Ana Saldaña

A todos nos ha pasado en algún momento, vemos unas fotos hermosas en la página web del hotel, pero cuando llegamos al hotel, la realidad es otra: lo único que podemos decir es que fabuloso fotógrafo, porque al verlo en vivo y directo, uno quiere salir corriendo del lugar.

Justo eso nos pasó este fin de semana cuando llegamos al Hotel “Boutique” Santosí by Inmense en el Centro de San Luis Potosí, que sea dicho de “Boutique” no tiene nada. ¡Salimos huyendo! Es evidente que este hotel no invirtió mucho dinero para adecuar el hotel, al ver detalles como las puertas de metal en las habitaciones, pero, sobre todo porque al estar ubicado en el centro junto a varios bares, ni siquiera invirtió en aislar las habitaciones del ruido para garantizar una buena noche a sus huéspedes. Honestamente, no se como alguien podría tener una estancia placentera en fin de semana en este hotel, al menos claro, que busque fiesta.

Sin duda, para mi como viajera experta, la connotación de un hotel Boutique implica no sólo un hotel pequeño de pocas habitaciones, sino también excelente servicio y un concepto en el que la calidad y detalles estén cuidados. Además, normalmente asocio este tipo de hoteles con una ubicación especial, con excepcional servicio. También el diseño en un componente importante en este tipo de hospedajes, así como la inversión, que es evidente, ya que normalmente son propiedades que en su momento tuvieron otros usos y es necesario invertir para cambiar la funcionalidad de espacio y para crear experiencias memorables para el visitante.

El concepto originalmente se le puede atribuir a los franceses, quienes desde 1930 han ofrecido pequeños alojamientos para los viajeros con personalidad y servicio excepcional. En los 80’s fue en Nueva York en donde empezaron a surgir más y más este tipo de hoteles, que hoy en día se encuentran en todo el mundo. Además, existen cadenas de hoteles como los Small Luxury Hotels o Hoteles Boutique de México, que engloban a veces hasta propiedades independientes con una misma marca y estándares estrictos de lujo para sus huéspedes.

Sin embargo, después de esta triste experiencia me puse a pensar ¿con sólo ser pequeño uno puede llamarse “Boutique”? ¿Existe alguna certificación que sea específica para este tipo de hoteles?

Después de esta mala experiencia de este fin de semana, me puse a investigar y encontré que 2014 se promulgó la Ley General de Turismo que creó el Registro Nacional de Turismo, en el cual todos los prestadores de servicios turísticos deben de registrarse sin excepción en la SECTUR. Además, con la promulgación de su reglamento en el 2015, se establecieron categorías de hoteles, las cuales sea dicho, no pueden ostentarse sin este registro. Además, como turistas, cuando las cosas no salen bien, también tenemos un recurso para iniciar un trámite en la SECTUR con nuestras quejas o inconformidades sobre alimentos y bebidas, agencias de viajes, hospedaje, tiempo compartido, aerolíneas, así como otros proveedores. http://www.sectur.gob.mx/quejas-e-inconformidades/

Así, como dicen, hasta de lo malo uno aprende. Y bueno, esta mala experiencia, me ayudó a saber que cuando las cosas no saben bien, existen otros recursos que luego no tenemos en nuestro radar para luchar por nuestros derechos como consumidores.

Espero que tengas un buen viernes, y recuerda; ¡hay que buscar el sabor de la vida!

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