Víctor Sánchez Baños

Donde acaba la biología, empieza la religión.

Gilbert Keith Chesterton, 1874-1936; escritor inglés.

Conforme pasa el tiempo, las bien amadas redes sociales fueron tomadas por asalto por los corsarios de la manipulación política, económica y social. No hay nada fortuito. Todo tiene un origen e interés, donde despachos especializados se aprovechan de usuarios bien intencionados para sus perversos intereses.

Este fenómeno es internacional. Nada surge como un “chispazo” de indignación y crece como “reguero de pólvora”. Primero, fueron las agencias internacionales de inteligencia; después los grupos aliados a los grupos de poder político y dinero.

No es un juego; es manipulación. No es el usar a las masas con objetivos específicos en el poder. En elecciones, los mensajes contradictorios y los que están perfectamente armados por “profesionales” son los que se siembran en las mentes de los votantes.

No se trata de películas de ficción, ni de puntadas. Si no acciones hechas desde despachos de neuromarketing, que cobran millonadas a quienes están ávidos de poder y dinero.

Por ello, todo hace indicar que grupos políticos que detentan el poder quieren demostrar su influencia mediante grupos pagados que buscan denostar e intimidar a sectores antagónicos a sus intereses.

Lo ocurrido la semana pasada a las puertas de la Suprema Corte de Justicia no es un hecho fortuito o coincidental. Fue orquestado con el fin de crear miedo a quienes se atrevieron a cuestionar con la Ley en la mano (podrá ser injusta, pero fue elaborada por un Poder independiente como el Legislativo), una decisión del partido en el poder.

Es vergonzoso para ese partido que se tomen las calles, se amenace con la supuesta “voz del pueblo” (un ninigrupo que no representan a ningún pueblo) a ministros de la Corte. Ese no es el camino. El camino es el de la Ley. Si no les gusta que se ocupen en cambiarla. Tienen mayoría. Y, como dijo acertadamente López Obrador, nadie por encima de la ley.

PODEROSOS CABALLEROS: José López Portillo alertó hace varias décadas sobre el riesgo de caer en el cinismo. Quizá lo decía por propia experiencia. Lo cierto es que el cinismo de la clase política, sea la bandera que lleven, es repugnante. A los políticos priistas, panistas, perredistas, ahora se suman (y no me sorprende) al cinismo institucionalizado, los morenitas, quienes se formaron en la política de esos partidos. Bueno, hasta Donald Trump, usa esos artilugios para no responsabilizarse de su palabra. Bueno esto te lo platico, ya que la salida fácil a expresiones que son ofensivas o desafortunadas, le agregan ahora “es una fake news”, aunque se les demuestre en la cara que sí lo dijo. El último caso es el de la secretaria de la Función Pública, Eréndira Sandoval, cuyo esposo, John Ackerman, desde la estructura de la UNAM, manejó redes sociales con tendencia partidista; en favor de Morena. Debe regresar el valor de la palabra y regresar a la realidad aquella expresión “palabra de honor”. Honren la palabra. *** Ya están “asesores” de legisladores revisando los paquetes económico-presupuestal. Las metas de crecimiento de sólo el 1.8% de la economía es completamente insuficiente para lograr las metas sociales del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Para lograr todo lo que promete cotidianamente el Líder del Ejecutivo, el país deberá crecer más del 5%. Además, propuso como base de precio de petróleo, la principal fuente de ingresos propuesta por el gobierno de Morena, de 55 dólares por barril con un dólar de 20 pesos. Claro que son variables económicas, pero son fundamentales para darle credibilidad al presupuesto y evitar que, ante la necesidad de recursos, acuda a la impresión de billetes que genere inflación elevada. En esas decisiones, está el riesgo de golpear a los más pobres. *** Alfonso Durazo, virtual secretario de Seguridad Pública, podrían recibir esta semana el beneplácito del Legislativo para transformar el sistema de seguridad pública, mediante a cambios en las leyes. Morena, con Mario Delgado, será la aplanadora para darle las facultades que necesita.

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA: GINgroup, de Raúl Beyruti, fue considerada dentro del ranking de “Empresas frente a la corrupción 2018” del Grupo Expansión. La ubicó como una empresa fuerte, con políticas de integridad corporativa y anticorrupción. Hoy en día, la única empresa de Administración Integral de Capital Humano, con una garantía al 100% anticorrupción, es GINgroup.

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