Foto: Nacho Ruiz/Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

Organizaciones civiles criticaron, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que el gobierno federal esté privilegiando el enfoque de seguridad, antes que los derechos humanos, en materia migratoria.

“En pocos meses, el Estado transitó de una política enfocada en derechos humanos a una política de contención, detención y deportación”, criticó María Corina Muskus, de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos.

Alrededor de 10 colectivos integrados por más asociaciones, estuvieron presentes en el 173 periodo de sesiones ordinarias de la CIDH, donde señalaron en especial el despliegue de 25 mil elementos de la Guardia Nacional.

También apuntaron las condiciones de hacinamiento en las estaciones migratorias y la implementación del Protocolo de Protección para Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), con el que Estados Unidos da vuelta atrás a quienes solicitan asilo en el país vecino.

La administración del asilo hacia Estados Unidos se lleva a cabo a través de listas discrecionales hechas por los propios migrantes en colaboración con el Instituto Nacional de Migración (INM), aseguró Soraya Vázquez, de Families Belongs Together.

“Toda persona que quiera solicitar asilo en Estados Unidos debe anotarse en las listas que operan en las ciudades fronterizas de Tijuana, Piedras Negras, Mexicali, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo y Matamoros”, señaló.

Durante mucho tiempo, el presidente Donald Trump criticó que México permitiera el acceso de migrantes centroamericanos para llegar a su frontera con Estados Unidos, y en mayo, con la llegada de las caravanas migrantes esto se intensificó.

En junio, el estadounidense amenazó con imponer aranceles de hasta 15% a productos mexicanos, si el gobierno mexicano no hacía “su trabajo” de detener la migración. Tras un acuerdo, México impulsó una nueva medida.

Alrededor de 25 mil elementos de la Guardia Nacional, Ejército mexicano, Marina y del INM fueron desplegados en la frontera norte y sur para frenar el flujo migratorio. El pasado 6 de septiembre, el canciller Marcelo Ebrard señaló que cumplió con el compromiso con Estados Unidos, al haber bajado en 56% la migración en los tres meses de plazo que dio el gobierno de Trump.

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