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AFP

Londres. El delantero inglés del Everton Wayne Rooney, de 31 años, anunció este miércoles que renuncia a jugar con la selección inglesa, de la que es su máximo goleador con 53 tantos en 119 partidos.

El atacante comunicó por teléfono su decisión al seleccionador nacional, Gareth Southgate.

«Tras haberlo pensado mucho, le he dicho a Gareth que dejo el fútbol internacional», indicó el goleador en un comunicado publicado en su página de internet.

Southgate llamó a Rooney -que la pasada campaña perdió la plaza y la capitanía en la selección- para felicitarle por su comienzo de temporada con el Everton, en el que ha marcado en las dos primeras fechas disputadas, logrando el lunes su gol 200 en la Premier.

Fue fantástico que Gareth Southgate me llamase para decir que me quería de vuelta en el equipo nacional en los siguientes partidos. Se lo agradezco», explicó el jugador en su comunicado.

Rooney, sin embargo, rechazó la invitación.

«Dejar el Mánchester United fue difícil pero sé que tomé la decisión correcta regresando a mi casa, el Everton (que dejó en 2004). Ahora quiero utilizar toda mi energía ayudándoles», agregó.

Jugar con Inglaterra siempre ha sido algo muy especial para mí. Todas las veces que he sido seleccionado, como jugador o capitán, fue un verdadero privilegio, pero creo que ha llegado la hora de decir adiós», concluyó.

 La maldición de ‘cuartos’ 

De esta forma, su gol número 53 con Inglaterra será también el último y supondrá, además, un recuerdo amargo. Rooney marcó la noche de junio en la que Islandia apeó a los Pross (2-1) en los octavos de final de la Eurocopa 2016.

El dato es cruel pero representa a la perfección la relación que el delantero ha mantenido con el equipo nacional: la de un jugador prolífico y decisivo, que incluso superó a Sir Bobby Charlton como máximo anotador del equipo, pero que nunca consiguió que Inglaterra llegase lejos en competiciones continentales y mundiales.

Desde su debut con los Pross cuando sólo contaba con 17 años y 111 días -todo un récord por aquel entonces-, el 12 de febrero de 2003, frente a Australia, Rooney sólo logró alcanzar los cuartos de final con Inglaterra.

Fue en las Eurocopas de 2004 (Portugal) y 2012 (Italia) y en el Mundial de 2006 (Portugal). En las tres ocasiones, Inglaterra cayó en la tanda de penales.

Rooney, además, tuvo que esperar a 2014 para anotar en una fase final de la Copa del Mundo, sin que por ello pudiera evitar la eliminación de su equipo, que terminó último del grupo D.

Declive con ‘Mou’ 

El delantero es, pese a todo, uno de los mejores futbolistas de su generación. Con el Mánchester United ganó cinco campeonatos de liga y una Copa de Europa (2008).

Su técnica y su inteligencia sobre el terreno de juego, disimuladas por una cara de boxeador que le valió el mote de ‘Shrek’, dejaron muchas noches de gloria en Old Trafford y muchas sonrisas en el siempre enfadado Sir Alex Ferguson.

Pero con la marcha del escocés comenzó el declive del delantero. Una decadencia que terminó de confirmarse la pasada temporada con el portugués José Mourinho al frente del club, cuando Rooney apenas participó en los éxitos del equipo, lo que le valió perder su puesto en la selección. La misma que ahora le reclama.

Ya sin Rooney, Inglaterra se enfrentará a principios de diciembre a Malta y a Eslovaquia en los partidos de clasificación para el Mundial de 2018, que se disputa en Rusia. Tras seis encuentros disputados, los Pross encabezan el grupo F. (Foto: AFP). DA

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