Víctor Sánchez Baños

Los tenedores de cuando menos el 20 por ciento de los bonos que generó el gobierno de Enrique Peña Nieto para la construcción del Aeropuerto de la Ciudad de México en Texcoco, pusieron de manifiesta la improvisación de la propuesta de recompra de esos documentos financieros en los mercados internacionales.

Se trata de 1,600 millones de dólares que están en manos de inversionistas que pagaron un dólar por cada bono. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ofreció recomprarlos en 90 centavos, que no es mala oferta ya que al suspenderse las obras de la construcción del puerto aéreo podría caerse el precio aún más, ante el riesgo de un “no pago”.

Esto podría desembocar en un conflicto financiero importante. Primero, las principales calificadoras de deuda internacional desplomaron la calidad crediticia de esos bonos que están respaldados por el flujo de pasajeros en el Aeropuerto Benito Juárez (actualmente) que pagan un impuesto (TUA) por usar las instalaciones aeroportuarias.

Ante una falta de pago de los bonos repercutiría en la calificación del gobierno mexicano. La caída de dicha calificación implica mayores tasas de interés en la deuda externa, no sólo del gobierno, sino para los inversionistas y empresarios. Se haría caro el dinero para México.

Hoy resulta más barato para el fisco mexicano el vender el aeropuerto de Texcoco a empresarios mexicanos y extranjeros que lo operen a concesión o definitivamente. El gobierno no invertiría un solo peso y, al contrario, tendría un importante de ingresos fiscales e instalaciones para cuidar esa frontera aeroportuaria.

La cancelación no sólo implica perder las instalaciones que se encuentran en Texcoco y representan poco más de 120 mil millones de pesos, sino pagar un castigo en los mercados internacional por la suspensión de obras, así como el pago de los deducibles a las aseguradoras que pagarían a empresas constructoras los daños que provoque dicha suspensión.

Además, los mexicanos tendríamos que pagar la nada despreciable cantidad de 3 mil millones de dólares para la construcción del aeropuerto en Santa Lucía, con una califica infinitivamente menor y en condiciones menos sólidas para un proyecto de largo plazo y que reditué utilidades al mismo gobierno o concesionario.

Es, indudablemente, mejor vender el aeropuerto de Texcoco a inversionistas, no pagar los castigos en los bonos internacionales; no abandonar instalaciones semiconstruidas en la zona del lago; no gastar un solo peso del presupuesto que podría destinarse a escuelas, hospitales o infraestructura.

Hacerlo en Santa Lucía, costaría al fisco, además de los 160 mil millones de pesos, (7,000 millones de dólares aproximadamente), otros 70 mil millones de pesos para construir Santa Lucía. ¡Una locura! En esto debe reflexionar en el gobierno de AMLO.

PODEROSOS CABALLEROS: Como era de esperarse, en el seno del Poder Legislativo, las propuestas de López Obrador, para la cancillería de Marcelo Ebrard y en la Secretaría de Hacienda, de Carlos Urzúa, pasaron sin mayor contratiempo en las comisiones legislativas. Ebrard es un político de altos vuelos en la social democracia y Urzúa, es un personaje muy prudente en materia económica, con méritos suficientes para ocupar la Secretaría de Hacienda. *** Paco Ignacio Taibo 2, será el próximo director del Fondo de Cultura Económica, el instrumento editorial del sector cultural mexicano. Esto a pesar de insultar a más de 50 millones de mexicanos que no votaron por Andrés Manuel López Obrador, en una reunión con reporteros en la FIL de Guadalajara, será apoyado por López Obrador. Taibo ofreció disculpas por sus comentarios, aunque algunos opositores al régimen no lo perdonan. Así las cosas, seguirá la vida burocrática del país y Taibo será el próximo director del FCE con herramientas que vendrán del gobierno federal. Taibo es un historiador muy peculiar, pero en la izquierda es querido. No se si pueda ser un buen director del FCE, pero que lo aprecia la izquierda por su incendiaria posición contra el gobierno, ni quien lo niegue. Ojalá y Taibo no meta la mano en los libros de texto gratuitos. Por aquello, del lenguaje florido.

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA: En el periodo de 2008 al 2017, los países emergentes miembros del G20 registraron todos incrementos en los salarios reales, a excepción de México, que no sólo no aumentaron, sino que tuvieron una baja de 1.7%, de acuerdo con el Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019. Por ello, comentó Raúl Beyruti, presidente de GINgroup, es necesario revisar a detalle las remuneraciones, ya que hacerlo de manera incorrecta podría generar un efecto inflacionario.

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@vsanchezbanos

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