Rebeca Pal

Quisiera compartir con ustedes la moraleja que me quedó del capítulo final de Game of Thrones, y el valioso “mensaje oculto” que un escritor supo ver y desmenuzar.

La aclamada serie llegó a su fin rodeada de polémicas, decisiones arriesgadas y momentos que serán inolvidables en la historia de la televisión. Pero más allá de eso, dejó un mensaje que sólo una serie como esta, podría hacer que nos llegara hasta el tuétano. El final, aunque odiado por muchos espectadores, da pie al significado real de la obra del escritor George R.R. Martin.

Tyrion Lannister (personaje de la serie), dice al final las palabras que resumen el valioso significado del que les hablo: “No he hecho otra cosa más que pensar en estas dos semanas, en nuestra sangrienta historia. En todos los errores cometidos. ¿Qué une al pueblo? ¿Las huestes, el oro, las banderas? Las historias. No hay nada más poderoso en el mundo que una buena historia. Nadie puede detenerla. Ningún enemigo puede vencerla. ¿Y quién tiene mejor historia que Bran the Broken (Bran el Tullido)?

El monólogo resume Game of Thrones. ¿Por qué? Porque la serie ha unido a millones de personas en todo el mundo a lo largo de una década por eso, por una buena historia. Historia que ha generado polémicas, debates y admiraciones de todo tipo. La dueña del trono siempre fue la historia, esa fue y es la única reina. Por eso los personajes morían pero la serie continuaba, porque la protagonista invariablemente fue la historia en sí. Lo que Bran representa cuando deciden hacerlo rey, es que la historia no se va a olvidar. Game of Thrones no será olvidado.

¿Qué moraleja me deja a mí? Me quedo con estas cuatro:

  1. Cuando las expectativas sobrepasan nuestra realidad y son alimentadas por el ego, nos frustran. Por eso es tan importante discernir si deseamos algo desde el ego o desde nuestro corazón. El corazón suele dictarnos lo que es correcto y el ego nos dicta lo que es mejor para nuestra vanidad. Dicen que la vanidad es uno de los pecados favoritos del diablo.
  2. La verdad es que no hay reglas. Puedes ser noble, sincero y hacer las cosas correctamente, sin embargo, eso no te garantiza ningún éxito. Hacer las cosas “bien” no siempre está ligado con acabar “bien”. El factor suerte está presente en mayor o menor medida. Por eso es tan importante actuar convencidos de que es lo mejor que pudimos hacer, físicamente y moralmente, ya que cuando el final no sea de nuestro agrado, siempre nos quedará el consuelo de que hicimos aquello que nos dio paz y que, aunque nos duela, seguiremos convencidos de que fue nuestra mejor opción. Es muss sein.
  3. La venganza jamás nos dará lo que queremos. El rencor es una sed insaciable y nunca nada será suficiente para apagarla. Ni si quiera la muerte de un enemigo, porque sabes que ya dejó de sufrir y porque seguirá existiendo. Lo hace en el recuerdo y es justo ahí en donde las personas realmente viven o mueren.
  4. John regresó a “esa cueva” en donde alguna vez fue feliz, con las personas que lo aceptaron sin la etiqueta de bastardo. Esto me enseña que a veces  la vida nos “envía” a lugares que no son de nuestro agrado, ni lo que teníamos en mente, pero son los lugares en los que necesitamos estar para volver a empezar. El ave fénix no se quema por gusto, lo hace para volver a renacer. Hay una planta en la nieve que aparece mientras John cabalga con los Free Folk, más allá de la muralla de hielo. Para mí es una metáfora hermosa y este es el mensaje oculto que yo veo: Sin importar el lugar, todos tenemos el derecho de volver a florecer.
  5. Última temporada de ‘Juego de Tronos

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