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WASHINGTON, EU.- El presidente estadounidense intensificó la confrontación con la líder de la Cámara de Representantes este miércoles después de que la política demócrata vetara su intervención anual en el Congreso, en un momento en que el cierre parcial del gobierno se extiende desde hace más de un mes.

Esta agudización del pulso entre la oposición demócrata en el Congreso y Donald Trump por la insistencia del presidente republicano de erigir un muro en la frontera con México, se produce cuando el cierre parcial del gobierno más largo de la historia entra en su día 33, sin visos de una solución.

A menos de una semana del discurso anual sobre el Estado de la Unión, la líder de la bancada demócrata en la Cámara de Represenantes, Nancy Pelosi advirtió a Trump que no podrá pronunciar su alocución en el Congreso debido a la parálisis presupuestaria.

«El discurso del Estado de la Unión fue cancelado por Nancy Pelosi porque no quiere escuchar la verdad» sobre la seguridad fronteriza, dijo Trump a los periodistas, agregando que está considerando la posibilidad de una «alternativa».

Durante el día Trump había respondido a las negativas de Pelosi afirmando que sus inquietudes sobre la seguridad eran infundadas y que seguirá adelante con sus planes.

«El Servicio Secreto me explicó» que no habría «ningún problema con respecto a la seguridad» y en consecuencia «voy a responder a su invitación y a cumplir con mi deber constitucional».

En una breve carta, Pelosi respondió que la Cámara de Representantes «no autorizaría» este discurso mientras no se abrieran las dependencias federales afectadas por la parálisis presupuestaria.

«Es una marca muy horrible. No creo que haya ocurrido antes», dijo más tarde Trump.

Trump se niega a firmar cualquier ley presupuestaria que no incluya una partida de 5.700 millones de dólares para erigir una barrera en la frontera con México.

«Construye un muro y el crimen va a bajar», dijo este miércoles en un tuit.

«¡Queremos de una vez por todas poner fin a crímenes evitables y a las drogas! Seguridad fronteriza y muro. Sin dudas», agregó Trump.

El muro es una de las promesas centrales de la campaña de Trump pero los demócratas se oponen por considerar que esta construcción es «inmoral», costosa e ineficaz.

El jueves pasarán por el Senado dos proyectos para intentar poner un fin al bloqueo.

Una propuesta lanzada por los republicanos incluye una financiación del gobierno hasta septiembre, con una partida para construir un muro y también un compromiso para proteger de la deportación a cerca de un millón de inmigrantes a los cuales el gobierno de Trump les había cancelado un fuero que los amparaba.

Para ser aprobado, este texto necesita 60 votos en el Senado, donde los republicanos tienen 53 de los 100 escaños. Después debe pasar por la Cámara de Representantes donde el Partido Demócrata es mayoría.

La oposición también tiene una propuesta para salir de la parálisis que contempla dar financiamiento al gobierno hasta el 8 de febrero, sin dar fondos para un muro mientras se relanza el debate sobre la seguridad fronteriza.

«Dañina»

El sábado Trump ofreció dar un estatuto de protección a los «dreamers», jóvenes que entraron a Estados Unidos de forma ilegal cuando eran niños acompañando a sus padres, y a los beneficiarios de programas de protección temporal (TPS).

Pero Pelosi rechazó la oferta incluso antes de que Trump la pusiera oficialmente sobre la mesa.

Esta oferta tampoco cayó bien en el ala más derechista del partido republicano, que acusó a Trump de querer darle una amnistía a una gran cantidad de personas que residente ilegalmente en el país.

Cerca de 800.000 funcionarios están en permiso sin goce de sueldo o están obligados a trabajar sin paga. En áreas sensibles como el Departamento de Seguridad Interna, el de Transporte o el Departamento de Estado, el personal fue recortado al mínimo.

El martes, Pelosi visitó un comedor popular instalado en el centro de Washington por el cocinero español José Andrés para asistir a los funcionarios afectados por el cierre.

Jamie Dimon, presidente de JP Morgan Chase dijo este miércoles que esta situación es «dañina» para la economía.

«Se ve que la confianza de los consumidores está cayendo debido a esto, debido al comercio, por todo el ruido en el mundo generado por el populismo», dijo a la cadena CNBC.

La parálisis presupuestaria afecta directamente a 0,5% de los trabajadores estadounidenses, pero a medida que avanza el tiempo sin soluciones a la vista, ésta también ha afectado la confianza de la mitad de los consumidores, según una encuesta realizada por la Universidad de Michigan.

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