Redacción EjeCentral.com.mx
El grupo parlamentario del PAN en el Senado superó una rebelión interna y se alió con diversos partidos en distintos dictámenes para lograr la aprobación de la Ley de Ingresos y darle un respiro al gobierno del presidente Felipe Calderón, que hasta horas antes de la votación del paquete fiscal, estuvo en riesgo de ser derrotado por su propio partido.En una larga jornada de intensas negociaciones, el grupo parlamentario panista resistió amenazas de televisoras y votó un dictamen que elimina privilegios en la adjudicación de nuevas frecuencias del espectro radioeléctrico, con lo cual también propinó una derrota al PRI y al Partido Verde, que estaban comprometidos a sacar un dictamen positivo.También, en un acuerdo de compromiso con el PRI, aprobó el controvertido régimen de consolidación fiscal, con una fórmula de pago de impuestos más accesible para cientos de empresas, pero sin eliminar la retroactividad que pedían. El PAN se alió con el Verde para sacar adelante el incremento de uno por ciento al IVA, que contó con una colaboración pasiva del PRI, que se abstuvo de votar, pero sacó a la mayoría de sus senadores del pleno para que no contaran en el quórum y el número de senadores azules y verdes fuera suficiente para la mayoría simple.
El Senado de la República
aprobó el viernes por la noche modificaciones al régimen de consolidación
fiscal, bajo un esquema distinto al que originalmente habían aprobado los
diputados en su proyecto de paquete fiscal 2010, pero que incluye la retroactividad para los pagos de decenas de empresas privadas, que estima la Secretaría de Hacienda ascienden a poco más de 17 mil millones de pesos.
En la misma sesión el Senado ratificó el incremento al IVA de 15 a 16%, tal como
se avaló en la Cámara de Diputados. El voto mayoritario se logró mediante un acuerdo entre el PAN y el Partido Verde, así como por una estratagema del PRI, que registró seis abstenciones, incluida la de su coordinador parlamentario Manlio Fabio Beltrones, y envió al resto de sus senadores fuera de la plenaria, para que no contaran como quórum y el PAN alcanzara el mínimo número de votos que necesitaba para respaldarlo.La alianza con el Partido Verde, que es un aliado electoral del PRI, se dio a cambio de que el PAN votara a favor de un transitorio en el artículo 244, que exime de pago de derechos durante dos años a quienes resulten concesionarios de una nueva banda de frecuencia para servicios móviles de tercera generación, que ascienden a cinco mil 600 millones de pesos. Sin embargo, en una de las grandes jugadas estratégicas de la noche, el PAN engañó a los verdes.Con el apoyo del presidente del Senado, el perredista Carlos Navarrete, se cambió el orden de votación. La Ley Federal de Derechos, en donde se encuentra el artículo 244, se iba a votar antes del IVA. Pero en un acuerdo con el coordinador panista, Gustavo Madero, Navarrete invirtió el orden. De esa manera, votaron primero el IVA.
Hasta después de esa votación, los verdes notaron que las cosas acordadas no llevaban buen camino, y comenzaron a presionar de diferentes maneras. Realizaron un intenso cabildeo, capitaneados por su dirigente Jorge González, quien estuvo varias horas en el Senado, ofreciendo favores a nombre -dijeron varios senadores-, de Televisa, que es uno de los principales jugadores que quiere la nueva frecuencia.
Varios senadores, como Santiago Creel, recibieron amenazas políticas si rechazaba el transitorio del 244. Pero la presión más fuerte se dio una hora antes de que pasara a votación. Por una decisión del pleno de los senadores panistas, se había decidido que votarían en bloque en contra de ese transitorio, pero durante la intensidad del cabildeo, cuando menos un senador habló directamente con el vicepresidente de Televisa, Bernardo Gómez, quien le pidió que aprobara el dictamen. Al final de la votación se rechazó el transitorio, pero 12 panistas, incluido Ulises Ramírez, que fue coordinador de asesores del ex secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño, se replegaron ante Televisa.
La votación sobre el transitorio del artículo 244, que fue derrotado 56 votos contra 49, fue uno de los momentos más intensos de la jornada, pero no el único. Otro momento, que produjo inclusive un debate abierto entre panistas y perredistas, se dio cuando Navarrete descubrió desde la tribuna "una negociación" de panistas y priistas para aprobar la consolidación fiscal en términos que beneficiaban a los empresarios.
Los senadores Francisco Labastida del PRI y Madero, rechazaron que hubiera una negociación. El panista dijo que se trató de un ajuste. La minuta de la Cámara de Diputados fue aprobada con una fórmula que pedía el pago de adeudos de 1999 a 2004 de la siguiente forma: 40 por ciento el primer año y 15 por ciento los cuatro siguientes. Sin embargo, cuando Hacienda revisó toda la documentación que le dieron las poco más de 400 empresas que se encuentran en esa situación, vieron que no era necesario el pago de ese porcentajes en el primer año.
La nueva fórmula quedó con pagos de 25 por ciento los dos primeros años, a
partir de 2010, los dos años siguientes 20 por ciento y el último, 10 por
ciento. En cualquiera de los dos escenarios Hacienda recuperaría aproximadamente 17 mil millones de pesos al año, con lo cual lograba su objetivo de compensar parte de la pérdida de ingresos petroleros.
EjeCentral
adelantó ayer que los senadores finalmente
modificarían la propuesta enviada por los diputados, la cual tenía una fuerte
influencia del Gobierno federal.
En los últimos dos días, el Presidente Felipe Calderón y el
Secretario de Hacienda habían impulsado fuertemente esa iniciativa de modificar
la consolidación fiscal para intentar limitar la evasión de impuestos que
algunos empresarios utilizan bajo ese régimen.
Previo a la votación, el senador del PRD Carlos Navarrete y
Gustavo Madero, del PAN, se enfrascaron en una discusión en la que el sol
azteca acusó al panista de apoyar la propuesta del PRI sobre la consolidación
fiscal para que el aumento del IVA saliera a como diera lugar.
“Los empresarios no les agradecerán a ustedes (los panistas)
sino al PRI”, sentenció Navarrete.
También fustigó a Madero por no haber avisado al PRD su
cambio de posición.
En los últimos dos días, el Presidente y los empresarios se
habían enfrascado en un áspero debate sobre los efectos que causaría aprobar la
propuesta original aprobada por los diputados, muy criticada por el CCE por ser retroactiva. Finalmente, la ley sí será retroactiva.
En la maratónica sesión, el Senado también aprobó, sin
modificaciones, las reformas al Impuesto sobre los Depósitos en Efectivo aprobadas
por la Cámara
de Diputados.
Ahora, a partir del 1 de enero de 2010, los ciudadanos que depositen en
efectivo más de 15 mil pesos mensuales deberán pagar un impuesto de 3 por ciento.
Los senadores también aprobaron que las personas que ganen
hasta 10 mil 298 pesos por mes no vean incrementada su tasa de ISR.
Durante la misma sesión, con el voto a favor del PAN y el PVEM, se aprobó el aumento a la tasa del IVA del 15 al 16 por ciento.
El dictamen fue aprobado por 53 votos a favor, 28 en contra y 8 abstenciones. Un panista, Rubén Camarillo, votó en contra.
Aunque
el PRI avaló en lo general la miscelánea fiscal, las dos terceras
partes de su bancada abandonaron el salón de plenos para no emitir su
voto, mientras que sólo 8 senadores permanecieron en la sesión y se
abstuvieron ante el incremento del gravamen.
Los senadores que
estuvieron presentes fueron el coordinador Manlio Fabio Beltrones,
Fernando Castro Trenti, Francisco Labastida, Jesús Murillo, Adolfo
Toledo, María de los Ángeles Moreno, Ricardo Fidel Pacheco y Pedro
Joaquín Coldwell.