Foto: @Iglesiastgo

Compartir

AFP

SANTIAGO, Chile. El arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, fue citado este martes por la Fiscalía Regional de Rancagua para declarar, en calidad de imputado el próximo 21 de agosto, por la presunta responsabilidad de encubrimiento de abusos sexuales perpetrados por el clero chileno, anunció el arzobispado.

Reitero mi compromiso y el de la Iglesia de Santiago con las víctimas, con la búsqueda de la verdad y con el respeto a la justicia civil. Tengo la convicción de que nunca he encubierto ni he obstruido a la justicia, y como ciudadano cumpliré con mi deber de aportar todos los antecedentes que contribuyan a esclarecer los hechos”, afirmó Ezzati.

La Iglesia católica chilena se encuentra en problemas a raíz de las denuncias de víctimas de abusos sexuales que desde 1960 ha salpicado a un total de 158 obispos, sacerdotes y laicos, según datos de la fiscalía.

Papa Franciso voletó

El Papa Francisco decidió tomar el caso en sus propias manos y envió en dos ocasiones al arzobispo de Malta Charles Scicluna, para entrevistarse con víctimas y posibles encubridores.

En mayo de este año el sumo pontífice invitó a Roma a víctimas de abusos sexuales del clero y 34 obispos chilenos involucrados, todos presentaron su renuncia al final del encuentro con el papa.

Por el momento, el papa solo ha aceptado la renuncia de cinco. Cuatro de ellos están acusados de encubrir o ignorar las denuncias de abusos sexuales de sus subordinados.

El sacerdote Óscar Muñoz, mano derecha de monseñor Ezzati en el obispado de Santiago, está en prisión desde el 13 de julio pasado, acusado de abusar y violar a siete menores.

Autoinculpado en enero, los detalles de los abusos de Muñoz se revelaron luego de que el expediente del caso fuera uno de los archivos incautados por la fiscalía chilena en un sorpresivo operativo que realizó en oficinas de los arzobispados de Santiago y Rancagua el 13 de junio. NR/EC

Compartir