El martes, por ejemplo, viajó a San Cristóbal de las Casas, Chiapas, para visitar la tumba de su hija Mónica Arriola.

De citas con actores políticos, ni hablar. Gordillo. No se reuinirá con nadie hasta que haya un nuevo gobierno, nos confiaron las fuentes. Su lógica: aún tenemos un Presidente que no se va y hay otro que no llega. “No quiero ser un factor de disrupción política”, ha dicho Gordillo. Con los años de reclusión, la maestra no perdió la habilidad de ser cuidadosa con las formas y los tiempos.

Fuimos una organización fuerte
 y autodeterminada.
 Es preciso enfrentar el momento y recuperar su fortaleza con grandeza de espíritu, pero con contundencia, pues estamos obligados como trabajadores de la educación a protagonizarlo.

Elba Esther Gordillo

 

 

Compartir