Foto Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

Un ataque ocurrido al sur de la Ciudad de México, en la Plaza Artz, alrededor de las cinco de la tarde —cuando  había un gran número de visitantes— puso en evidencia la falta de protocolos de protección y seguridad para los ciudadanos. Los testigos aseguran que una primera balacera sucedió en la planta baja, cerca de una cafetería Starbucks, de la que se dio aviso a los policías y guardias de seguridad del lugar, sin que se ordenara alguna movilización de emergencia para proteger a los clientes. Menos de 15 minutos después se registró un segundo tiroteo, muy intenso, en la zona de restaurantes de la misma plaza. Las medidas de protección o una movilización estratégica por parte de los cuerpos de seguridad y emergencia nunca se efectuaron; llegaron tarde y estaban descoordinados, pese a que el edificio de la Policía Federal se ubica a 100 metros. Los comensales y visitantes debieron protegerse solos y huyeron sin recibir alguna atención de las autoridades ni de los cuerpos de seguridad del inmueble; el jefe de la Policía,Jesús Orta, llegó 50 minutos después del ataque, demasiado tarde para atender el problema, y sólo generó confusión, porque a pesar de que los testigos hablan de dos balaceras y dos involucrados que huyeron con armas largas, el jefe de la policía dio por válida la versión del ataque personal de la mujer detenida.

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