Luis M Cruz

1. Agosto es un mes con alta densidad política, que marca el último año del poder político presidencial y el preámbulo del año electoral.  Entre los acontecimientos definitorios sobresalen:

• La XXII Asamblea Nacional Ordinaria del PRI;

• Posicionamientos en la sucesión presidencial;

• El inicio formal de la revisión del TLCAN;

• El V Informe de gobierno del Presidente Enrique Peña;

• La presentación del paquete económico presupuestal para 2018.

2.  En lo inmediato, en torno a la XXII Asamblea Nacional del PRI se ha dado un debate de bajo perfil, pero de gran intensidad política. En los meses previos, se ha vivido el dilema de la división y encono de los priístas en torno a la posibilidad de modificación de los estatutos para eliminar los llamados “candados” de militancia y pertenencia al partido que en la época de Ernesto Zedillo se establecieron en el caso de la candidatura presidencial, dado que para otros cargos de elección popular existe la posibilidad de candidaturas externas.

El punto toral era que abrir los candados supondría el riesgo de ruptura o alejamiento de cuadros relevantes, si bien se anteponía que siendo un partido sujeto a la disciplina presidencial, las estructuras finalmente acabarían acatando la decisión cupular. Los cuadros de menor raigambre priista se mostraron proclives a la apertura de candados, en tanto que aquellos con mayor pertenencia rechazaron la posibilidad en un duelo de declaraciones, sondeos y posicionamientos.

3. Conforme se acerca la fecha de la sesión plenaria el 12 de agosto, la posibilidad parece haberse decantado y no habrá cambios mayores en los estatutos, en tanto que los demás asuntos previstos en las mesas temáticas tienen índole declarativa o propositiva, dentro de lo que pudiera considerarse el alineamiento del partido con el rol gobernante que actualmente tiene; es decir, los posicionamientos se dan cercanos a las reformas, políticas públicas y horizonte enarbolados por el actual gobierno.

4. Las mesas temáticas tendrán lugar en las ciudades de Zapopan, Jal. (Visión de Futuro); Saltillo, Coah. (Declaración de principios);  Toluca, Edomex (Programa de acción); Campeche, Camp. (Estatutos), y Mazatlán, Sin. (Rendición de cuentas y ética). Al momento, la Comisión Nacional de Dictamen ha aprobado los predictámenes que serán debatidos y eventualmente enriquecidos en las distintas sedes, y se percibe que habrá expresión de voces, pero no confrontaciones en las mesas temáticas. Es decir, resuelto el núcleo de la disputa entre  los grupos priistas divididos entre políticos y tecnócratas con el presidente Enrique Peña como el “fiel de la balanza”, la asamblea plenaria del 12 de agosto define el momento en que el PRI entra al proceso interno de definición de la candidatura presidencial.

5. En esta ocasión se tendrá el programa, alineado, como se ha mencionado, a los lineamientos políticos del gobierno, para dejar espacio al sondeo  o consulta interna para definir la candidatura presidencial, que se estima ocurra en tiempos muy similares a los que tuvo hace seis años, después del 15 de septiembre y hacia finales de noviembre. Se irá, dicen, por un candidato que una y que gane ante lo que los medios de comunicación y círculos de análisis basados en la publicación de encuestas y estudios demoscópicos señalan enfáticamente, que Andrés Manuel López Obrador encabeza las preferencias,  sin dejar de señalar que siendo candidato único hasta el momento su ventaja es de sólo algunos puntos, prácticamente en la zona del empate técnico.

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