J. S Zolliker

Hasta hoy trabajé junto a ti por décadas, Presidente. Fue un honor estar a tu lado y crecer y creer en tus objetivos. Pero hoy también me percaté de que no estoy de acuerdo en la forma en que algunos, quieren lograr las cosas.

1. Lucha contra el huachicol: Sin justificación aparente se corrió al personal de carrera de Pemex y eso generó una mala decisión tras otra que nos llevó a un desabasto brutal de combustibles. Todo se escudó en una lucha contra la corrupción y el robo de carburantes que en realidad se han incrementado en los últimos meses con costos más elevados y sin soluciones reales: las pipas ¿dónde están? (no me gustó la manipulación de la gente, pero la dejé pasar). 

2. El país está por entrar en una crisis eléctrica sin igual. Por decisión de quién sabe quiengados, se prohibió la compra de electricidad no producida por la CFE y, obviamente, la producción pública nacional no es suficiente desde hace más de 20 años. Pero corrieron a los funcionarios más expertos y se dejó de comprar electricidad y gas privados. Ahora no hay cómo surtir la demanda necesaria. Comenzarán los apagones en las zonas menos industrializadas del país como Yucatán, pero seguirán todos los estados no morenistas, para seguramente, amagarlos. Yo no me sumé a eso. Perdón.

3. Desabasto de medicamentos y cierre de clínicas: no es un engaño. Alguien decidió que se debía correr a todos los expertos en compras consolidadas del gobierno en medicamentos. No sólo eso: prohibieron aceptar la importación de sustancias fundamentales para la fabricación de medicamentos nacionales. También están corriendo a personal fundamental en el sector salud y afectando a la población más vulnerable: no hay tratamientos para cáncer, VIH, infartos y etcétera. (Se le paga menos a un médico que a un nini en muchos casos). Desbaratar al Seguro Popular y desintegrar las clínicas de seguridad social va contra todo lo que he creído en mi vida. Lo siento, Presidente. Por favor, persiga toda la corrupción hasta sus últimas consecuencias, pero no hagan pagar a justos por pecadores. El pueblo, lo necesita a usted y también, necesita sus
medicamentos.

4. Hoy, durante un evento público, me llegó una alerta a mi celular: en el Congreso quieren correr al personal de carrera del INE porque, dicen, representa un ahorro. Eso sería un retroceso brutal en nuestra democracia. Décadas de sangre que tanto nos han costado. No estoy de acuerdo en poner empleados eventuales para sustituir expertos con décadas de entrenamiento y estudios que incluso, nos permitieron ganar las elecciones. Con la democracia no se juega. Yo no juego. No voy. 

Lo siento, Presidente. Muchos han malinterpretado tus mensajes y están cometiendo errores de los que no quiero ser parte: la cancelación del aeropuerto, humillar al Ejército (nuestra más noble institución, para no poder ni defenderse de delincuentes con piedras), reprimir a migrantes, y aún peor. Yo soy especialista en desarrollo económico. Incluso tú me conseguiste la beca y algo aprendí: los proyectos de desarrollo sustentable deben ser posibles, justificables y socialmente rentables. 

Hoy presencié algo inaudito: preguntaste quién estaba a favor de una obra o de otra, en lugar invertir en todas. En segundos, por el aplauso popular de unos cuantos derrumbaste mi carrera, mi maestría, doctorado y mi vida entera. Mi confianza. En menos de 30 segundos y con menos de mil personas avalándolo todo, decidí que no quiero formar parte de esto. Te agradezco todo hasta esta fecha, pero hoy me voy por mi propio pie y decisión. Recibe un abrazo fraterno. Es cuanto.  

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