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Lunes 27 de marzo, 2017 | 6:26 pm

Concha está loca

Javier Alatorre | Domingo 19 de febrero, 2017

OÍDO AL PASAR | La columna de Javier Alatorre

 

Concha llegó furiosa de recursos humanos. Encendió un cigarrillo y con la boca llena de humo me dijo: -lo que faltaba, ahora quieren saber si estoy loca o soy mentirosa para que me den el aumento”

 

A Concha Lares se le fue el aire del coraje y de la angustia. Se puso a navegar por el ciberespacio echando humo de cigarro para saber que es el examen psicométrico que le aplicarán si quiere ser la jefa de departamento.

 

Le comenté que se trata de saber si tiene la capacidad para resolver situaciones complejas, salud mental, inteligencia y la capacidad de alguien que afectará de alguna manera a una empresa y la vida de las personas.  De inmediato me dijo que ese examen se debería de aplicar a los políticos o funcionarios de gobierno.

 

Concha, muy enterada, comentó junto con sus compañeros -fumadores también- que algunos Senadores Republicanos cuestionan la salud mental del Presidente Trump.

 

No tenía muy clara la información, pero se refería a las declaraciones que en ese sentido dio a la cadena CNN el Demócrata Al Franken. El legislador habló de la preocupación por las constantes mentiras del Presidente.

 

Concha y los fumadores ponían uno y otro ejemplo de falsas promesas en los políticos mexicanos en últimos años.  Recordaron que todos los candidatos en el 2012 prometieron abatir la pobreza y que bajarían los precios de luz, gas y gasolina.  Es el dato que tienen siempre a la mano en las discusiones políticas de la oficina, sobre todo desde enero de 2015; desde entonces, no han dejado de escuchar en los anuncios de gobierno, las virtudes de las Reformas Estructurales.

 

La empresa en la que Concha Lares trabaja y espera una promoción, se dedica a la venta de equipo electrónico en Naucalpan.  La trabajadora preocupada por el examen psicológico que le aplicarán nació en Timilpán, Estado de México. Es un pueblo bonito, muy verde, muy frío y con manantiales, pero muy pobre.  Los parientes de Concha son muy devotos de “la Presiocita”, la imagen de La Preciosa Sangre de Cristo.  Pese a la milagrosa protección, dependen mucho de la ayuda terrenal de Concepción para sobrevivir mes con mes.  La enorme familia de la empleada de electrónicos forma parte de la estadística de nuevos pobres en el Estado de México y en el país.

 

Según el CONEVAL, para el 2014, el 49.6 por ciento de los habitantes del Estado de México se encuentran en algún nivel de pobreza. Los datos indican que, de 2012 a 2014, casi un millón de personas cayeron en pobreza en la entidad. Los nuevos pobres son familiares de Concha.

 

Pero, además de pobreza, los parientes de Concha batallan con la inseguridad. Según la más reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, en el país se registraron casi 30 millones de delitos  y se denunció solo el 10.5 por ciento. En el Estado de México se contabilizan 6 millones 648 mil delitos y se denunció el 7.8 por ciento de los crímenes. Esto lo pone por abajo de la media nacional.

 

Por ello, el 90.6 por ciento de la población mexiquense piensa que vivir en su estado es inseguro. (ENVIPE 2016).  -” Ni se acabo la pobreza, ni bajaron los precios, ni tenemos seguridad”, comentó Concha mientras buscaba afanosa la investigación del próximo examen.

 

Concha Lares hizo un rápido recuento de la situación que podrían arruinar el psicométrico. Sus arranques de mal genio -pero solo con las de contabilidad-, el Buró de crédito, las excusas, en fin.  Cuando llegó al nivel de honestidad, talento y desempeño, respiró aliviada.

 

Le contaron entonces de Abdalá Bucaram, un político loco que destituyeron en 1997 en Ecuador, por su incapacidad mental para gobernar.

 

-” ya ves, los del psicométrico son otros”, dijo y siguió estudiando para el examen.

 

@Javier_Alatorre

 

Conductor del noticiario estelar de Televisión Azteca.