Foto: Presidencia

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Tomás de la Rosa

Petróleos Mexicanos (Pemex) firmó una carta compromiso con tres bancos extranjeros que permitirán financiar sólo el 2.35% de los 106,502.4 millones de dólares de deuda que tiene la petrolera, además de que garantiza dos líneas de crédito por 5,500 millones de dólares. Esto último, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, es un “fondo que se va utilizar, si es necesario (…), por si las moscas”

Si bien, el Presidente dijo que la “buena noticia” del compromiso firmado con el banco inglés HSBC, el estadounidense JP Morgan y el japonés Mizuho por ocho mil millones de dólares, es que “se reduce la tasa de interés”, sin embargo, ese menor costo del dinero es para dos mil 500 millones de dólares que será el monto a refinanciar de deuda y los restantes 5,500 millones son líneas de crédito.

Las líneas de crédito son recursos que están inmediatamente disponibles (para el caso de Pemex, estuvieron en negociaciones desde hace cinco meses), son como un amortiguador que actúa en casos de contingencia por una reducción de liquidez de las empresas, que para el caso, de Pemex.

Aunque no se mencionó cuándo se hará la reestructura de deuda, esos dos mil 500 millones de dólares pagarán una tasa de interés de Libor (London InterBank Offered Rate, la tasa de interés interbancaria de Inglaterra) más 2.35 puntos base. Considerando los datos de hoy, con la Libor a un mes la tasa de interés sería de 4.86% y con la Libor a 12 meses de 5.11%. En ambos casos, es menor a la tasa del 6.5% que pactó Pemex en la emisión por 10 mil millones de dólares en octubre de 2018.

Hasta marzo pasado, el saldo de la deuda de Pemex fue de 106 mil 502.4 millones de dólares, cifra con la cual especialistas ubican a la empresa mexicana como la petrolera más endeudada del mundo.

Ese monto genera que la petrolera mexicana esté obligada a pagar 456.9 millones de pesos o su equivalente a 23.6 millones de dólares diarios de intereses. En el primer trimestre, ese costo fue de 41 mil 122 millones o dos mil 122 millones de dólares.

A pesar de esos números, el presidente de la República advirtió “quiero aclarar de que no se trata de contratar (nueva) deuda (…), no va aumentar la deuda pública, en términos reales”. En el pasado, advirtió, creció a una tasa promedio anual de 17.0% y según datos de la petrolera, en el primer trimestre aumentó 1.3% al pasar de 2.037 billones a 2.063 billones de pesos (106 mil 502.4 millones de dólares ).

Un punto a destacar es que la reestructura por 2,500 millones se hace en un momento que Pemex enfrenta compromisos de pagar 10 mil 548 millones de dólares, de ellos dos mil 629 millones de dólares (24.9% de ese total) son pasivos contratados en pesos y el 75.1% o siete mil 919 millones de dólares a pagar, es deuda contratada en diferentes monedas diferentes al peso.

Aunque el presidente insistió que este acuerdo demuestra la confianza de los inversionistas, ratificó también que habrá respeto a los contratos y a la legalidad. Esto aunque, las cifras de Pemex, demuestran que la reestructura sólo representa un monto mínimo, de 2.35 por ciento.

Hay que recortar, que ante la mirada de las evaluadoras internacionales de riesgo crediticio que podrían degradar la calificación de Pemex y quizá la calificación soberana de México, lo que implicaría que prácticamente todos los créditos tendrían una mayor tasa de interés, el gobierno mexicano viene apoyando a la petrolera.

En febrero pasado, el gobierno mexicano anunció un plan para inyectar recursos a la empresa, sin embargo el mercado manifestó su decepción. Hace una semana, el gobierno federal anunció el recorte de gasto, recursos que serán inyectados a Pemex y ahora, la carta compromiso.

A pesar de la crisis que podría entrar la petrolera, el gobierno federal dijo que la construcción de una nueva refinería de crudo iniciará el 2 de junio en Dos Bocas, Tabasco. El costo es de ocho mil millones de dólares. Ese proyecto seguirá presionando a las finanzas de Pemex

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