La primera fase de la inspección de los Legionarios de Cristo, ordenada por el Papa, ha concluido y los cinco obispos que la han realizado enviarán sus informe a la Santa Sede para que Benedicto XVI adopte las medidas que considere "necesarias y oportunas", informó la congregación.
La Santa Sede dijo el martes que cinco investigadores informarán a Roma en los próximos días acerca de su investigación de los 120 seminarios y escuelas de los Legionarios. El informe final tomará varios meses.
En un comunicado que se publicó en su página de internet señala que será Benedicto XVI quien dará las indicaciones “que considere oportunas y necesarias”, pero aclaró que se requerirá tiempo y se analizará si la información es necesaria o se requiere de un suplemento para dar a conocer un resultado.
La inspección, "visita apostólica", en el argot de la Iglesia, fue ordenada por el Papa en marzo de 2009, poco después de que los Legionarios de Cristo confirmaran que su fundador, Marcial Maciel tuvo una amante con la que concibió una hija.
La decisión de Benedicto XVI fue un duro golpe para los Legionarios, que vieron como su fundador, que gozó del afecto del papa Juan Pablo II, caía en desgracia.
Con ese castigo, Benedicto XVI subrayó la línea de "tolerancia cero" adoptada para casos de ese tipo y otros contrarios a la moral de la Iglesia.
Tras las revelaciones, la orden
ha retirado los retratos de Maciel de sus instituciones, enmendado sus páginas
de internet y revisado las ediciones de sus libros que citaban largamente los
escritos del fundador, según escribieron los directores de la Legión en Nueva
York y Atlanta a los miembros de Regnum Christi en septiembre.