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Tomás de la Rosa

tdelarosa@ejecentral.com.mx

Andrés Manuel López Obrador lo dijo durante su campaña a la Presidencia: “no endeudaré al país”, idea que también incluyó en sus compromisos ya como mandatario nacional. Pero el paquete económico dice lo contrario. No sólo pide 730 mil millones de pesos para colocar deuda interna y externa, sino que también pide dejar abierta la posibilidad de que Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se endeuden en lo individual.

Además, el gobierno federal tendrá que disponer de 543 mil millones de pesos para pagar el próximo año los costos de la deuda que ya existe, cifra que corresponde a la tercera más elevada en 28 años. Ese monto supera el gasto en salud e incluso rebasa los ingresos esperados por la venta de productos y servicios de (Pemex) en todo el año, revelan los datos del Paquete Económico 2019, entregado al Congreso de la Unión.

Esa cantidad se dispara hasta 697 mil 700 millones de pesos, al considerar el costo financiero de las dos empresas productivas del Estado.

El escenario es grave porque ante la depreciación del peso frente al dólar y las mayores tasas de interés, el servicio de la deuda repuntará y crecerá más, a pesar de que el Presidente de la República dijo que no aumentaría.

El costo financiero de la deuda mexicana aumentará porque el gobierno solicitó al Congreso de la Unión una deuda que requiere de  otros 730 mil 500 millones de pesos (598 millones de pesos de la Federación, 112 mil millones de pesos de Pemex y 19 mil 700 de la CFE). Es decir, para ese monto, de cada 100 pesos colocados, 82 pesos se dirigirán al gobierno federal, 15 pesos más para Pemex y tres pesos para la CFE.

También ha solicitado ante el Congreso la autorización para que, si las condiciones del mercado son adecuadas, pueda contratar una nueva deuda por un monto inferior a cinco mil 400 millones de dólares. Además, pidió mantener la autorización para que Pemex y la CFE contraten sus propios créditos.

En ese escenario, la deuda neta del sector público pasará de 44.3% del Producto Interno Bruto (PIB), dato conocido a septiembre, a 45.56% para el cierre del próximo año, que corresponde a 1.26 puntos porcentuales más. La deuda interna pasará de 28.3% a 29.43 por ciento.

“Tenemos un gran problema de deuda porque estamos gastando tres puntos del PIB en (servicio de la) deuda y 2.5 del PIB en salud”, advirtió el director de investigación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Ricardo Cantú.

EL COSTO FINANCIERO DE PETRÓLEOS MEXICANOS PARA 2019 SE ESTIMA EN 
125 MIL 135 MILLONES DE PESOS.

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Los costos de CFE y Pemex

La Secretaría de Hacienda (SHCP) señala en el Paquete Económico 2019 que el pago de intereses de la deuda representaría un incremento de 10.5%, en términos reales al descontar la inflación. Sin embargo, al considerar la inflación de 4.7% prevista para 2018 en los Criterios Generales de Política Económica, la variación real es de 9.6 por ciento. En la información de apoyo que generó y distribuyó Hacienda, el comparativo “real” lo hizo con una inflación de 3.86 por ciento.

Esto significa que el costo financiero de la deuda en 2019 será el más oneroso en casi tres décadas, superado nada más por el desembolso de 568 mil 746 millones de 2017 y los 805 mil 810 millones de pesos pagados en 1990. Dichos montos están a valor presente, al poder adquisitivo de noviembre de 2018.

Para el CIEP, “en 2019, el gobierno mexicano estará gastando, a través de nuestros  impuestos y muy probablemente deuda, cercano a un billón de pesos en pensiones, del que 13% se destina a pagar pensiones mayores a 500 mil pesos de aproximadamente 160 mil  extrabajadores de Pemex, CFE y Luz y Fuerza del Centro”.

Sin embargo, esos compromisos sólo son una parte, porque según la conformación o integración del Presupuesto de Egresos de la Federación, el servicio de la deuda de las empresas productivas del estado se contabilizan por separado.

La iniciativa muestra que el costo financiero de Pemex para el próximo año será de 125 mil 135 millones de pesos, es decir de cada 100 pesos que venda la petrolera, 23.87 pesos serán para cubrir los compromisos con sus acreedores.

Ese desembolso de la petrolera podría financiar los 18 principales proyectos (sociales, infraestructura y agropecuarios) que el próximo año requerirán de más de 250 millones de pesos.

Por su parte, el costo financiero de la CFE es de 29 mil 632 millones. Ese monto representa el 7.1% de 418 mil 226 millones de pesos que Hacienda estima facturará la empresa en 2019.

Sumando los pagos a las instituciones financieras, bancos privados, organismos multilaterales e inversionistas en 2019 sería de alrededor de 697 mil 750 millones de pesos, recursos suficientes para financiar por cuatro años y dos meses lo presupuestado para los cinco principales programas sociales del presidente Andrés Manuel López Obrador para 2019.

Los programas jóvenes construyendo el futuro; pensión para adultos mayores; pensión para personas con discapacidad permanente; becas para estudiantes de educación media superior y las universidades para el bienestar, de ser aprobado el presupuesto, tienen destinados alrededor de  169 mil 600 millones.

En suma, de todas las contribuciones contempladas en lo que espera recaudar el gobierno federal a través de la Ley de Ingresos de la Federación, el pago de la deuda representan 12 pesos de cada 100. Pero eso, no es todo. El gobierno solicitó a la Cámara de Diputados autorización para más deuda y pide también que la CFE y Pemex puedan emitir o contratar más deuda.

COSTOS. Con lo que se tendrá que pagar por el costo de la deuda el próximo año, se podrían construir 5.8 trenes maya o 2.6 aeropuertos como el de Texcoco.

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 AMLO, no pero sí

La información más reciente revela que el gobierno federal tiene niveles históricos en el saldo de la deuda interna como externa. A octubre pasado, en pesos (deuda interna) eran 6.4 billones y la contratada en moneda extranjera era por un equivalente a 95 mil 532 millones de dólares.

Esos máximos no se dieron de la noche a la mañana. Tan sólo en el sexenio de Enrique Peña Nieto, la deuda interna aumentó 58% y la externa creció 32 por ciento. Sin embargo, en la administración de Felipe Calderón, los pasivos con costo del gobierno federal aumentaron 60% en la externa y 89% en la deuda interna.

“En 2015 y 2016 la deuda aumentó por el tipo de cambio que empezó a escalar, escalar y escalar”, detalló Cantú.

Las mayores devaluaciones del peso frente al dólar se registraron en 1985 con 89.5%; en 1996, 18.3%; 1998, 2003; 2009, 2015 y 2016, la moneda mexicana se depreció 15.5%, 11.7%, 21.1%, 19.3% y 17.8%, consecutivamente.

De acuerdo a la Secretaría de Hacienda, de cada 100 dólares de deuda externa neta, 43.8 dólares están en manos del gobierno federal y en la interna concentra 97 de cada 100 pesos.

En ese escenario, acompañado de mayores tasas de interés, el gobierno federal solicitó al Congreso autorización para contratar deuda interna y externa por el equivalente a 730 mil 500 millones de pesos, cifra que también considera los requerimientos Pemex y de la CFE.

Contrario a su compromiso número 32, de no aumentar la deuda pública, el presidente de la República solicitó autorización al Congreso para contratar más pasivos y “atribuciones” para otros 100 mil millones de pesos más en caso de que existan las condiciones del mercado.

“Se solicita autorizar al Ejecutivo Federal, por conducto de la SHCP, un monto de endeudamiento interno neto hasta por 490 mil millones de pesos” y un “endeudamiento neto externo de hasta cinco mil 400 millones de dólares”, señala la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación 2019.

Esos dos rubros, medidos en pesos equivalen a 598 mil millones de pesos. En dólares, ambas fuentes de financiamiento equivalen a 29 mil 900 millones de dólares.

De autorizarse, el saldo de la deuda externa al cierre de 2019 rompería el techo de mil millones de dólares. En pesos, rondaba 6.9 billones de pesos. Pese a esos niveles máximos, con el argumento de mantener la flexibilidad financiera, el gobierno pretende un salvoconducto para salir a los mercados y contratar más pasivos.

“Se propone el establecimiento de atribuciones para incurrir en mayor endeudamiento interno al monto autorizado, por un importe equivalente al menor (menos el) endeudamiento externo conforme a la autorización solicitada”, señala la iniciativa.

De obtener la licencia, dice, se aprovecharía las condiciones favorables de los mercados financieros nacionales e internacionales para reestructurar el pasivo en mejores condiciones.

58 por ciento

aumentó la deuda interna durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

89 por ciento

correspondió a la deuda externa durante el gobierno de Felipe Calderón.

Superempresas

En la iniciativa el gobierno federal solicitó autorización para que a nombre Pemex tenga un endeudamiento neto interno de hasta cuatro mil 350 millones de pesos y en divisas extranjeras un endeudamiento neto de hasta cinco mil 422.5 millones de dólares. En pesos serían 112 mil 800 millones o su equivalente en dólares por cinco mil 640 millones

Para la CFE se solicitan nueve mil 750 millones de pesos en deuda interna neta y 497.5 millones de dólares en la externa. Ambos rubros en pesos significan 19 mil 700 millones o 985 millones de dólares.

Adicional a la deuda que contratará el gobierno federal para las dos empresas productivas del Estado, el Poder Ejecutivo solicita al Congreso que en apego a la  Ley de Petróleos Mexicanos y a la Ley de la Comisión Federal de Electricidad, las compañías seguirán sometiendo a la consideración del Congreso de la Unión de manera separada sus solicitudes de endeudamiento.

Medido en pesos, la deuda externa del gobierno federal corresponde a 108 mil millones de pesos. Como piden un endeudamiento menor, de ejercerlo, el financiamiento neto para 2019 podría superior a los 830 mil millones de pesos.

45 por ciento

del PIB representará la deuda neta del sector público para el cierre de 2019.

Opacidad develada

Del paquete económico 2019 sobresalen dos puntos que llaman la atención por su potencial opacidad. Según el director general del CIEP, en la iniciativa de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) omitió un artículo transitorio que podría dar fin a los reportes trimestrales al Congreso.

“Un punto importante que no está en la LIF 2019 y sí estaba en la LIF 2018 es el artículo octavo transitorio que estipula que la SHCP reporte trimestralmente al Congreso de la Unión los gastos fiscales”, dijo  Ricardo Cantú.

Otro es la pretensión de mantener un mecanismo para que entidades federativas y municipios reciban recursos “sin que sea necesario obtener la autorización de la legislatura local ni la inscripción ante la SHCP en el Registro Público Único, previsto en la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios. Lo anterior, a fin de que los referidos recursos sean aplicados con mayor agilidad”.

“No, eso no es  bueno. Hay que ponerle mucha atención porque toda la deuda debe estar registrada y ser transparente”, señaló el experto.

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