Foto: Tomada de www.theintercept.com

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David Dayen

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos confirmó que cabilderos bancarios alteraron con éxito el lenguaje de la denominada separación de Citigroup, permitiendo potencialmente que los megabancos Citi y JPMorgan Chase añadan apalancamiento y más riesgo alimentado por la deuda a sus balances. La CBO dio a Citi y JPMorgan una posibilidad de 50% para convencer a reguladores de que les permitieran tomar la medida de exclusión, y sus cabilderos trabajan para aumentar esa probabilidad.

Teniendo en cuenta que los principales bancos estarían presionando a los reguladores de la administración Trump, su probabilidad de éxito podría aumentar de manera plausible.

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Quiebre. La Sección 402 costaría a los contribuyentes 45 millones de dólares, por los próximos 10 años.

El costo de la Ley de Crecimiento Económico, Alivio Regulatorio y Protección al Consumidor (S.2155), proyecto de ley bipartidista para la desregulación bancaria que enfrentó su primer voto de prueba el martes pasado, estimado por la CBO, fue obtenido por el Washington Post el lunes y publicado el martes por la mañana. La S.2155 habría costado a los contribuyentes 671 millones de dólares durante 10 años, según cálculos de la CBO, debido a la mayor posibilidad de quiebras bancarias y crisis financieras derivadas del uso de un mayor apalancamiento y otros cambios desregulatorios. Por supuesto, 671 millones de dólares podrían lucir como una ganga.

›“Los trabajadores estadounidenses no deberían pagar por Wall Street, los megabancos extranjeros ni sus cabilderos”, dijo el senador demócrata Sherrod Brown, destacado crítico del proyecto de ley, en un comunicado.

La estimación de la CBO no logró conmover a 17 miembros de la junta política demócrata en el Senado que votó para iniciar el debate del proyecto, pero revela que Citigroup ya ha alcanzado la mitad de su objetivo de acumular más riesgos.

Entre otras partes del proyecto, la CBO analizó la Sección 402, que cambiaría la tasa de apalancamiento suplementario o SLR, por sus siglas en inglés, un cálculo simple del capital total dividido entre activos totales. La sección permite a los “bancos custodios”, cuya función principal es salvaguardar activos de particulares ricos o empresas como fondos de inversión, eliminar del cálculo los fondos de reserva estacionados en los bancos centrales, reduciendo el apalancamiento hasta 30 por ciento. Esto daría retornos para los bancos y añadiría riesgos para que conserven menos dinero con el que palien pérdidas en caso de una crisis.

Modificación. La Sección 402 está identificada como una de las reformas más peligrosas de la Ley de Crecimiento Económico, Alivio Regulatorio y Protección al Consumidor (S.2155).

Como informó The Intercept por primera vez, los cabilderos de Citi lograron diseñar un cambio en el idioma de la sección 402. Mientras que la definición de banco custodio solía estipular que sólo un banco con un alto nivel de activos bajo custodia podía calificar, subsecuentemente definió un banco custodio como “cualquier institución depositaria o empresa predominantemente avocada a actividades de custodia, salvaguarda y mantenimiento de activos”.

Citi y JPMorgan sí realizan algunas actividades de custodia, aunque no es su actividad principal. Los bancos podrían argumentar que, como tenedores de depósitos, son en su mayoría custodios del dinero de otras personas. Eso les permitiría reducir la forma en que lo harían los principales bancos custodios del país: el Bank of New York Mellon, State Street y Northern Trust.

“La CBO calcula que los reguladores también podrían determinar que otras instituciones también pueden ser elegibles para el ajuste de SLR si el valor de sus actividades de custodia es similar al de los bancos custodios tradicionales”, sostuvo la organización. “El CBO supone que hay 50% de posibilidades de que los reguladores permitan que otras dos instituciones financieras, JP Morgan y Citibank, con activos combinados de 4.4 billones de dólares, ajusten sus SLR en los términos de la propuesta de ley”.

Este lenguaje es idéntico al análisis de la CBO de H.R. 2121, un proyecto de ley de la Cámara que tenía la misma provisión de SLR. El lenguaje del Senado, una vez cambiado, se volvió sustancialmente similar al proyecto de ley de la Cámara.

Un reporte del grupo comercial industrial Clearing House muestra que, mientras que el Bank of New York (24.6 billones de dólares) y State Street (21.7 billones de dólares) encabezaron la lista de activos custodiales bajo administración a finales de 2014, JPMorgan (21.1 billones) administraba casi lo mismo con Citi (12.5 billones) detrás, aunque excediendo los activos de Northern Trust (seis billones).

Según la CBO, por los próximos 10 años la Sección 402 costaría a los contribuyentes 45 millones de dólares, una medida del potencial de quiebra de los bancos custodios, así como de JPMorgan Chase y Citigroup. Ese sería el costo tanto del Fondo de Seguro de Depósitos de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos, como su Fondo de Liquidación Ordenada, usados para aliviar a instituciones bancarias complejas durante una crisis.

En un comunicado, el presidente de la Comisión de Investigación de Crisis Financiera, Phil Angelides, citó el cambio de apalancamiento como uno de los mayores problemas con el proyecto de ley, ya que “conduciría a una reducción sustancial del capital requerido por ciertos grandes bancos, una reversión preocupante del impulso hacia una mayor fortaleza que se requirió a raíz de la crisis”.

La Sección 402 es identificada como una de las principales reformas con efectos presupuestales en la legislación, y dado que la CBO relaciona los cambios presupuestales en este proyecto de ley con mayores probabilidades de quiebra bancaria. Kurt Walters, director de campaña de la organización anticorrupción Rootstrikers, dijo en un comunicado que “el informe de la CBO es solo eso. Un árbitro neutral acaba de confirmar que esta medida aumentaría el riesgo de quiebra futura y que permitiría que los gigantes de Citi y JPMorgan de Wall Street acumularan más riesgo”.

Politico informó el lunes que varios otros miembros de la junta del Senado demócrata más allá de 13 copatrocinadores, incluida Amy Klobuchar, Maggie Hassan, Jeanne Shaheen, Bill Nelson y Tammy Duckworth, podrían apoyar la aprobación de la ley.

Walters sugiere: “En este punto, cualquier demócrata que vote a favor de avanzar este proyecto de ley podría renunciar a su cargo y empezar a cabildear para los grandes bancos”.

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