Ana Saldaña

Muchas veces he pasado por este local, pero nunca había entrado. Siempre me había causado curiosidad su interior: desde la calle uno puede ver los estantes con todo tipo de ingredientes gourmet, su panadería artesanal y si se asoma uno más, una larga barra en el centro con charcutería y quesos que se antoja para cuando uno va solo y quiere ir a un lugar en donde pueda sentarse y leer sin ser molestado acompañado de una copa de vino. También al fondo cuentan con un espacio para venta de vinos, que se dicho tiene una muy buena selección. Y finalmente un informal restaurante en una terraza para no fumadores.

Justo el fin de semana pasado estaba buscando con amigos una opción más informal para vernos y se nos ocurrió darnos cita en este lugar. La carta es amplia e incluye una selección de entradas, así como unas tablas para compartir. También una buena selección de ensaladas, sándwiches y hamburguesas, así como platos más fuertes, incluidas opciones para veganos.

Para empezar, pedimos una fresca tártara de palmitos. Venían cortados en tiras, acompañados de una mayonesa vegana. También ordenamos al centro una burrata con pesto de pistache y arúgula. Ambas resultaron abundantes y con buena sazón. Con las entradas llegó a la mesa una canasta con pan de la casa tipo brioche con distintos sabores, acompañado de una mantequilla con jitomate rostizado. Confieso, que prácticamente devoramos el pan de lo bueno que estaba. Para acompañar las entradas, pedí una copa de vino blanco Albariño que tenían por copeo, que resultó ideal para abrir el apetito.

Como estaba en confianza con amigos, probé varios de los sándwiches que pidieron: de jamón serrano con tomacá (pulpa de jitomate fresco), arúgula y manchego, el de brisket con cebollitas caramelizadas y mezcla de quesos, así como el sándwich abierto de salmón curado de la casa sobre pan campesino con aguacate, pepino y jocoque. Sin duda el ganador de la tarde para mi fue el de brisket, la carne tenía un sabor ahumado que, combinado con las cebollas caramelizadas, sabía a gloria. Aunque también el de salmón lo recomendaría mucho, ya que me pareció ideal para pedirlo cuando uno busca comer algo más ligero. Para acompañar nuestros emparedados, pedimos una botella de vino tinto Gotes 2015 del Priorat, que resultó muy interesante y perfecto maridaje, ya que tenía madera y además una frutalidad muy agradable en boca.

El lugar es muy agradable y está envuelto en un aire muy informal. El servicio fluye y todo el personal es muy amable. Para terminar, pedimos un espresso con café de la casa de Chiapas, que estoy segura cualquier amante de café disfrutaría. Tenía aromas de chocolate y un tostado que resultó ideal para terminar la comida. Definitivamente, me quedé invitada a regresar.

Espero que tengas un buen fin de semana, y recuerda; ¡hay que buscar el sabor de la vida!

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Catamundi

Alejandro Dumas 97B,

Miguel Hidalgo, Polanco,

Tel. 5280-6681

Aceptan reservaciones con Open Table

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