Víctor Sánchez Baños

¿Cuántas veces de un error siempre se empieza?
Miguel de Cervantes, 1547-1616; dramaturgo, poeta y novelista español.

El empecinamiento de Andrés Manuel López Obrador, para la construcción de la refinería de Dos Bocas, podría parecer un capricho. Sin embargo, se debe revisar los motivos del Presidente para construir instalaciones que en el mundo petrolero va en decadencia.

AMLO sabía, como muchos mexicanos, que desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, se dejó de invertir en refinerías y sólo impulso la de Deer Park, en Texas, donde una filial de Pemex es la que obtiene las utilidades, bajo un secretismo gigantesco.

Esto debe saberlo el Líder del Ejecutivo por boca del actual director de Pemex, Octavio Romero. PMI Comercio Internacional, que fue instituido desde 1989 para alejar la vista de los órganos de vigilancia y control del gobierno federal, pero específicamente de todos los mexicanos. Por ser una empresa privada, PMI, es la que controla las exportaciones e importaciones petroleras del país, así como la participación de utilidades de la petroquímica mexicanos en Texas.

Ahí esta la fuga de dinero más importante del país, inclusive superior al huachicoleo terrestre en el país. Por ello, se evitó el desarrollo petroquímico del país, fundamentalmente en la producción de combustibles, ya que otros productos como los polímetros, aceites, plásticos y fertilizantes, se entregaron a la iniciativa privada, fundamentalmente a grupos empresariales que han amasado fabulosas fortunas. No es ilegal; por el contrario, es necesario.

Construir Dos Bocas, en estos momentos no es una buena inversión. Esto pegará a las finanzas de Pemex, lo que poseedores de bonos de la petrolera ven con desconfianza ya que las utilidades (los beneficios por acción) se desmoronan. Por ello, las calificadoras y analistas de los mercados, estiman que no es buen negocio; es dinero tirado a la basura. Muestra de ese sentimiento es el rechazo de los inversionistas a participar en la licitación que ofreció el gobierno para su construcción.

López Obrador dijo que se construirá “me canso ganso”, aunque sea “chiquita” comparada al proyecto inicial. Como negocio no es bueno. Costará mucho dinero, más que el beneficio que lograríamos con la importación que tenemos ahora, fundamentalmente gasolina, diésel y gas.

La refinería, que hace 20 años era una necesidad, ahora ya no es negocio, sobre todo cuando el petróleo poco a poco deja de ser el combustible para mover al país. Dos bocas no se convertiría en el ícono del desarrollo nacional. Está a punto de convertirse en la galleta “suavicrema” que costó su peso en oro en el gobierno de Felipe Calderón. Un gasto innecesario y una carga al erario de todos los mexicanos.

PODEROSOS CABALLEROS: En este espacio te he platicado sobre la carencia de medicamentos en el sector salud de la federación y los gobiernos de los Estados. Se entiende la gran corrupción que imperó en la compra de medicamentos a intermediarios. Sin embargo, la Secretaría de Salud, que encabeza Jorge Alcocer, debería haber tenido un Plan B, que se aplicará en el momento cancelar esos onerosos contratos. Ni Alcocer, ni el arquitecto de este plan, el director del IMSS, Germán Martínez, previeron lo que hoy ocurre en todos los hospitales gubernamentales. Sufren y mueren mexicanos por falta de medicinas. Y, nadie se hace responsable de este este desabasto en los tiempos de la 4T. *** Los dos mundos: el del gobierno y la realidad. La administración de Claudia Sheinbaum, en la Ciudad de México, dio a conocer muy temprano que en un restaurante capitalino, fue detenida Mónica García Villegas, la directora del Colegio Rébsamen, que se desplomó en el terremoto del 19 de septiembre del 2017 en la delegación que encabezaba la actual gobernadora morenista. La verdad es otra. La maestra se entregó en una operación pactada incluso para dejar en un fideicomiso, según dijo el que fue su abogado, Javier Coello, 5 millones de pesos para la reparación del daño a los niños que murieron aquel infauesto día. No fue captura, fue entrega. Cambian las cosas e incluso la interpretación del juez.

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA: La manera en que las personas se mueven dentro de la ciudad ha evolucionado gracias a los constantes avances tecnológicos. Por esta razón, Ford te dará a conocer City: One Challenge Ciudad de México, un programa que invita a residentes, empresas y grupos de la comunidad, a proponer soluciones para mejorar la movilidad de la Ciudad de México. La empresa que preside Héctor Pérez, en conjunto con el Gobierno de la Ciudad de México y sus socios buscan transformar la movilidad de la ciudad.

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